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Suposición de parto

Suposición de parto

En el delito de suposición de parto, la conducta típica consiste en fingir la existencia del nacimiento de un niño vivo, presentando un niño ajeno como propio. Puede darse esta figura presentando un niño como producto de un parto que no ha existido o presentando un recién nacido como fruto de un parto malogrado en que el niño nació muerto.

Parte especial

¿En qué consiste el delito de suposición de parto?

El delito de suposición de parto puede definirse como la conducta en la que se finge un alumbramiento que en realidad no ha tenido lugar.

Se encuentra regulado en el artículo 220.1 del Código Penal aprobado por la Ley Orgánica 10/1995 de 23 de noviembre, dentro del Capítulo II titulado “De la suposición de parto y de la alteración de la paternidad, estado y condición del menor”, capítulo encuadrado en el Título XII rubricado “Delitos contra las relaciones familiares”.

Con este delito, junto con el resto de los delitos del mismo Capítulo, se trata de proteger diversos bienes jurídicos. Primero el interés público que tienen las normas relativas a la filiación, y segundo el estado familiar derivado del nacimiento evitando las maniobras de sustitución y manipulaciones que modifican su entorno familiar. La familia goza de especial e incuestionable protección constitucional en el artículo 39 de la Constitución.

¿Cuáles son los elementos del delito?

Lo esencial en la suposición de parto es la simulación de haber dado a luz un niño vivo. La palabra parto debe entenderse como sinónima del fruto de la concepción y no del acto del alumbramiento, por lo que la conducta típica consiste en fingir la existencia del nacimiento de un niño vivo, presentando un niño ajeno como propio. Puede darse esta figura presentando un niño como producto de un parto que no ha existido o presentando un recién nacido como fruto de un parto malogrado en que el niño nació muerto. Como señala José Maria Rodríguez Devesa en su clásico Tratado de Derecho Penal Español, “la simulación de un parto que no trascienda al estado civil no constituye este delito, pudiendo serlo de estafa si la mujer pretende obtener de la simulación un beneficio patrimonial”.

Sujeto activo

Aun cuando el artículo 220.1 del Código Penal no establece quien puede ser sujeto activo, es decir, autor de este delito, hay que entender que la autora será la mujer que finge el parto. Ahora bien puede ocurrir, y será lo más usual, que en la realización de esta acción no esté sola sino auxiliada por tercero. Más abajo se verán las implicaciones que puede tener la intervención de personal médico en estos hechos.

Sin embargo hay autores que consideran que no necesariamente tiene que ser autora la mujer pues, por ejemplo, el marido puede cometer los hechos sin conocimiento de la mujer, o una comadrona. Prueba de ello es que el artículo 222 del Código Penal castiga más duramente al “educador, facultativo, autoridad o funcionario público que, en el ejercicio de su profesión o cargo, realice las conductas descritas en los dos artículos anteriores”, incluido por tanto este precepto.

Conducta castigada

La conducta castigada en el artículo 220.1 del Código Penal es “suponer un parto”, es decir, fingir un alumbramiento (y un previo embarazo) que en realidad no ha tenido lugar, pero ello se puede hacer de varias formas como son fingir un parto que nunca ha existido (comprando al niño en el mercado ilícito) o presentar falsamente un niño como fruto del alumbramiento de una mujer que no es la verdadera madre, lo que conlleva adscribir falsamente a un niño a una familia a la que legalmente no pertenece, haciéndolo pasar por hijo de una mujer que no es su madre; o finalmente, existir embarazo y parto pero no habiendo tenido el nacido viabilidad o habiendo nacido el feto muerto, se presenta otro niño vivo y existente como propio (por haberlo comprado o sustituido de acuerdo con la verdadera madre).

