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Living labs

Living labs

Un living lab es un entorno real o casi-real para la experimentación basado en involucrar a los usuarios en el proceso de creación e innovación de nuevos productos y servicios. Ello se hace integrándoles con todos los actores relevantes (públicos y privados), generando entonces dinámicas de innovación abierta y de co-creación, y con la implementación de distintas tecnologías jugando un papel relevante, frecuentemente como instrumento para el logro de esos fines.

Derecho digital e innovación (LegalTech)

Concepto

Un living lab, también conocido como laboratorio viviente, en un entorno integrador donde usuarios y productores co-crean y co-innovan en un ecosistema abierto y de confianza. Básicamente un living lab significa llevar la innovación fuera del laboratorio al mundo real e involucrar a todos los actores que conforman la cuádruple hélice (Administración, empresas, infraestructuras de investigación/Universidad y ciudadanía) para probar nuevas ideas, productos y servicios centradas en satisfacer necesidades del usuario final (que no es necesariamente la ciudadanía). El concepto de living lab se planteó inicialmente en el MIT, por el Profesor de Arquitectura W. Mitchel del MediaLab, como una metodología de investigación para probar, validar, realizar prototipos y refinar, soluciones complejas en entornos reales en constante evolución.

Características y dimensiones

Los living labs tienen, por tanto, dos características principales: son un fenómeno cercano a la realidad (la parte “viviente”), al mismo tiempo que se separa de las actividades cotidianas (la parte de “laboratorio”). Como laboratorios, eliminan presiones, riesgos y preocupaciones éticas relacionadas con la innovación tradicional. Sin embargo, como un fenómeno cercano a la realidad, su objetivo es atraer sobre experiencias cotidianas e intereses y perspectivas de los actores.

En este sentido, la literatura distingue entre tres dimensiones del living lab:

  • Living labs como entornos semi-realistas, de tal forma que serían extensiones a bancos de pruebas o sandboxes donde una nueva tecnología o nuevos servicios pueden ser probados o explorados por los usuarios. En este caso, los living labs son considerados como espacios seguros para la experimentación con nuevas soluciones (laboratorios de innovación o innovation labs). En este caso, proporcionan un espacio para el pensamiento creativo en las fases iniciales de la innovación.
  • Living labs como entornos realistas, que ponen el acento en la importancia de reproducir el fenómeno experiencial sin cortapisas con objeto de lograr unos resultados en términos de co-creación y co-innovación que sean lo más replicables posibles en entornos reales. Muchos de estos entornos también parecen tener un enfoque singular en áreas de servicio específicas predefinidas, tales como el cuidado de los ancianos o las personas necesitadas.
  • Living labs como intermediarios o infraestructuras de red que involucran a todos los actores que constituyen la cuádruple hélice. En este sentido pueden considerarse como una especie de agente de cambio abierto que va entre el usuario y el proveedor para permitir la innovación.

Adicionalmente a estas dimensiones hay que apuntar una cuarta que se relaciona con su papel como palanca de democratización de la innovación, estando esta dimensión crecientemente ligada a los nuevos procesos de participación directa de los ciudadanos, en contraposición con los procesos de participación representativa.

Actividades

Un living lab se caracteriza por contar con tres actividades principales:

  • Actividades de co-creación: se refiere fundamentalmente a la participación de las partes interesadas, en particular los usuarios finales, en la innovación de tecnologías, productos y servicios. A través de la participación en los living labs, los grupos de usuarios están destinados a involucrarse en el proyecto, desarrollo y prueba de varios resultados, incluyendo nuevos productos, servicios, gobierno y sistemas comunitarios y nuevos modelos de negocio. La participación de los usuarios varía, y puede ser integral (cubriendo entonces tanto las fases de diseño, la implementación de la solución e incluso la evaluación), o parcial (en este caso, el escenario de menor participación es aquel en el que el usuario es un mero probador de soluciones).
  • Actividades de investigación y evaluación: los living labs no se limitan al ámbito de la co-creación, sino que son, en sí mismos, una metodología de investigación multidisciplinar centrada en el usuario para la detección, prototipado, validación y optimización de soluciones complejas en múltiples y cambiantes contextos de la vida real.
  • Actividades de experimentación y apropiación de oportunidades para el desarrollo de productos y servicios. Los living labs son espacios donde las innovaciones son testeadas por los usuarios, lo que implica descubrir nuevos usos, comportamientos y oportunidades de mercado, y también son “apropiadas” por estos en entornos realistas. Esta es la visión tradicional del MIT MediaLab, cuyos living labs eran los futuros hogares donde los visitantes se exponían a nuevas tecnologías en el contexto realista de una casa artificial.

Tipos y ejemplos

Existen diferentes tipos de living labs, siendo una clasificación recurrente la que los distingue de acuerdo con los actores que los impulsan: living labs controlados por los usuarios que en última instancia van a usar la tecnología, el producto o el servicio (user-driven); por proveedores (provider-driven), que en su mayor parte son instituciones de investigación o universidades; living labs impulsados por el Gobierno u otros actores del sector público, y living labs impulsados por empresas para testear sus productos. La mayor parte de los living labs existentes entran dentro de la segunda o la tercera categoría, y muchos de ellos han surgido en el contexto del desarrollo de las TIC, aunque luego se han desplazado hacia otras áreas vinculadas al desarrollo de servicios, aunque las tecnologías sigan teniendo un papel vehicular o instrumental. De hecho, el perfil de lo que puede entenderse como living lab es muy amplio, oscilando entre un hogar, como una residencia de ancianos donde se prueba nuevos servicios y tecnologías en la vida real, hasta una ciudad donde los ciudadanos prueban nuevos servicios.

La Comisión Europea comenzó a apoyar los living labs como manifestaciones de los enfoques centrados en el usuario en torno al año 2006, alineándose con las políticas comunitarias para incrementar la competitividad y el desarrollo de sistemas de innovación más eficientes. Fruto de todo ello, en ese año se creó la European Network of Living Labs (ENoLL), la federación internacional que agrupa los mejores Living Labs de Europa y del mundo.

Recuerde que...

  • Los living labs son entornos reales o casi-reales de experimentación donde el usuario desempeña un papel fundamental a la hora de diseñar nuevos productos y servicios en colaboración con otros actores públicos y privados, generándose dinámicas muy ricas de co-creación y co-innovación.
  • Hay una gran variedad de living labs, dependiendo del/los actor/es que los impulsen o del entorno en el que desarrollan su actividad. Con independencia de su capacidad para habilitar entornos de experimentación más o menos cercanos a la realidad, crecientemente se destaca su papel como infraestructuras de red o intermediación entre los distintos actores que configuran la cuádruple hélice.
  • Forman parte importante de la agenda europea y tienen el apoyo decidido de la Comisión como un instrumento de política de competitividad e innovación. También de manera creciente están siendo incorporados por el sector público como herramienta de democratización de la innovación y de participación ciudadana.
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