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Estrés laboral

ESTRÉS LABORAL

I. CONCEPTO Y REGULACIÓN

La Directiva Marco de la Unión Europea, en materia de Salud y Seguridad, obliga al empresario a reconocer los factores de estrés y a corregirlos. Esta Directiva, establece entre otras cuestiones, que el empresario "deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en todos los aspectos con el trabajo (...) con arreglo a los siguientes principios generales de prevención; evitar los riesgos, evaluar los riesgos que se pueda evitar; combatir los riesgos en su origen, adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción, de los puestos de trabajo, así como en la elección de los equipos de trabajo y los métodos de trabajo y producción, con miras, en particular, a atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos de los mismo en la salud".

Con la aparición y entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995 de 8 de noviembre) y su normativa de desarrollo, se ha legislado sobre la prevención de riesgos laborales y sobre la Seguridad y la Salud de los trabajadores. España como Estado miembro de la Unión Europea adoptó a través de esta Ley la normativa comunitaria y así, en su artículo 18.1.a) estableció que el empresario adoptará las medidas adecuadas para que los trabajadores reciban todas las informaciones necesarias en relación con los riesgos para la seguridad y salud en el trabajo.

De igual forma y como desarrollo de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se aprobó por Real Decreto en Enero 1997, el Reglamento de los Servicios de Prevención y en su Sección 1ª que trata sobre la evaluación de los riesgos, establece en su artículo 3.1.a), que el empresario deberá eliminar o reducir el riesgo, mediante medidas de prevención en el origen, organizativas, de protección colectiva, de protección individual o de formación e información a los trabajadores

El riesgo de "estrés laboral" es uno de los riesgos mas extendidos en todos los sectores de actividad, junto con los riesgos físicos, químicos y biológicos. De la misma forma existen profesiones más estresantes que otras, ya que, la naturaleza de cada trabajo exige una mayor o menor cantidad de recursos a los trabajadores. Unos trabajos exigen prisa, inmediatez, otros exigen precisión, exactitud, otros exigen un gran esfuerzo físico, otros un gran esfuerzo mental, otros acarrean una gran responsabilidad, pues las consecuencias de un error pueden ser vitales, etc.

A la hora de hablar de estrés laboral nos encontramos con grandes dificultades tanto para definirlo o explicarlo como para encontrar una metodología para medirlo. Esta complejidad viene dada por la multitud de causas que lo provocan, por las consecuencias que produce sobre el individuo además de la dificultad de establecer la causa-efecto.

Hans Selye, austriaco, en la década de 1930, definió el estrés ante la Organización Mundial de la Salud como "la respuesta no especifica del organismo a cualquier demanda del exterior". El término proveniente del idioma inglés ha sido incorporado rápidamente a todos los idiomas, la idea, nombre y concepto se han alojado fácilmente en la conciencia popular.

El concepto de estrés laboral, según aparece en los documentos divulgativos del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (1997) se define como: "la respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de una individuo que intenta adaptarse y ajustarse a presiones internas y externas". El estrés laboral aparece cuando se presenta un desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la propia organización.

Ampliando esta definición, en la actualidad, el planteamiento más aceptado es el que considera el estrés como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuáles debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Cuando la demanda del ambiente (laboral, social, etc.) es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que se poseen, se van a desarrollar una serie de reacciones de adaptación, de movilización de recursos, que implican activación fisiológica. Esta reacción de estrés incluye una serie de reacciones emocionales negativas (desagradables) de las cuáles las más importantes son: la ansiedad, la ira y la depresión.

En la actualidad se producen acelerados cambios tecnológicos en las formas de producción que afectan consecuentemente a los trabajadores en sus rutinas de trabajo, modificando su entorno laboral y aumentando la aparición o el desarrollo de enfermedades crónicas por estrés.