En esta última modalidad debemos tener en cuenta que el apartado 3 de artículo 220 del Código Penal regula otro delito que es la sustitución de un niño por otro, que se diferencia de este delito en que en el delito del apartado 3º es necesario que los dos niños estén vivos.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha entendido que el tipo delictivo requiere un fingimiento o simulación del alumbramiento de un ser nacido efectuado por actos reales o una conducta que lleve consigo la realización de hechos que aparenten la existencia del parto. A estos efectos no considera suficientes las meras manifestaciones o fingimientos ideales del alumbramiento, que cuando atentan al estado civil de las personas pueden tener encaje en otras figuras delictivas. Será preciso, por tanto, la simulación del fenómeno biológico del nacimiento con los elementos externos que ello comporta.

Para que el delito se cometa de forma completa, es decir consumado, no es necesario que se proceda a la posterior inscripción de la falsa maternidad en el Registro Civil, ya que la consumación del delito sólo precisa la simulación de haber tenido el hijo. No obstante, la lógica de los hechos determinará que, normalmente, se produzca esa inscripción en el Registro Civil, lo que conllevará unas implicaciones que más adelante se verán.

Elemento subjetivo

Se castiga esta conducta cuando es dolosa, es decir, se actúa a sabiendas, con malicia. Como mantiene la jurisprudencia del Tribunal Supremo (sentencia del TS de 6 de junio de 1980) “desde el punto de vista subjetivo es precisa la conciencia y voluntad en la realización de la acción por parte del sujeto tendente a la modificación del estado civil del nacido”.

No integrarán este delito los posibles errores en las maternidades u hospitales por actuación negligente. Estas negligencias sólo se castigan en el artículo 220.5 del Código Penal en relación a otro delito que es la sustitución de un niño por otro (los dos vivos) y cuando la imprudencia sea grave, es decir, inexcusable por no haber observado las normas de prudencia más elementales y que cualquier persona, aún las descuidadas, hubieran tenido en cuenta.

Pena

La pena prevista para este delito es la de prisión de seis meses a dos años.

Pero si el delito lo comete un facultativo, autoridad o funcionario público en el ejercicio y con abuso de su profesión o cargo, además de la pena anterior se le impondrá la de inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio, de dos a seis años. Es decir, se producirá la privación del empleo o cargo sobre el que recayere, aunque sea electivo, y de los honores que le sean anejos y además, la incapacidad para obtener el mismo u otros análogos, durante el tiempo de la condena. En la sentencia habrán de especificarse los empleos, cargos y honores sobre los que recae la inhabilitación.

A estos efectos el término facultativo comprende a los médicos, matronas, personal de enfermería y a cualquier otra persona que realice una actividad sanitaria o socio-sanitaria.

¿Qué relación tiene con el delito de falsedad documental?

Especial interés tiene la posible comisión de un delito de suposición de parto y posterior comisión de un delito de falsedad documental, en cuya cuestión debemos distinguir si el supuesto parto se finge realizado sin intervención de un facultativo o con su intervención:

Suposición de parto sin intervención de facultativo

En la actualidad es extraño que un parto no tenga lugar en un centro médico con participación de personal sanitario, lo que ocurrirá sólo en alguna zona rural alejada de centros médicos, o cuando el planeamiento delictivo prevea precisamente que no se acuda a un centro sanitario.

En el caso de no acudirse a un centro médico, si la inscripción en el Registro Civil se produce con la mera declaración de alguna de las personas obligadas a promoverla, que son el padre, madre, pariente más próximo y, en su defecto, determinadas personas sin vinculo familar con el nacido (artículo 45 de la Ley 20/2011, de 21 de julio, del Registro Civil), se habrán tenido que rellenar en un impreso oficial al efecto que obra en el Registro Civil los datos falsos del parto supuesto. Se habrá cometido este delito de suposición de parto, pero se plantea si también se ha cometido un delito de falsedad documental; sin embargo esta conducta de faltar a la verdad en la narración de esos hechos en el documento no está castigada penalmente en los artículos 390 y 392 del Código Penal cuando lo hace el particular.

