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Delitos contra la seguridad vial

Delitos contra la seguridad vial

La seguridad vial hace referencia a la seguridad en las vías de uso público, para cuya consecución es preciso prevenir las conductas de riesgo y sancionar las conductas más graves. Los delitos contra la seguridad vial castigan un conjunto variado de conductas dolosas que ponen en peligro las condiciones garantizadas por el ordenamiento jurídico para que la circulación de vehículos de motor, y ciclomotores, por vías públicas, no presente riesgos superiores a los permitidos, protegiendo así a la colectividad.

Tráfico y Seguridad Vial

Introducción

La expresión "seguridad vial", que ha venido a sustituir a la anterior de "seguridad del tráfico", en un terreno ideal, sería la consecución de un nivel de riesgo cero en la circulación de vehículos en la que no se pusiese en peligro alguno a personas y bienes. Pero la seguridad vial no es -y desdichadamente no será nunca- una realidad en valores absolutos, puesto que siniestros de tráfico siempre existirán. A lo que cabe aspirar, y ello es un derecho de los ciudadanos y un deber de las Administraciones, es a que los accidentes disminuyan y a que sus consecuencias sean lo menos dañosas para el individuo y para la sociedad. Por ello podemos conceptuar la seguridad vial como aspiración, para cuya consecución deben adoptarse todas las medidas necesarias tendentes a evitar los accidentes (prevención y sanción), a disminuir las consecuencias del accidente una vez que se ha producido, a tratar de evitar la evolución negativa de las consecuencias del accidente y a conseguir la reinserción en la sociedad de las personas que han sufrido daños como consecuencia de los accidentes de tráfico, muy señaladamente todos los trabajos de recuperación de las discapacidades sobrevenidas.

Derecho penal y derecho administrativo

Uno de los instrumentos del Estado para obtener esa finalidad pública que es lograr unas cotas de seguridad vial compatibles con una sociedad moderna y civilizada en la que el bienestar del individuo esté ligado necesariamente a su seguridad, en los distintos ámbitos, es la sanción, dada la finalidad que esta cumple de ejemplificar a quien infringe la norma protectora (efecto de prevención especial de la sanción) y al resto de ciudadanos, sobre las consecuencias que tiene el incumplir la norma (efecto de prevención general de la sanción).

Para ello se cuenta con dos ámbitos sancionadores, el administrativo y el penal que colaboran desde niveles distintos en la obtención de los fines del Estado. Aunque se discute cuál es la diferenciación entre estos dos instrumentos sancionadores, distinguiéndose entre quienes encuentran diferencias cualitativas (el derecho penal protege auténticos bienes jurídicos, mientras que la infracción administrativa constituye tan sólo un ataque a intereses de la administración) y quienes defienden que sólo hay diferencias cuantitativas (la diferencia está en la gravedad de ambos derechos, y se fundamenta en el artículo 25.3 de la Constitución Española que veta que la Administración pueda imponer sanciones privativas de libertad, es decir las más graves), lo cierto es que ambos criterios de diferenciación son acertados y ambos derechos se complementan, situándose el derecho administrativo en el castigo inicial de hechos considerados no muy graves (excesos de velocidad de poca entidad) por ejemplo o en la protección de intereses de la administración ( la regularidad de la documentación de vehículos y conductores) pudiendo imponer sanciones económicas (multas) o de privación de derechos (privación del derecho a conducir), mientras que el derecho penal hace su entrada cuando las conductas alcanzan una importante gravedad por afectar de forma intensa a bienes jurídicos como la vida y la integridad física, situación en la que han de aplicarse por el Estado sanciones más graves, como son las privativas de libertad.

Así pues tenemos dos grupos de normas que protegen la seguridad vial desde el punto de vista sancionador que son:

Regulación

Los delitos contra la seguridad vial se encuentran regulados en los artículos 379 a385 ter CP dentro del Libro II "Delitos y sus penas", Título XVII, "Delitos contra la seguridad colectiva", Capítulo IV "De los delitos contra la seguridad vial" del Código Penal.

