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Liquidación de la sociedad conyugal

Liquidación de la sociedad conyugal

La liquidación de la sociedad conyugal supone el final de la relación económica que tiene su origen en el matrimonio o situaciones análogas. Normalmente se lleva a cabo cuando finaliza el matrimonio, por nulidad, separación o divorcio, pero puede realizarse en cualquier momento en que se decida modificar el régimen económico matrimonial u otorgar capitulaciones que modifiquen el régimen vigente.

Familia y matrimonio

¿Qué es la liquidación de la sociedad conyugal?

Es el momento final de una relación económica, derivada del matrimonio o de situaciones análogas.

Para tomar conocimiento de esta liquidación, es necesario tener una noción al menos resumida, del hecho de las relaciones patrimoniales:

En el matrimonio, entre los cónyuges, están basadas en el principio de igualdad. En el matrimonio los cónyuges son iguales en derechos y obligaciones (artículo 66 del Código Civil). Los bienes de los cónyuges están sujetos al levantamiento de las cargas del matrimonio. Cuando uno de los cónyuges incumpliere su deber de contribuir al levantamiento de estas cargas, el Juez a instancia del otro, dictará las medidas cautelares que estime convenientes a fin de asegurar su cumplimiento y los anticipos necesarios o proveer a las necesidades futuras, según el artículo 1318 del Código Civil. El régimen económico del matrimonio será el que los cónyuges estipulen en capitulaciones matrimoniales, sin otras limitaciones que las establecidas en este Código, según establece el artículo 1315 del Código Civil.

En las situaciones análogas, (uniones de hecho) se toma en consideración la Jurisprudencia existente en la materia, de la Sala Primera del Tribunal Supremo, que indica: La adecuada respuesta a la cuestión suscitada pasa, ante todo, por poner de manifiesto que la jurisprudencia de esta Sala se ha esforzado en destacar que la realidad social que encierra la convivencia a modo marital o las uniones de hecho ha carecido hasta fechas muy recientes de toda consideración jurídica, lo que no significaba que tales uniones fueran contrarias a la ley, ni que la jurisprudencia se desentendiera de ellas.

Ésta se ha referido a las mismas como familia natural -Sentencia de 29 de octubre de 1997-, situación de hecho con trascendencia jurídica -Sentencia de 10 de marzo de 1998-, realidad jurídica con efectos jurídicos -Sentencia de 27 de marzo de 2001-, o como realidad social admitida por la doctrina del Tribunal Constitucional y la jurisprudencia del STS (Sala Primera, de lo Civil), Nº sent.700/2001, de 5 Julio 2001 Nº rec. 1580/1996-. En las Sentencias de 17 de enero de 2003 y de 5 de febrero de 2004, recogiendo la doctrina sentada en anteriores resoluciones, se destaca el carácter alegal y ajurídico, que no ilegal o antijurídico, de las uniones de hecho, que producen o pueden producir una serie de efectos con trascendencia jurídica que no son ignorados por el jurista en general, ni por el Juez en particular, y que deben ser resueltos con arreglo al sistema de fuentes del Derecho.

Y se ha destacado también -Sentencias de 17 de enero de 2003 y de 12 de septiembre de 2005, esta última de Pleno- que se encuentran afectadas por principios de rango constitucional, y en particular, por la libertad como valor superior del ordenamiento jurídico -artículo 1.1 de la Constitución- que obliga a los poderes públicos a promover las condiciones para su realidad y efectividad -artículo 9.2 de la Constitución- y justifica, como se precisa en la Sentencia de 12 de septiembre de 2005, que el Título relativo a los derechos y deberes fundamentales tenga como pórtico la dignidad de la persona, el libre desarrollo de la personalidad y el respeto a la ley y a los derechos de los demás -artículo 10.1 de la Constitución, sin olvidar el principio de igualdad que impide todo trato discriminatorio -artículo 14 de la Constitución- y la expresa protección a la familia - artículo 39.1 de la Constitución-, no solo la fundada en el matrimonio, sino también en la convivencia "more uxorio".

¿Qué regímenes económicos matrimoniales existen?

Sociedad de Gananciales

Para poder entrar en la liquidación, es necesario disolver la sociedad de gananciales, para lo cual es necesario, que concluya de pleno derecho, por estar disuelto el matrimonio (divorcio), por estar declarado nulo el matrimonio, por declararse la separación de los cónyuges, (este artículo por Ley 15/2015 ha suprimido la palabra judicialmente) cuando los cónyuges convengan un régimen económico distinto en la forma prevenida en este Código, según establece el artículo 1392 del Código Civil.

Además puede disolverse, si bien el Código Civil utiliza la palabra "concluirá", cuando: 1º) Se solicite por un cónyuge judicialmente, cuándo el otro cónyuge esté incapacitado (Sentencia judicial declarando incapaz, artículo 199 del Código Civil); declarado pródigo (Sentencia judicial declarando la curatela, para administrar bienes, artículo 286 del Código Civil); ausente (Auto judicial donde se declara la ausencia desde una determinada fecha, artículo 181 del Código Civil).

