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Condición más beneficiosa

Condición más beneficiosa

Una condición más beneficiosa, persistente y otorgada voluntariamente por la empresa, es más favorable que las establecidas en la normativa legal o convencional en una relación de trabajo y constituye un verdadero derecho adquirido para los trabajadores

¿Qué es una condición más beneficiosa?

La condición más beneficiosa es un principio de creación jurisprudencial, conforme al cual los sujetos del contrato de trabajo pueden establecer condiciones de trabajo más favorables que las establecidas en las normas legales y convencionales que regulan la relación y que prevalecen sobre estas, de mutuo acuerdo o por decisión unilateral del empresario.

De forma que las condiciones más beneficiosas así concebidas, expresa o tácitamente se incorporan al contrato y constituyen verdaderos derechos adquiridos.

El origen legal y fundamento en la jurisprudencia para reconocer una condición como más beneficiosa es el artículo 9.2 la Ley de Contrato de Trabajo de 1944,

"Artículo 9

El contrato de trabajo se regulará:

...

2. Por la voluntad de las partes, siendo su objeto lícito, y sin que en ningún caso puedan establecerse, en perjuicio del trabajador, condiciones menos favorables o pactos contrarios a las normas legales antes expresadas"

derogada por el Estatuto de los Trabajadores de 1980, al que han sucedido el de 1995 y el actualmente vigente de 2015. Los tres recogen ese precedente de forma idéntica en su artículo 3.1 c) ET:

"Artículo 3 Fuentes de la relación laboral

1. Los derechos y obligaciones concernientes a la relación laboral se regulan:

...

c) Por la voluntad de las partes, manifestada en el contrato de trabajo, siendo su objeto lícito y sin que en ningún caso puedan establecerse en perjuicio del trabajador condiciones menos favorables o contrarias a las disposiciones legales y convenios colectivos antes expresados."

Esa voluntad de las partes tiene asimismo apoyo en la fuerza de obligar de los contratos y la imposibilidad de modificar los términos de un contrato de forma unilateral, establecidas en los artículos 1091 y 1256 del Código Civil.

¿Cuál es la doctrina del Tribunal Supremo para considerar una condición más beneficiosa?

La doctrina de la Sala Cuarta, de lo Social, del Tribunal Supremo, tiene declarado en sentencias como la STS de 15 de junio de 2015, Rec. nº 164/2014, que "para que pueda sostenerse la existencia de una condición más beneficiosa es preciso que ésta se haya adquirido y disfrutado en virtud de la consolidación del beneficio que se reclama, por obra de una voluntad inequívoca de su concesión[mldr ], de suerte que la ventaja que se concede se haya incorporado al nexo contractual en virtud de un acto de voluntad constitutivo de una concesión o reconocimiento de un derecho y se pruebe, en fin, la voluntad empresarial de atribuir a sus trabajadores una ventaja o un beneficio social que supera a los establecidos en las fuentes legales o convencionales de regulación de la relación contractual de trabajo".

Y es concluyente en el sentido de entender que "reconocida una condición más beneficiosa, esta condición se incorpora al nexo contractual y ello impide poder extraerlo del mismo por decisión del empresario, pues la condición en cuanto tal es calificable como un acuerdo contractual tácito -art. 3.1.c) ET- y por lo tanto mantiene su vigencia y pervive mientras las partes no acuerden otra cosa o mientras no sea compensada o neutralizada en virtud de una norma posterior legal o pactada colectivamente que sea más favorable - siendo de aplicación en el caso las previsiones del art. 1091 del CC acerca de la fuerza de obligar de los contratos y el art. 1256 CC acerca de la imposibilidad de modificar de forma unilateral".

Y "no basta la repetición o la persistencia en el tiempo, sino que es preciso que la actuación persistente descubra la voluntad empresarial de introducir un beneficio que incremente lo dispuesto en la ley o en el convenio... Ni es suficiente que el beneficio tenga duración en el tiempo, ni es tampoco precisa esa nota de la duración o persistencia". Lo fundamental es que la ventaja que se concede se haya incorporado al nexo contractual "en virtud de un acto de voluntad constitutivo de una concesión o reconocimiento de un derecho... Que cualquiera que sea el título originario de la concesión, constituya un derecho adquirido y no un mero uso de empresa. Habrá un derecho adquirido o condición más beneficiosa cuando se pruebe, en fin, la voluntad empresarial de atribuir a sus trabajadores una ventaja o un beneficio social que supera a los establecidos en las fuentes legales o convencionales de regulación de la relación contractual de trabajo".

Para ser condición más beneficiosa, en definitiva, una retribución debe ser persistente (es decir, no una mera liberalidad esporádica u ocasional), e indicativa de que la voluntad de la empresa es conceder ese beneficio. Y dura hasta que las partes lleguen a otro acuerdo o surja norma posterior, legal o pactada, que cambie ese beneficio por otro de contenido similar, teniendo en cuenta que si el nuevo es más restrictivo, no decae el beneficio.

Y, ¿cómo se considera que es voluntad de la empresa conceder el beneficio? Por la acreditada persistencia en él, al existir una consolidación por obra de una voluntad inequívoca de su concesión (sentencia TSJ Canarias 17 marzo 2015, Rec. nº 407/2014), así como por la deducción de la conducta de la empresa observada a lo largo del tiempo, lo que no ocurre por ejemplo cuando queda acreditado que la concreción del beneficio se hacía año a año, sin que las condiciones de su fijación fueran perdurables en el tiempo y sin que en la configuración de aquellas interviniera la negociación con los trabajadores (sentencia TS 7 jul. 2010, Rec. nº 196/2009).

Habrá que valorar cada supuesto concreto, pero tal voluntad puede manifestarse, bien de forma expresa, bien tácitamente mediante actos inequívocos que revelen la existencia de la misma, o mediante la voluntad unilateral del empresario manifestada tácita o expresamente a ese fin.. "Es insuficiente, por tanto, la mera tolerancia o condescendencia empresarial, aún prolongada en el tiempo, si no existe la voluntad o intención de mejorar, de conceder el beneficio. No es la mera persistencia en el tiempo la que crea la condición más beneficiosa, sino que esa persistencia tiene que ser indicativa de la voluntad de la empresa de conceder un beneficio que sobrepáselas exigencias de las normas legales o colectivas aplicables, integrando así la reiteración una declaración tácita de voluntad en ese sentido". Lo que no sucede, por ejemplo, con una mera remisión a la norma colectiva de aplicación sin distinción entre unos y otros trabajadores cuando se alega una condición más beneficiosa a algunos de ellos. (sentencia TSJ Madrid 29 dic. 2015, Rec. nº 654/2015).

Sí en cambio cuando por ejemplo el abono de kilómetros por desplazamiento al nuevo centro de trabajo se establece mediante pacto verbal con la representación de los trabajadores, sin límite temporal, lo que evidencia la voluntad de la empresa de conceder una condición más beneficiosa al establecer un beneficio que sobrepasaba las exigencias legales y convencionales y afectaba a todos los trabajadores del centro de trabajo (sentencia TSJ La Rioja 17 sept. 2015, Rec. nº 198/2015).

Recuerde que...

  • Las condiciones más beneficiosas son condiciones más favorables que las establecidas en las normas legales y convencionales que regulan la relación laboral.
  • Si son persistentes e indicativas de la voluntad de la empresa de concederlas, se incorporan al contrato y constituyen verdaderos derechos adquiridos.
  • Mantienen su vigencia mientras las partes o una norma posterior no acuerden otra cosa más favorable.
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