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Recurso de reposición (Derecho procesal)

Recurso de reposición (Derecho procesal)

Puede definirse el recurso de reposición como un recurso no devolutivo, ni suspensivo cuyo conocimiento se atribuye al mismo tribunal que dictó la resolución que se impugna, y que procede solo contra resoluciones interlocutorias en forma de providencias y autos no definitivos, que son aquellas por medio de las que, aplicando normas procesales, el tribunal ejerce sus facultades de dirección del proceso.

Proceso civil

¿Qué es el recurso de reposición?

Puede definirse el recurso de reposición como un recurso no devolutivo, ni suspensivo cuyo conocimiento se atribuye al mismo tribunal que dictó la resolución que se impugna, y que procede solo contra resoluciones interlocutorias en forma de providencias y autos no definitivos, que son aquellas por medio de las que, aplicando normas procesales, el tribunal ejerce sus facultades de dirección del proceso.

A pesar de que el recurso de reposición ha sido un instrumento muy criticado por la doctrina, e incluso denostado, considerándole como un factor de retardo en la sustanciación del proceso, su utilidad está fuera de toda duda, porque es un instrumento que permite que la ordenación del proceso se haga de forma adecuada y que las partes puedan controlar esa actividad.

La alternativa al recurso de reposición sólo estaría en la revisión de oficio de las resoluciones interlocutorias, lo cual es una postura menos deseable a la que ofrece el recurso de reposición, que resulta debidamente configurado si se considera la norma que contempla, el artículo 454, donde se establece la irrecurribilidad del auto resolviendo la reposición y se establecen los instrumentos jurídicos tendentes a evitar un abuso en el derecho al ejercicio de los recursos.

En todo caso, puede concluirse que la finalidad del recuso de reposición es permitir la modificación de las resoluciones adoptadas en la sustanciación del proceso que no sean conformes a lo establecido en las disposiciones positivas que regulan el procedimiento o que, habiendo sido dictadas en el ejercicio de una facultad atribuida al órgano jurisdiccional con cierto carácter discrecional, produzcan un perjuicio a cualquiera de los litigantes.

Hasta la vigente norma procesal esa reconsideración de las resoluciones interlocutorias se hacía por medio de los recursos de reposición (contra resoluciones de órganos unipersonales, los Juzgados) y de suplica (contra resoluciones de órganos colegiados, Secciones y Salas), aunque los dos tenían idéntica naturaleza, diferenciándose solo por el órgano que dicto la resolución y que conocía del recurso. La ley procesal vigente ha unificado los dos recursos y regula solo el de reposicione, que se da contra las resoluciones interlocutorias de cualquier tribunal del orden civil.

¿Cuáles son sus principales características?

Resoluciones recurribles. Por medio de este recurso solo pueden impugnarse las providencias y los autos no definitivos (artículo 451), así como las diligencias de ordenación y decretos no definitivos del secretario judicial, ya que a tenor de la redacción dada a la Ley de Enjuiciamiento Civil en su artículo 451.1 por la Ley 13/2009 cabrá recurso de reposición ante el Secretario judicial que dictó la resolución recurrida, excepto en los casos en que la ley prevea recurso directo de revisión.

Esto quiere decir que el recurso de reposición tiene únicamente por objeto básicamente cuestiones procesales, y no cuestiones materiales referentes directamente a la relación jurídico sustantiva que se debate en el proceso, ya que éstas sólo pueden resolverse en sentencia, y no en providencias, ni en autos. Atendiendo el contenido de estas resoluciones (según el artículo 206) y la diferencia entre autos definitivos (artículo 207), se trata siempre de resoluciones por medio de las cuales:

  • a) Se deciden únicamente cuestiones procesales, en las que se aplican solo normas de derecho procesal, no de derecho material. Estas resoluciones no son aquellas por medio de las que se aplica el derecho material o sustantivo para decidir sobre el desarrollo del proceso mismo. Por medio del recurso de reposición la parte pretende que el tribunal advierta que se ha aplicado incorrectamente una norma procesal, es decir, que se ha realizado un acto procesal de modo contrario a la previsión legal, lo que debe de llevar, si se estima el recurso, a que el mismo tribunal o el secretario judicial (artículo 451.1 Ley de Enjuiciamiento Civil)decrete la reposición de las actuaciones dando al proceso la adecuada tramitación. Por tanto, no cabe admitir que los autos resolutorios de la reposición sean definitivos, y, por tanto, apelables con carácter general, sino que la apelación sólo puede admitirse en los casos tasados en que se autoriza expresamente.

    La norma procesal parte efectivamente de la regla general de que contra las resoluciones interlocutorias (las que van dictándose a lo largo de la primera instancia) procede recurso de reposición y que contra el auto que decide la reposición no cabe recurso de apelación de modo autónomo e independiente. Así indica el preámbulo que la tutela judicial exige que contra las resoluciones que no pongan fin al proceso, no quepa interponer apelación debiendo insistirse en la eventual reproducción de la cuestión al recurrir contra la sentencia de primera instancia, con lo que desparecen prácticamente los recursos contra las resoluciones interlocutorias.