Pero si para la inscripción se presenta un certificado médico falso, en este caso los hechos son constitutivos de un delito de falsedad documental por falsificación por particular de certificado médico, previsto en el artículo 399.1 del Código Penal. La cuestión es si se castiga además de este delito el delito de suposición de parto.

- Para una parte de los penalistas se cometerían los dos delitos entendiendo que los bienes jurídicos protegidos son distintos, la filiación en la suposición de parto y la seguridad del tráfico jurídico en el delito de falsedad documental.

- Sin embargo otros autores entienden que sólo se castigaría el delito de suposición de parto puesto que la actuación ante el Registro Civil, de producirse, sería un acto posterior no punible al ser un comportamiento que sólo trata de dar virtualidad jurídica a la filiación falsa, pues la suposición de parto como tal ya implica una falsedad, falsedad que sólo adquiere razón de ser si se la reviste jurídicamente, por lo que el delito de suposición de parto abarcaría el desvalor de la conducta falsaria.

- Finalmente, para otro sector de autores, se comete un solo delito, pero es el delito de falsedad de certificado pues entiende que este delito abarca el de suposición de parto, considerando que es la falsedad la que da relevancia jurídica a la suposición de parto.

Suposición de parto con intervención de facultativo

Quedan comprendidos dentro de ese concepto, repetimos, y según dispone el párrafo segundo del artículo 222 del Código Penal, los médicos, matronas, personal de enfermería y cualquier otra persona que realice una actividad sanitaria o socio-sanitaria, y su responsabilidad dependerá de la participación criminal que tenga en los hechos.

Podemos distinguir varios supuestos:

  • a) Cuando el facultativo emite el certificado ajustado a la verdad y posteriormente se altera por el particular, este incurrirá en el delito de falsedad documental por la alteración material del documento conforme al artículo 392 CP en relación al artículo 390.1º CP, además del delito de suposición de parto, o no, según las tesis expuestas en el apartado anterior. El facultativo en este caso no tendrá responsabilidad penal alguna.
  • b) Si el facultativo actúa con error, al creer que los datos que consigna en el certificado son ciertos, no siendo así, concurriría en lo que penalmente sería un error invencible de tipo, es decir, un error que afecta a datos o elementos que constituyen delito, pero de cuyo error no podía el médico sustraerse. Este error no conlleva consecuencias penales conforme al artículo 14 del Código Penal. Ahora bien, el particular que induce, con engaño, a ese error del facultativo respondería por la suposición de parto.
  • c) Cuando el facultativo certifica dolosamente el dato que da lugar a la alteración de la filiación del niño, es decir a sabiendas de su falsedad, incurrirá en el delito de falsedad de certificados previsto en el artículo 397 del Código Penal y también será castigado como cooperador necesario (véase: Cooperación necesaria) del delito de suposición de parto. En cuanto al particular incurrirá en inducción de la falsedad del artículo 397 del Código Penal, y además incurrirá en el delito de suposición de parto.

¿Qué otros delitos contra el estado civil contempla el Código Penal?

La ocultación o entrega de hijos

La suposición de parto no es un delito aislado, una rara avis dentro del Código Penal. Está dentro de un Título dedicado a las relaciones familiares y dentro de un Capítulo en el que se describen otras conductas lesivas para el estado civil como la alteración de paternidad, estado y condición del menor, por lo que parece conveniente dar un pequeño repaso a todos estos tipos delictivos, relacionados con el delito de suposición de parto.

En el artículo 220 del Código Penal se castiga también la ocultación o entrega a terceros de un hijo para alterar o modificar su filiación. Parece que en este caso los sujetos activos del delito deben ser los padres del menor, que ocultan a su propio hijo o lo entregan a terceros para modificar su estado civil. Debe concurrir esta finalidad y no es preciso que se consiga la modificación de dicho estado para la sanción de la conducta por lo que el delito se consuma con la ocultación o entrega por más que no se haya producido el resultado final pretendido. En el caso de que estas conductas se realicen con la finalidad de entregar al niño para suponer un parto, la conducta sería sancionable por la vía del artículo 220.1 CP como un acto de cooperación necesaria para la suposición del parto.