II. ESTRESORES: TIPOLOGÍA

Se utiliza el término de estresor o situación estresante para referirse al estimulo o situación que provoca una respuesta de estrés en el individuo. Como se ha indicado cualquier situación o condición que presiona al individuo en su actividad laboral puede provocar la reacción de estrés. E incluso, en ocasiones, aunque la situación objetivamente no sea muy estresante, si un individuo interpreta dicha situación como un peligro, o como una amenaza potencial, surgirá la reacción de estrés. Por lo tanto, aunque se hiciera un listado exhaustivo de factores o estresores que pueden desencadenar estrés, dicho listado sería siempre incompleto.

Los tipos de estresores se pueden clasificar en:

  • a) Estresores del ambiente físico: la iluminación; el ruido; ambientes contaminados; la temperatura; Peso.
  • b) Estresores de la tarea: la carga mental de trabajo; el control sobre la tarea.
  • c) Estresores de la organización: conflicto y ambigüedad del rol; la jornada de trabajo excesiva; las relaciones interpersonales pueden llegar a convertirse en una fuente de estrés; promoción y desarrollo profesional.

El estrés laboral produce una serie de consecuencias y efectos negativos:

  • 1. A nivel del sistema de respuesta fisiológica (taquicardia, sudoración, alteraciones del ritmo respiratorio, etc.)
  • 2. A nivel del sistema cognitivo (sensación de preocupación, indecisión, sentimientos de falta de control, etc.)
  • 3. A nivel del sistema motor u observable (hablar rápido, llorar, imprecisión, conductas impulsivas, etc.).

El estrés es un problema de vital importancia para la organización del trabajo, pues tiene graves repercusiones no solamente sobre los individuos sino sobre diferentes aspectos del funcionamiento de la empresa. Los costes son soportados tanto por los individuos (enfermedad, incapacidad) como por la empresa (absentismo, bajo rendimiento) y la sociedad en general (costes de los seguros de enfermedad).

Debido a que las consecuencias de este problema son importantes, las empresas deberán dedicar la atención y la dedicación necesaria para paliar este problema. La lucha contra el estrés, desde el punto de vista preventivo, ha de estar centrado en la actuación sobre ciertas condiciones de trabajo, en la modificación de ciertos aspectos organizativos y tener como objetivo la eliminación de tantas causas como sea posible, de forma que pueda reducirse el estrés existente así como prevenir su aparición en el futuro.

Así, en una intervención sobre el estrés en la empresa son más recomendables las medidas de carácter global, organizativas y colectivas que las medidas particulares sobre cada individuo.

III. PREVENCIÓN

La prevención y atención del estrés laboral constituyen un gran reto, los criterios para contrarrestarlo deberán ser organizacionales y personales. Los médicos de salud en el trabajo y profesionales afines, deben vigilar a sus pacientes y cuando sea posible a toda la organización con objeto de manejar el estrés en forma efectiva, aunque la participación del equipo de salud para efectuar cambios sustanciales con frecuencia es más difícil.

Como medidas preventivas, se señalan:

  • 1) Los programas de atención individual en los sitios de trabajo, contemplando la difusión de la información en cuanto al estrés, sus causas y la forma de controlarlo a través de la educación para la salud de los trabajadores para ayudarlos a desarrollar habilidades personales que les permitan reducir el problema.

    La idea principal consiste en tratar de identificar los agentes causales del estrés y lograr hacerlos conscientes al trabajador, mostrar a éste las posibilidades de solución de la situación, o el manejo inteligente del estrés para poder actuar en consecuencia y contrarrestarlo.

  • 2) Medidas Organizacionales, en el manejo colectivo de los factores causales del estrés, el criterio predominante consiste desde luego, en reducir al máximo las situaciones generadoras de situaciones tensionales dentro de la empresa u organización. Las acciones específicas se dirigen hacia las características de estructura de la organización, estilos de comunicación, procesos de formulación de decisiones, cultura corporativa, funciones de trabajo, ambiente físico y métodos de selección y capacitación del personal.
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