    Ahora bien, siendo esta idea inicial plenamente regulada, es lo cierto que como señala la Audiencia Provincial de Alicante en su Auto de 19 diciembre de 2002 y el Auto de la Audiencia Provincial de Vizcaya, Sección 3ª, de 13 de enero de 2005: "Tratándose de la fase declarativa del juicio, el principio general es que solo es susceptible de apelación el auto o sentencia definitiva y que las resoluciones de trámite únicamente pueden ser objeto de recurso de reposición, cuya resolución solo puede ser recurrida en apelación al recurrir, si fuera procedente, la resolución definitiva. Pero tratándose de la ejecución de sentencias o de actuaciones análogas los artículos 451, 454, 455.1, 465.3, entre otros, obligan a una interpretación adecuada de los términos auto no definitivo -artículo 451- y auto definitivo -artículo 451-, porque el mantenimiento de un concepto análogo llevaría o bien a la denegación de toda posibilidad de apelación o bien a que la misma quedara al arbitrio de que previamente se hubiese concedido o no el recurso de reposición, situaciones ambas que carecen de fundamento. Así pues, descartando, los supuestos, las resoluciones de mero trámite, en los casos en que Ley nada prevea en uno u otro sentido, se impone considerar como definitivo en fase de ejecución, y por tanto, susceptible de recurso de apelación, aquella resolución que lleva la ejecución a una situación irreversible".

  • b) No se ha puesto fin al proceso (no pueden ser autos definitivos), lo que supone que el proceso continua, después de la resolución, por sus trámites normales, y por eso es por lo que, con el recurso, se pretende por la parte recurrente que se anule la resolución y los actos realizados después que tenga en ella su causa, reponiendo las actuaciones.

No suspensión de la efectividad de lo resuelto. La interposición del recurso no impide que el tribunal lleve a efecto lo acordado (artículo 451). Cuando se dice que la reposición no suspende la efectividad de lo resuelto o que sin perjuicio de ella el tribunal llevará a efecto lo acordado en la resolución impugnada, se está indicando realmente que el proceso sigue su curso, que no suspende su desarrollo ordinario hasta que sea resuelto el recurso. Ello significa que la tramitación del proceso no está a disposición de las partes, y que los recursos que éstas interpongan contra las decisiones del tribunal sobre la dirección del proceso, que es de orden público, no pueden paralizar su tramitación.

Irrecurribilidad del auto que resuelve la reposición. Contra el auto por el que el Tribunal resuelve el recurso de reposición no cabe recurso alguno, salvo en el caso del recurso de queja. Al tratarse de una resolución y de un recurso procesal, contra el auto que decide la reposición no puede darse otro recurso. Hay que recordar que el artículo 453.2 Ley de Enjuiciamiento Civil en la redacción dada por la Ley 13/2009 apunta el Tribunal si se tratara de reposición interpuesta frente a providencias o autos, o el Secretario judicial si hubiera sido formulada frente a diligencias de ordenación o decretos, resolverán sin más trámites, mediante auto o decreto, respectivamente, en un plazo de cinco días, complementando el artículo 454 que Salvo los casos en que proceda el recurso de queja, contra el auto que resuelva el recurso de reposición no cabrá recurso alguno, sin perjuicio de reproducir la cuestión objeto de la reposición al recurrir, si fuere procedente, la resolución definitiva. Esto supone lo siguiente:

  • a) No cabe nueva reposición. La razón de ello es evidente, pues no tiene sentido "reponer" lo que ya fue repuesto o lo que decidió que no debía reponerse. Dictada una resolución procesal la parte puede pedir que se reconsidere la decisión, pero no puede admitirse que se reconsidere lo ya reconsiderado.
  • b) Tampoco cabe recurso devolutivo alguno contra la resolución que decide sobre la reposición. No debe admitirse recurso devolutivo, esto es, apelación o por infracción procesal, pues si se admitiera se estaría propiciando el retardo en el proceso. Contra el auto que decide la reposición no cabe recurso devolutivo directo; lo que cabe es, bien acumular el recurso contra el auto al recurso contra la resolución definitiva que en su día se dicte, de modo que entonces se habrán interpuesto realmente dos recursos, bien reproducir la cuestión objeto de la reposición en la tramitación del recurso devolutivo, con lo que en esa tramitación podrá subsanarse el defecto procesal. El legislador ha optado porque no existan recursos devolutivos independientes contra las resoluciones interlocutorias.

¿Cómo se tramita?

