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Contrato de renta vitalicia

Contrato de renta vitalicia

En el contrato de renta vitalicia se obliga al deudor a pagar una pensión durante la vida de una o más personas determinadas por un capital en bienes muebles o inmuebles, cuyo dominio se le transfiere desde luego con la carga de la pensión. El contrato de renta vitalicia se caracteriza por ser un contrato aleatorio, real y unilateral.

Derechos reales, obligaciones y contratos

¿Qué es y por qué se caracteriza el contrato de renta vitalicia?

Pertenece a la categoría de los contratos aleatorios. Se regula en los artículos 1802 a1808 del Código Civil. Según el primero de ellos, el contrato aleatorio de renta vitalicia obliga al deudor a pagar una pensión o rédito anual durante la vida de una o más personas determinadas por un capital en bienes muebles o inmuebles, cuyo dominio se le transfiere desde luego con la carga de la pensión.

En cuanto a sus características, es un contrato aleatorio, porque la ganancia o pérdida de los contratantes depende de un hecho incierto, cual es la mayor o menor duración de la vida del pensionista. También es un contrato real, porque la obligación de pago de la pensión no nace hasta que se hace entrega del capital. Y es unilateral, porque, una vez perfecto, es decir, una vez entregado el capital, no produce obligaciones más que a cargo del deudor de la renta.

¿En qué se diferencia el contrato de renta vitalicia y el contrato de vitalicio?

La renta vitalicia puede tener semejanza con el contrato, no regulado en el Código Civil pero admitido por la doctrina y la jurisprudencia, de vitalicio. Este último, también llamado de pensión alimenticia o de alimentos vitalicios, es un negocio independiente del de renta vitalicia y se caracteriza por ser un contrato autónomo, innominado y atípico susceptible de las variedades propias de su naturaleza y finalidad, regido por las cláusulas, pactos y condiciones que se incorporen al mismo en cuanto no sean contrarias a las leyes, a la moral y al orden público. También es una figura distinta de la donación.

Más concretamente, según la jurisprudencia, se trata de un contrato por el que una de las partes recibe de la otra un capital o unos bienes determinados, a cambio de lo cual se obliga a darle alojamiento, manutención y toda clase de asistencia y cuidados durante toda su vida. Asimismo, el Tribunal Supremo entiende que al contrato de vitalicio no le son aplicables por analogía los preceptos del contrato de renta vitalicia, debido al principio de libertad contractual, ya que las partes pueden establecer los pactos que estimen convenientes, que serán los que lo rijan, en la medida en que no contradigan las normas generales de las obligaciones, entendiendo existente la jurisprudencia la posibilidad de desistimiento unilateral del contrato cuando los alimentos han de prestarse en régimen de convivencia.

Según la Sentencia TS (Sala Primera, de lo Civil) Nº sent. 683/2002 de 9 Julio 2002 Nº rec. 201/1997, el vitalicio también es un contrato conocido en otros países. Así: el arrendamiento a nourriture (de manutención), que tiene lugar en zonas rústicas de Francia entre padres ancianos y sus hijos, sometido al Derecho Común y no a las normas relativas a la renta vitalicia; el derecho de altenteil (parte de viejo) en el derecho alemán, concerniente al conjunto de prestaciones debidas al viejo labrador que se retira y cede su hacienda agrícola a otro, quien se obliga a concederle habitación, manutención y dinero para los gastos corrientes, el cual, según la doctrina científica germana, no cabe calificarlo como renta vitalicia; la zádruga en la antigua Yugoslavia, por la que una comunidad acoge con todos sus derechos de miembro a los ancianos sin hijos o que no puedan administrar sus bienes, cuyo patrimonio será explotado por la familia hospitalaria, y que será cedido a ésta durante la vida de aquél o a título de legado después de su muerte; el contrato d'entretien viager, por el que una persona se obliga a transferir determinados bienes a otra y ésta a proporcionarle manutención y asistencia durante su vida, que, en el Código Civil de Obligaciones de Suiza, se distingue también de la renta vitalicia.

Por último, según la Sentencia de 1 de julio de 2003, en nuestro país se pueden encontrar similitudes con determinadas instituciones forales como la dación personal, institución consuetudinaria del Alto Aragón, mencionada en el artículo 33 de la Compilación del Derecho Civil de Aragón, por la que un célibe o viudo sin hijos u otros descendientes se asocia con todos sus bienes a una casa o familia, y se obliga a trabajar en la medida de sus aptitudes en beneficio de la misma, y la instituye heredero universal al fin de sus días a cambio de ser mantenido y asistido, sano y enfermo, con lo necesario, así como vestido y calzado según su clase, y de que, a su fallecimiento, se costeen el entierro, funeral, misas y sufragios de costumbre en la parroquia.

En la pensión alimenticia de Cataluña, "ajena a los censales, violarios y vitalicios regulados en su Derecho escrito", en virtud de cuyo contrato una persona se obliga a prestar alimentos en su domicilio en compensación de la cesión de bienes, generalmente inmuebles, que le hace el alimentado, por durante la vida de éste, con la particularidad de que si surgen desavenencias y surge una separación, los alimentos se sustituyen por una pensión en efectivo.

Mientras, en el artículo 95 de la Ley 4/1995, de Derecho Civil de Galicia, el cual dispone que por el contrato de vitalicio una o varias personas se obligan, respecto de otra u otras, a prestar alimentos con la extensión, amplitud y términos que convengan a cambio de la cesión o entrega de bienes por el alimentista, y que, en todo caso, la prestación alimenticia comprenderá el sustento, la habitación, la vestimenta y la asistencia médica del alimentista, así como las ayudas y cuidados, incluso los afectivos, ajustados a las circunstancias de las partes, con la precisión, en su artículo 99, de que el alimentista podrá rescindir el contrato en los siguientes casos: a) conducta gravemente injuriosa o vejatoria del obligado a prestar alimentos; b) incumplimiento total o parcial de la prestación alimenticia, siempre que no sea imputable a su perceptor; c) cuando el cesionario no cuidase o no atendiese en lo necesario al cedente, según la posición social o económica de las partes y en todo cuanto haga posible el capital cedido, en la procura del mantenimiento de su calidad de vida.

Recuerde que…

  • El contrato de renta vitalicia obliga al deudor a pagar una pensión durante la vida de una o más personas determinadas por un capital en bienes muebles o inmuebles, cuyo dominio se le transfiere desde luego con la carga de la pensión.
  • El contrato de renta vitalicia se caracteriza por ser un contrato aleatorio, real y unilateral.
  • En el contrato de vitalicio una de las partes recibe de la otra un capital o unos bienes determinados, a cambio de lo cual se obliga a darle alojamiento, manutención y toda clase de asistencia y cuidados durante toda su vida.
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