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Comunidades autofinanciadas

COMUNIDADES AUTOFINANCIADAS

Grupo de personas que invierten dinero por medio de la compra de acciones, creando un fondo para préstamos al que cualquier miembro del grupo puede acceder. Al final del ciclo se reparten la totalidad de los fondos acumulados y los beneficios adquiridos proporcionalmente a la cantidad que cada uno de ellos haya invertido durante el período.

Empresa

Concepto

Una Comunidad AutoFinanciada (CAF) es un grupo de personas, generalmente entre 8 y 20, que invierten dinero por medio de la compra de acciones, creando un fondo para préstamos al que cualquier miembro del grupo puede acceder si tuviera necesidad. Al final del ciclo del grupo, que casi nunca supera los doce meses, se reparten la totalidad de los fondos acumulados en el período y los eventuales beneficios adquiridos (derivados del interés de los préstamos) proporcionalmente a la cantidad que cada uno de ellos haya invertido durante el período.

Las CAF solo utilizan fondos propios (captados mediante el ahorro o la inversión) para financiar sus actividades, no aceptando apoyo externo para capitalizar su fondo ni ofreciendo préstamos a los no-miembros del grupo. Los miembros del grupo son al mismo tiempo proveedores de fondos y clientes de crédito.

Antecedentes y coetáneos

Las CAF son una metodología de inversión comunitaria inspirada en la experiencia de los bancos comunitarios latinoamericanos y los mecanismos de ahorro y préstamos tradicionales tipo ASCA (Accumulating Savings & Credit Associations) y ROSCA (Rotating Savings and Credit Association) utilizados en las economías informales de todo el mundo.

Conocidos con distintos nombres: tontina en Senegal, susu en Ghana, arisan en Indonesia, tanda en México, altin günü en Turquía o san en la Republica Dominicana, en todos ellos se intenta fomentar el ahorro comunitario como mecanismo para obtener capital local.

La metodología de las CAF ha sido desarrollada específicamente para la realidad europea, aunque se han llevado a cabo experiencias de CAF en países como Senegal, Haití, Republica Dominicana, Angola e Indonesia. Modelos de graduación símiles los encontramos en Venezuela, con el nombre de Bankomunales, India, conocidos como Self-Help Groups, África occidental, con el nombre de Caisse Villageoise d'Epargne et de Crédit Autogérée o África oriental, conocidos como Village Savings and Loans Associations, entre otros.

En el contexto europeo se han creado más de cien grupos desde que se lanzara la primera CAF en España en el año 2004. A día de hoy contamos con CAF activas en España, Italia, Portugal, Holanda, Hungría y Bélgica. La plataforma online Winkomun ofrece un espacio de aprendizaje, difusión de la metodología y herramientas gestión dirigidas a las propias comunidades autofinanciadas.

Funcionamiento

Las CAF funcionan en base a reuniones, cuya periodicidad decide el grupo en el reglamento interno. En cada reunión, los miembros ahorran invirtiendo en el fondo de préstamo, devuelven los eventuales créditos pendientes y piden créditos nuevos.

Los grupos europeos se constituyen con 8-20 personas, mientras que los grupos africanos pueden llegar a las 20-25 personas. El tiempo disponible suele ser uno de los condicionantes, pero también la confianza y el sentido de comunidad son variables a considerar. La periodicidad de las reuniones es decidida por el propio grupo, y suele ser mensual (para grupos con muy bajos ingresos y/o alta exclusión social), quincenal o mensual.

El grupo en su totalidad constituye la “Asamblea General” u órgano soberano, encargado de tomar las decisiones democráticas bajo los principios cooperativos de “una persona, un voto”. Todos los miembros del grupo participan en igualdad de condiciones, independientemente del dinero versado en el fondo común de préstamo.

La Asamblea General elige a los miembros del “Comité Administrativo” que tendrán funciones específicas y de responsabilidad dentro del grupo. El Comité Administrativo básico está formado por: presidente, contable, cajero/a, portador de llave. Los grupos pueden también incluir figuras adicionales (secretario/a, vicepresidente, contadores…) si lo consideran necesario.

El presidente es la persona encargada de iniciar y dirigir la reunión, marcando los tiempos y organizando los procesos decisionales. Eventualmente puede tener funciones de representación del grupo externamente.