En este precepto se ha incluido por Ley 15/2015 la atribución de la competencia al Letrado de la Administración de Justicia, a instancia de parte interesada o del Ministerio Fiscal, para nombrar un defensor que ampare y represente al desaparecido en juicio o en los negocios que no admitan demora sin perjuicio grave); o en quiebra o concurso de acreedores (en este momento ambas situaciones se encuentran reguladas en la Ley 22/2003, donde se establece y regula la Ley concursal); o condena por abandono de familia (Sentencia firme dictada a tenor de los artículos 226 a233 del Código Penal). 2º) Cuando el otro cónyuge venga realizando por sí solo actos dispositivos o de gestión patrimonial que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos del otro en la sociedad. 3º) Llevar separado de hecho más de un año por acuerdo mutuo o por abandono del hogar. 4º) Incumplir grave y reiteradamente el deber de informar sobre la marcha y rendimiento de sus actividades económicas.

En cuanto a la disolución de la sociedad por el embargo de la parte de uno de los cónyuges por deudas propias, se estará a lo especialmente dispuesto en este Código, según establece el artículo 1392 del Código Civil. Disuelta la sociedad se procederá a su liquidación, que comenzará por un inventario del activo y pasivo de la sociedad, según establece el artículo 1396 del Código Civil.

Separación de bienes

Existirá entre los cónyuges separación de bienes:

  • Cuando así lo hubiesen convenido.
  • Cuando los cónyuges hubieren pactado en capitulaciones matrimoniales que no regirá entre ellos la sociedad de gananciales, sin expresar las reglas por que hayan de regirse sus bienes.
  • Cuando se extinga, constante matrimonio, la sociedad de gananciales o el régimen de participación, salvo que por voluntad de los interesados fuesen sustituidos por otro régimen distinto, según establece el artículo 1435 del Código Civil.

Los cónyuges pueden acordar en capitulaciones que vuelvan a regir las mismas reglas que antes de la separación de bienes. Harán constar en las capitulaciones los bienes que cada uno aporte de nuevo y se considerarán éstos privativos, aunque, en todo o en parte, hubieren tenido carácter ganancial antes de la liquidación practicada por causa de la separación, según establece el artículo 1444 del Código Civil.

Régimen de participación

El régimen de participación se extingue en los casos prevenidos para la sociedad de gananciales, aplicándose lo dispuesto en los artículos 1394 y 1395 del Código Civil, cuyas causas se encuentran desarrolladas en la Sociedad de Gananciales, si bien el hecho de mencionar el contenido de los artículos 1394 del Código Civil, se basa en el hecho de que los efectos de la disolución prevista en el artículo anterior se producirán desde la fecha en que se acuerde. De seguirse pleito sobre la concurrencia de la causa de disolución, iniciada la tramitación del mismo, se practicará el inventario, y el Juez adoptará las medidas necesarias para la administración del caudal, requiriéndose licencia judicial para todos los actos que excedan de la administración ordinaria.

En el artículo 1395 del Código Civil, establece cuando la sociedad de gananciales se disuelva por nulidad del matrimonio y uno de los cónyuges hubiera sido declarado de mala fe, podrá el otro optar por la liquidación del régimen matrimonial según las normas de esta Sección o por las disposiciones relativas al régimen de participación, y el contrayente de mala fe no tendrá derecho a participar en las ganancias obtenidas por su consorte.

Además podrá pedir un cónyuge la terminación del régimen de participación cuando la irregular administración del otro comprometa gravemente sus intereses, según establece el artículo 1416 del Código Civil.

Extinguido el régimen de participación, es decir lo que en términos procesales, se denomina disuelto el régimen económico de participación, se inicia la liquidación.

¿Cómo se liquida la sociedad de gananciales?

Formado el activo, según establece artículo 1397 del Código Civil y formado el pasivo según establece el artículo 1398 del Código Civil, se dicta auto declarando disuelto el régimen de gananciales, y se comienza la liquidación para lo cual se debe acompañar a la solicitud una propuesta de liquidación que incluya el pago de las indemnizaciones y reintegros debidos a cada cónyuge y la división del remanente en la proporción que corresponda, teniendo en cuenta, en la formación de los lotes, las preferencias que establezcan las normas civiles aplicables.

Admitida a trámite la solicitud de liquidación, se señalará, dentro del plazo máximo de diez días, el día y hora en que los cónyuges deberán comparecer ante el Letrado de la Administración de Justicia al objeto de alcanzar un acuerdo y, en su defecto, designar contador y, en su caso, peritos, para la práctica de las operaciones divisorias. Cuando, sin mediar causa justificada, alguno de los cónyuges no comparezca en el día señalado, se le tendrá por conforme con la propuesta de liquidación que efectúe el cónyuge que haya comparecido.