Los citados preceptos fueron objeto de una importante reforma por LO 15/2007, de 30 de noviembre. Por el contrario, la reforma operada por la LO 1/2015 no ha afectado a los delitos contra la Seguridad Vial, salvo en lo que se refiere a la desaparición genérica de las faltas, con la derogación del Libro II del Código Penal. La LO 2/2019, de 1 de marzo ha incluido un nuevo delito, el de abandono del lugar del accidente del art. 382 bis CP. Los preceptos penales en materia de seguridad vial son en su casi totalidad normas penales en blanco que obligan a remitirse a las leyes administrativas sobre la materia para completar el tipo penal. Las Leyes administrativas principales sobre la materia son, como se ha dicho, el Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial (LSV), y el Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación (RGC).

La Ley de Enjuiciamiento Criminal, por otra parte, en sus artículos 529 bis LECRIM, art. 762.11 LECRIM , art. 764.4 LECRIM, art. 765 LECRIM, art. 770 LECRIM, art. 794 y 795 LECRIM regula diversos aspectos sobre la forma de proceder en los asuntos relacionados con el Tráfico y Seguridad Vial.

Bien jurídico protegido

En estos delitos existe un bien jurídico protegido independiente o distinto de los puramente individuales que consiste en la seguridad vial, la seguridad en el tráfico de las vías públicas o de uso común. Se trata de un bien jurídico colectivo o social.

Naturaleza jurídica

Todos los delitos contra la seguridad vial son delitos de mera actividad, de peligro, abstracto o concreto, según el delito de que se trate, en los que la consumación se produce con la realización de la acción y la puesta en peligro del bien jurídico protegido, sin que se necesario que se produzca un resultado lesivo entendido como una modificación del mundo exterior perceptible por los sentidos.

Cuando los hechos cometidos al amparo de estos delitos ocasionen, además del riesgo prevenido, un resultado lesivo constitutivo de delito, cualquiera que sea su gravedad, se producirá un concurso de normas y los Jueces o Tribunales apreciarán tan sólo la infracción más gravemente penada.

Sujeto activo

En todos estos delitos, salvo en el previsto en el artículo 385 del Código Penal, el sujeto activo sólo puede serlo el conductor de un vehículo a motor o ciclomotor.

  • Conductor, es la persona que maneja el mecanismo de dirección o va al mando de un vehículo. En vehículos que circulen en función de aprendizaje de la conducción (vehículos de autoescuelas), tiene la consideración de conductor la persona que está a cargo de los mandos adicionales. Regla 1 del Anexo I de la Ley de Seguridad Vial.
  • Vehículo a motor Vehículo provisto de motor para su propulsión, excepto ciclomotores, tranvías y vehículos para personas de movilidad reducida, regla 12 del Anexo I LSV.
  • Ciclomotor:
    • Vehículo de dos ruedas, con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h y con un motor de cilindrada inferior o igual a 50 cm3, si es de combustión interna, o bien con una potencia continua nominal máxima inferior o igual a 4 kW si es de motor eléctrico.
    • Vehículo de tres ruedas, con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h y con un motor cuya cilindrada sea inferior o igual a 50 cm3 para los motores de encendido por chispa (positiva), o bien cuya potencia máxima neta sea inferior o igual a 4 kW para los demás motores de combustión interna, o bien cuya potencia continua nominal máxima sea inferior o igual a 4 kW para los motores eléctricos.
    • Vehículos de cuatro ruedas, cuya masa en vacío sea inferior o igual a 350 kilogramos no incluida la masa de baterías para los vehículos eléctricos, cuya velocidad máxima por construcción sea inferior o igual a 45 km/h, y cuya cilindrada del motor sea inferior o igual a 50 cm3 para los motores de encendido por chispa (positiva), o cuya potencia máxima neta sea inferior o igual a 4 kW para los demás motores de combustión interna, o cuya potencia continua nominal máxima sea inferior o igual a 4 kW para los motores eléctricos, Regla 9 del Anexo I de LSV.

Por tanto el sujeto activo es quien maneja los mecanismos de la dirección de los vehículo a motor descritos para hacerlos ir de un punto a otro No cabe que participen otras personas en la comisión del delito como cómplices, aunque sí cabe la coautoría (varios cometan el delito si manejan a la vez los mecanismos), o la inducción (si alguien convence de forma determinante a un tercero para que lo cometa).

Sujeto Pasivo

Es la colectividad en general.