La sustitución de un niño por otro

En el artículo 220.3 del Código Penal, se castiga también con la misma pena la sustitución de un niño por otro. En este tipo penal se castiga el intercambio de niños y se protege la identidad del menor y la preservación de las relaciones familiares auténticas. La doctrina advierte que el cambio puede tener lugar estando de acuerdo los padres respectivos o sin la existencia de tal acuerdo, pero en cualquier caso el efecto es doble, en cuanto se procede a la alteración del estado civil de dos niños. El tipo requiere el conocimiento de la sustitución que se lleva a cabo, sin otras finalidades y en todas estas figuras delictivas es frecuente la intervención de familiares, así como la intervención de personal facultativo en el caso de la sustitución de niños, de ahí que el Código Penal se refiera a estas dos cuestiones en el artículo 220 CP, apartados 4 y 5, en el que se dispone lo siguiente:

”4. Los ascendientes, por naturaleza o por adopción, que cometieran los hechos descritos en los tres apartados anteriores podrán ser castigados además con la pena de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de patria potestad que tuvieren sobre el hijo o descendiente supuesto, ocultado, entregado o sustituido, y, en su caso, sobre el resto de hijos o descendientes por tiempo de cuatro a diez años.

5. Las sustituciones de un niño por otro que se produjeren en centros sanitarios o socio-sanitarios por imprudencia grave de los responsables de su identificación y custodia, serán castigadas con la pena de prisión de seis meses a un año.”

Tráfico ilegal o compraventa de niños

El Código Penal pretende castigar también las adopciones realizadas de forma fraudulenta y al margen de las previsiones establecidas en la Ley Jurídica del Menor (LO 1/1996) y del Código Civil, por ello se castiga no sólo a quien entrega a un menor para estos fines, sino a quien intervenga como intermediario y al receptor del menor, ampliándose el castigo de estas conductas incluso en el caso de adopciones internacionales. A este respecto el artículo 221 del Código Penal dispone lo siguiente:

“1. Los que, mediando compensación económica, entreguen a otra persona un hijo, descendiente o cualquier menor aunque no concurra relación de filiación o parentesco, eludiendo los procedimientos legales de la guarda, acogimiento o adopción, con la finalidad de establecer una relación análoga a la de filiación, serán castigados con las penas de prisión de uno a cinco años y de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de la patria potestad, tutela, curatela o guarda por tiempo de cuatro a 10 años.

2. Con la misma pena serán castigados la persona que lo reciba y el intermediario, aunque la entrega del menor se hubiese efectuado en país extranjero.

3. Si los hechos se cometieren utilizando guarderías, colegios u otros locales o establecimientos donde se recojan niños, se impondrá a los culpables la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de las referidas actividades por tiempo de dos a seis años y se podrá acordar la clausura temporal o definitiva de los establecimientos. En la clausura temporal, el plazo no podrá exceder de cinco años.”

Recuerde que...

  • La conducta típica consiste en fingir la existencia del nacimiento de un niño vivo, presentando un niño ajeno como propio.
  • El autor del delito es la persona que finge el parto, que no tiene que ser necesariamente la madre.
  • Se castiga esta conducta cuando es dolosa. No integrarán este delito los posibles errores en las maternidades u hospitales por actuación negligente.
  • Si el delito lo comete un facultativo, autoridad o funcionario público se le impondrá la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio, de dos a seis años.
  • Otros delitos contra el estado civil son: la ocultación o entrega de hijos, la sustitución de un niño por otro y el tráfico ilegal o compraventa de niños.
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