La tramitación del recurso puede ser en forma oral o escrita y se compone de los siguientes actos:

1. Interposición

La parte habrá de interponer el recurso en el plazo de cinco días, desde que se le notificó la resolución que pretende impugnar, y habrá de hacerlo por escrito en el que exprese la infracción en que la resolución hubiera incurrido. Estos dos requisitos lo son de admisibilidad, pues si no se observan el recurso se inadmitirá por providencia, contra la que ya no cabe recurso alguno (artículo 452). La infracción en que la resolución impugnada ha incurrido solo puede ser procesal, por lo que el recurrente debe citar en el escrito, bien el artículo concreto de la norma procesal que se ha vulnerado, bien el principio o regla procesal que se ha desconocido.

La petición teóricamente debería consistir en que se reponga la actuación al momento de dictarse la resolución y en que se dicte entonces la procedente, pero simplificando debe pedirse que ello se haga con unidad de resolución, es decir, que el auto que decida la reposición, por un lado, dicte la resolución adecuada y, por otro, ello suponga la nulidad de lo actuado con base en la resolución repuesta.

2. Audiencia

Admitido a trámite el recurso de reposición, se concederá a las demás partes personadas un plazo común de cinco días para impugnarlo, si lo estiman conveniente (artículo 453.1) La tramitación del recurso exige la contradicción y por ello del escrito presentado por la parte recurrente debe darse traslado a las demás partes personadas, las cuales podrán, a su vez, presentar escrito de oposición al recurso. Esta oposición puede referirse a la inadmisibilidad del recurso (por incumplimiento de los requisitos) o a su desestimación (por adecuación de la resolución a la norma procesal que determina su contenido).

3. Decisión

Transcurrido el plazo de impugnación del recurso, háyanse o no presentado escritos, el tribunal resolverá sin más trámites, por medio de auto y en el plazo de cinco días (artículo 453.2). En la tramitación del recurso no existe prueba porque la misma es inútil; referida la reposición a la vulneración de una norma o principio procesal su existencia ha de desprenderse de las mismas actuaciones sin que pueda acudirse a probar, por los medios ordinarios de prueba, hechos que no consten en las actuaciones.

La decisión puede consistir en estimar o no la reposición; en el primer caso, manteniéndose dentro del objeto del recurso delimitado por la parte recurrente, el tribunal "repondrá" la resolución y las actuaciones posteriores; en el segundo la desestimación puede producirse, bien porque existe una causa de inadmisibilidad (que en este momento se convierten en motivos de desestimación), bien porque la resolución no ha infringido norma o principio procesal.

¿Qué supuestos especiales admite?

Todo lo dicho hasta aquí se refiere a las resoluciones escritas que se dictan en forma de providencia o auto no definitivo, pero debe atenderse también a dos supuestos especiales:

  • a) Diligencias de ordenación: El recurso de reposición se prevé también contra las diligencias de ordenación dictadas por el Secretario Judicial dando a los autos el curso establecido en la ley. La parte puede impugnarlas, bien cuando infrinjan algún precepto legal, bien cuando resultan cuestiones que legalmente deben ser decididas por medio de providencia, sin perjuicio de su nulidad de pleno derecho en este segundo caso (artículo 224).
  • b) Resoluciones orales. Estas resoluciones, que son las que deben dictarse en vistas, audiencias y comparecencias, haciéndose constar en el acta: su fallo y motivación, pueden ser recurridas en reposición conforme a lo previsto en el artículo 210 de la norma procesal.

En un acto oral y concentrado el tribunal tiene que dictar muchas resoluciones orales. Contra cada una de esas resoluciones la parte interesada podría pedir en el acto y oralmente su reconsideración. Por ello, se oiría a la parte contraria y el tribunal debería resolver también en el acto y oralmente, haciéndose constar en el acta todo lo sucedido y la protesta de la parte al efecto de poder recurrir, en su caso, contra la resolución definitiva de la instancia. En orden a la adecuada comprensión de recurso de reposición contra resoluciones orales es preciso distinguir:

  • a) En general se dice en el artículo 210.2 de la norma procesal que dictada una resolución oral, si todas las personas que fueren parte en el juicio estuvieren presentes en el acto y expresaren su decisión de no recurrir, el tribunal declarará, en el mismo acto, la firmeza de la resolución, pero que fuera de ese caso el tribunal deberá redactar debidamente la resolución, notificarla a las partes, que podrán recurrirla en reposición.
  • b) En especial dice el artículo 285 que contra la resolución oral que admite o inadmite un medio de prueba solo cabrá recurso de reposición que se sustanciará y resolverá en el acto y, si se desestimare, la parte podrá formular protesta.

Recuerde que...

  • La finalidad del recuso de reposición es permitir la modificación de las resoluciones adoptadas en la sustanciación del proceso que no sean conformes a lo establecido en las disposiciones positivas que regulan el procedimiento.
  • La parte habrá de interponer el recurso en el plazo de cinco días, desde que se le notificó la resolución que pretende impugnar.
  • Admitido a trámite el recurso de reposición, se concederá a las demás partes personadas un plazo común de cinco días para impugnarlo.
  • La alternativa al recurso de reposición sólo estaría en la revisión de oficio de las resoluciones interlocutorias.
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