En los delitos de peligro concreto, (arts. 380 y 381 CP) sujeto pasivo es la persona o personas concretas cuya vida o integridad física se ha puesto en concreto peligro con la actuación del sujeto activo.

Elemento subjetivo

Los delitos contra la seguridad vial son delitos dolosos, es decir, delitos cometidos con conocimiento y voluntad, o lo que es lo mismo, de forma intencional o a sabiendas. Si estas acciones se cometen imprudentemente, por descuido o negligencia, no dan lugar a castigo penal, sin perjuicio de que la conducta pueda constituir una infracción administrativa.

Delitos previstos en materia de seguridad vial

Son los siguientes:

  • Delito de conducción con exceso de velocidad punible, art. 379.1 CP.

    Castiga el hecho de conducir a una velocidad que supere la establecida reglamentariamente en los márgenes expresados en el artículo 379 CP, sin necesidad de producir lesiones.

  • Delito de conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas,art. 379.2 CP.

    Este delito tiene dos modalidades:

    • Art. 379.2 inciso 1º CP.Conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. Sanciona al que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de cualquiera de esas sustancias.
    • Art. 379.2 inciso 2º CP. Conducción con tasas de alcohol superior a la permitida legalmente. Se castiga al conductor de vehículo a motor o ciclomotor que condujera con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.
  • Delito de conducción temeraria,art. 380 CP

    Presenta dos modalidades:

    • Art. 380.1 CP. Conducción con temeridad manifiesta. Significa conducir con la más grave infracción de las normas de cuidado formalizadas en la Ley de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial,STS 561/2002 de 1 de abril. La temeridad en la conducción tiene que ser manifiesta, es decir, ha de estar acreditada.
    • Art. 380.2 CP. Conducción temeraria presunta. Se castiga al conductor de un vehículo a motor o ciclomotor que circule con el exceso de velocidad previsto en el artículo 379.1 del Código Penal y además con la tasa de alcohol prevista en el artículo 379.2 inciso 2º del Código Penal.
  • Delito de conducción con manifiesto desprecio por la vida de los demás,art. 381 CP.

    Se conoce como delito de conducción homicida. Tiene dos modalidades:

    • Art. 381.1 CP. Se castiga la acción de conducir vehículos a motor o ciclomotor en los términos previstos en el artículo 380 CP, es decir, con temeridad manifiesta, poniendo en concreto peligro la vida o la integridad física de las personas y además con manifiesto desprecio por la vida de los demás.
    • Art. 381.2 CP. Se trata de un subtipo atenuado. Se castiga la acción de conducir vehículos a motor o ciclomotor con temeridad manifiesta y manifiesto desprecio por la vida de los demás, pero sin poner en concreto peligro la vida o la integridad física de las personas.
  • Delito de abandono del lugar del accidente

    El art. 382 bis CP, introducido por LO 2/2019, de 1 de marzo, castiga al conductor que, tras causar un accidente en el que existan víctimas mortales o con lesiones del artículo 152.2 CP, y fuera de los casos contemplados en el artículo 195 CP relativos a la omisión del deber de socorro, abandona el lugar del mismo, de manera voluntaria y sin que concurra riesgo propio o de terceros.

  • Delito de negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia,art. 383 CP.

    El artículo 383 CP, castiga al conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se niegue a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas a que se refieren los artículos anteriores.

  • Delito de conducción sin permiso o licencia de conducir o privado de ellos, art. 384 CP

    El artículo 384 del Código Penal castiga la acción de conducir un vehículo de motor o ciclomotor sin permiso de conducción, debido a cualquiera de las causas expresadas en el tipo penal. Son las siguientes:

    • Pérdida de vigencia del permiso o licencia, por haber perdido el conductor la totalidad de los puntos asignados legalmente, art. 384.1 CP.
    • Por haber sido privado cautelar o definitivamente del permiso o licencia por decisión judicial, art. 384.2 CP.
    • Por NO haber obtenido nunca permiso o licencia de conducción.
  • Delito de provocación de un grave riesgo para la circulación,art. 385 CP

    El delito contemplado en el artículo 385 del Código Penal, castiga la realización de una serie de conductas que ponen en grave peligro la seguridad vial. Son las siguientes:

    • Colocar en la vía obstáculos imprevisibles.
    • Derramar sustancias deslizantes o inflamables.
    • Mutar, sustraer o anular la señalización.
    • Realizar cualquier otra acción que produzca el mismo resultado, Ese resultado no es otro que poner en grave riesgo la circulación, es decir, introducir elementos de peligro en la circulación de vehículos para otros usuarios de la vía.
    • No restablecer la seguridad de la vía, cuando haya obligación de hacerlo. Se castiga aquí la omisión de una obligación.