En este caso, así como cuando, habiendo comparecido ambos cónyuges, lleguen a un acuerdo, se consignará éste en el acta y se dará por concluido el acto, llevándose a efecto lo acordado conforme a lo previsto en los dos primeros apartados del artículo 788 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. De no lograrse acuerdo entre los cónyuges sobre la liquidación de su régimen económico-matrimonial, se procederá, mediante providencia, al nombramiento de contador y, en su caso, peritos, conforme a lo establecido en el artículo 784 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, continuando la tramitación con arreglo a lo dispuesto en los artículos 785 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

¿Cómo se liquida en caso de separación de bienes?

No existe en principio, con carácter general confusión de bienes por tanto el activo y pasivo patrimonial, debe de estar determinado por cónyuge, por tanto la liquidación debería ser fácil de realizar.

Pero la realidad demuestra, que en alguna ocasión existe una unión de los patrimonios de los cónyuges, no encontrando una regulación específica en la Ley de Enjuiciamiento Civil, ya que regula la situación de sociedad de gananciales y de bienes en régimen de participación, pero en concreto no la separación de bienes, por tanto a la masa común, que indica el artículo 806 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, se debe de aplicar los preceptos relativos a la comunidad de bienes, artículos 392 a404 del Código Civil.

¿Cómo se liquida el régimen de participación?

No podrá solicitarse la liquidación de régimen de participación hasta que no sea firme la resolución que declare disuelto el régimen económico matrimonial. La solicitud deberá acompañarse de una propuesta de liquidación que incluya una estimación del patrimonio inicial y final de cada cónyuge, expresando, en su caso, la cantidad resultante a pagar por el cónyuge que haya experimentado un mayor incremento patrimonial. A la vista de la solicitud de liquidación, se señalará, dentro del plazo máximo de diez días, el día y hora en que los cónyuges deberán comparecer ante el Letrado de la Administración de Justicia al objeto de alcanzar un acuerdo.

Cuando, sin mediar causa justificada, alguno de los cónyuges no comparezca en el día señalado, se le tendrá por conforme con la propuesta de liquidación que efectúe el cónyuge que haya comparecido. En este caso, así como cuando, habiendo comparecido ambos cónyuges, lleguen a un acuerdo, se consignará éste en el acta y se dará por concluido el acto. De no existir acuerdo entre los cónyuges, se les citará a una vista, y continuará la tramitación con arreglo a lo previsto para el juicio verbal. La sentencia resolverá sobre todas las cuestiones suscitadas, determinando los patrimonios iniciales y finales de cada cónyuge, así como, en su caso, la cantidad que deba satisfacer el cónyuge cuyo patrimonio haya experimentado un mayor incremento y la forma en que haya de hacerse el pago.

Comienza con la determinación del Patrimonio inicial de cada cónyuge:

  • 1. Por los bienes y derechos que le pertenecieran al empezar el régimen.
  • 2. Por los adquiridos después a título de herencia, donación o legado, según establece el artículo 1418 del Código Civil.

Se deducirán las obligaciones del cónyuge al empezar el régimen y, en su caso, las sucesorias o las cargas inherentes a la donación o legado, en cuanto no excedan de los bienes heredados o donados, según establece el artículo 1419 del Código Civil.

El Patrimonio final, de cada cónyuge estará formado por los bienes y derechos de que sea titular en el momento de la terminación del régimen, con deducción de las obligaciones todavía no satisfechas, según establece el artículo 1422 del Código Civil. Se incluirá en el patrimonio final el valor de los bienes de que uno de los cónyuges hubiese dispuesto a título gratuito sin el consentimiento de su consorte, salvo si se tratase de liberalidades de uso, según establece el artículo 1423 del Código Civil.

La participación es la diferencia que entre los patrimonios final e inicial de uno y otro cónyuge arroje resultado positivo. El cónyuge cuyo patrimonio haya experimentado menor incremento percibirá la mitad de la diferencia entre su propio incremento y el del otro cónyuge, según establece el artículo 1427 del Código Civil.

Cuando únicamente uno de los patrimonios arroje resultado positivo, el derecho de la participación consistirá, para el cónyuge no titular de dicho patrimonio, en la mitad de aquel incremento, según establece el artículo 1428 del Código Civil.

Recuerde que…

  • La liquidación de la sociedad conyugal supone el final de la relación económica derivada del matrimonio o situación análoga.
  • Para la liquidación de la sociedad de gananciales es necesario disolverla previamente por divorcio, nulidad, separación o por convenir otro régimen distinto.
  • En el régimen de separación de bienes no es necesario, en principio, realizar liquidación porque los bienes de cada cónyuge deben estar determinados.
  • En el régimen económico de participación, la solicitud de disolución deberá acompañarse de una propuesta de liquidación que incluya el patrimonio inicial y final de cada cónyuge y expresa la cantidad resultante a pagar por el cónyuge que haya experimentado un mayor incremento patrimonial.
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