El contable es la persona que gestiona y compila los documentos contables. En ocasiones puede estar acompañado de otras figuras como un contador o un ayudante, igualmente elegidos por la Asamblea General; de gran utilidad para evitar errores, especialmente cuando los fondos del grupo comienzan a crecer. Generalmente todas las transacciones se hacen en efectivo.

El cajero o la cajera es la persona encargada de custodiar la caja con llave en la que van todos los documentos contables y el remanente del fondo de préstamo del grupo. La caja sólo podrá abrirse durante las reuniones en Asamblea General. Generalmente es poco el dinero que queda dentro de la caja, pues la mayor parte está prestado a los miembros del grupo. En ocasiones, cuando el fondo de préstamo remanente en la caja comienza a ser elevado, el grupo puede apoyarse en una cuenta bancaria u otro instrumento financiero para disminuir el riesgo.

El portador o la portadora de la llave es la persona encargada custodiar la llave que abre la caja contable. Por lo general en Europa las cajas son metálicas con una única cerradura, pero en Italia se ha comenzado a trabajar con cajas de tres cerraduras, inspiradas en los modelos africano y latinoamericano, de modo que serán tres las personas del grupo que tendrán el papel de custodiar cada una de las tres llaves.

La CAF, a través de su Asamblea General elabora y aprueba un reglamente interno escrito, que es posteriormente firmado por todos los miembros. En él se establecen las condiciones aplicables a las actividades financieras (ahorro/inversión y acceso al crédito) y de gobernabilidad y gestión del grupo.

Actividad crediticia

Los préstamos otorgados a los miembros del grupo pueden utilizarse para financiar actividades productivas pero lo más usual es que se pidan los préstamos para consumo y situaciones de emergencia.

Se financian pequeños montantes (productivos o no productivos), a plazos cortos (decididos por el prestatario y aprobados por la Asamblea General), no superiores al año y con un taso de interés decidido por el mismo grupo.

El montante máximo del préstamo que un miembro puede pedir al grupo, suele 3, 4 o 5 veces la cantidad que ha invertido en el fondo de préstamo y la solicitud debe ir acompañada con los nombre de otras dos personas o garantes que, dentro del mismo grupo, garanticen dicho préstamo con sus ahorros, de modo que si la persona no pagase, el resto del grupo no se viera afectado. Además, el grupo puede poner un techo máximo al préstamo, que en Europa suele rondar entre los 500 y 1000 €. Todas estas indicaciones son decididas por el grupo y se hacen constar en el reglamento.

Los intereses de los préstamos, que suelen rondar entre el 1 % y el 2 %, se pagan en cada reunión y la mayoría de los grupos aplican un interés de mora por los reembolsos tardíos.

Perfil

Generalmente los grupos se forman por vínculos territoriales (son vecinos o frecuentan lugares comunes), sociales (son amigos o familiares) o productivo-laborales (trabajan en el mismo sector o empresa). Los miembros del grupo se autoseleccionan en virtud de la confianza o de un objetivo común. Cuando un grupo se crea, es habitual encontrarse miembros con diferentes capacidades económicas y diferentes capacidades de ahorro, algunas de las cuales se irán suavizando en el tiempo. En España el 90 % de los miembros de las CAF son inmigrantes.

Las reuniones sirven además para establecer relaciones sociales y vínculos de proximidad. En la mayoría de CAF la motivación principal de asociarse no es el acceso al crédito, sino el hecho de compartir en comunidad y aprender a gestionar mejor su dinero. Las personas que participan a las reuniones consolidan sus liderazgos dentro del grupo, alcanzando prestigio, reconocimiento social y formación personal.

Recuerde que...

  • Las CAF solo utilizan fondos propios para financiar sus actividades, no aceptan apoyo externo para capitalizar su fondo ni ofrecen préstamos a los no-miembros del grupo.
  • Las CAF funcionan en base a reuniones, cuya periodicidad decide el grupo en el reglamento interno. En cada reunión, los miembros ahorran invirtiendo en el fondo de préstamo, devuelven los eventuales créditos pendientes y piden créditos nuevos.
  • Generalmente los grupos se forman por vínculos territoriales, sociales o productivo-laborales. Los miembros del grupo se autoseleccionan en virtud de la confianza o de un objetivo común.
  • Se financian pequeños montantes, a plazos cortos, no superiores al año y con una tasa de interés decidida por el grupo.
  • Los intereses de los préstamos, que suelen rondar entre el 1 % y el 2 %, se pagan en cada reunión y la mayoría de los grupos aplican un interés de mora por los reembolsos tardíos.
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