Resultado lesivo. Concurso de normas

El art. 382 CP contiene una disposición aplicable a los delitos previstos en los arts. 379, 380 y 381 CP, cuando con los actos en ellos castigados se ocasione, además del riesgo concreto, un resultado lesivo constitutivo de delito, cualquiera que sea su gravedad. El legislador entiende que lo que se produce en ese supuesto es un concurso de normas y se castigará sólo la infracción más gravemente penada en aplicación del artículo 8.3º CP.

En consecuencia, si se produjera un resultado contra la vida o la integridad de las personas en la comisión de esos delitos referidos podrá el hecho ser calificado como homicidio con dolo eventual, procediéndose a castigarlo por este último delito como consecuencia de la cláusula contenida en el artículo. 8.3º CP.

Sin embargo la jurisprudencia existente al respecto no es pacífica. Mientras algunas Audiencias Provinciales admiten en estos supuestos el concurso normativo, (SAP Valencia de 26 de enero de 2012 y SAP Córdoba de 15 de septiembre de 2009), otras como la Audiencia Provincial de Barcelona entiende que lo que se produce en estos casos es un concurso de delitos, (SAP Barcelona de 8 de marzo de 2012).

Penalidad: en aplicación de la regla contenida en el art. 8.3º CP:

  • Se castigará la infracción más gravemente penada.
  • Se aplicará la pena en su mitad superior
  • Se condenará en todo caso, al resarcimiento de la responsabilidad civil que se hubiera originado.
  • A partir de la LO 2/2019, de 1 de marzo, de reforma del CP, el art. 382 CP prevé que si concurre el resultado lesivo con el delito de conducción con manifiesto desprecio para la vida del art. 381 CP se impondrá en todo caso la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores prevista en dicho arttulo en su mitad superior, es decir de 8 a 10 años.sí

Consideración del vehículo como instrumento del delito

El artículo 385 bis CP confiere el carácter de instrumento del delito al vehículo o ciclomotor con el que se hubiera cometido cualquiera de los delitos contemplados en el Capítulo, el cual podrá ser decomisado según lo dispuesto en el art. 127 CP según nueva redacción por LO 1/2015 de 30 de marzo.

En la comisión de estos delitos suelen utilizarse vehículos o motocicletas de alta cilindrada que tienen un relevante valor pecuniario. El destino de los bienes decomisados será su venta, si son de lícito comercio, aplicándose su producto a cubrir las responsabilidades civiles del penado si la Ley no previera otra cosa y si no lo son, se les dará el destino que se disponga reglamentariamente y, en su defecto, se inutilizarán.

El Juez, no obstante, podrá no decretar ese comiso amparándose en el art. 128 CP, siempre que el vehículo sea de lícito comercio y concurran alguna de estas circunstancias:

  • Su valor no guarde proporcióncon la naturaleza o gravedad de la infracción penal.
  • Se hayan satisfecho completamente las responsabilidades civiles.

Atenuación por menor entidad del riesgo

El artículo 385 ter Código Penal establece que el Juez o Tribunal, razonándolo en sentencia, podrá rebajar en un grado la pena de prisión en los delitos previstos en los artículos 379, 383, 384 y 385 CP, en atención a las siguientes circunstancias:

  • Menor entidad del riesgo causado
  • Restantes circunstancias del hecho.

Recuerde:

  • Se encuentran regulados en los arts. 379 a385 ter CP, Capítulo IV, Título XVII, Libro II.
  • Castigan conductas dolosas que atentan contra la seguridad colectiva en las vías de uso público.
  • Son delitos de peligro, abstracto, en su mayoría, y concreto (art. 380 y 381 CP).
  • Con resultado lesivo se aplica el concurso normativo, art. 382 CP.
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