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Violación

Violación

Parte especial

I. CONCEPTO

El término “violación”, encuentra su precedente mas inmediato en la regulación que hizo de este tipo penal, el Código Penal de 1973, en su artículo 429, definiéndolo así como todo atentado contra la honestidad de las personas, consistente en un acceso carnal a la víctima por vía vaginal, anal o bucal.

Actualmente el delito de violación, ha sido acogido en nuestro Código Penal de 1995, concretamente el su Título VIII bajo la rúbrica “De los delitos contra la libertad e indemnidad sexual”, en su Capítulo I, “De las agresiones sexuales”.

De su regulación legal se extrae el concepto legal de violación como “aquella conducta delictiva consistente en un atentado contra la libertad sexual de las personas, en la que el sujeto activo empleando violencia o intimidación, accede carnalmente a la victima ya sea por vía vaginal, anal o bucal, o a través de introducción de objetos”.

La doctrina Jurisprudencial define el delito de violación como “aquella agresión sexual cualificada consistente en el coito vaginal, anal o vaginal, entendiendo por tal la conjunción de miembros genitales del hombre y de la mujer, completa o incompleta, mediante la penetración parcial o plena del miembro viril en la vagina o en la introducción de objetos en la vagina, ano boca, si el objeto tuviera una connotación sexual, del sujeto pasivo usando para ello violencia o intimidación”.

II. BIEN JURÍDICO PROTEGIDO

El bien jurídico protegido en el delito de violación ha sido discutido, toda vez en la legislaron anterior al actual Código Penal, se encuadraba este delito bajo los delitos contra la honestidad, por lo que algunos sectores doctrinales consideraron que lo que el legislador pretendía proteger mediante la tipificación del este delito era la honestidad de las personas. Opinión la anterior, muy criticada por la doctrina, ya que no puede decirse que la honestidad sea el bien jurídico lesionado, toda vez la víctima es tan honesta antes como después de la violación, por lo que estaba claro que la honestidad no era el bien jurídico lesionado o puesto en peligro. La doctrina mayoritaria, de esta manera, consideró que lo que resultaba atacado y debía ser objeto de protección, era la libertad e indemnidad sexual de la víctima, o lo que es lo mismo, el derecho de todas las personas a la autodeterminación sexual, así como la integridad sexual de los menores e incapaces.

III. CARACTERES

El delito de violación, acoge entre los principales caracteres los siguientes:

  • a) Respecto de los sujetos activo y pasivo basta con que sea un ser humano, una persona.
  • b) En la acción del atentado ha de mediar violencia o intimidación.
  • c) La agresión sexual consiste en un acceso carnal, es decir, la acción proyectada por el cuerpo de la persona ajena ya sea por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de objetos por alguna de las dos primeras vías. El criterio de distinción entre el delito de agresión sexual básico y el delito de violación será por tanto la existencia de acceso carnal en la víctima, necesaria para apreciar la existencia del delito de violación, circunstancia esta que no concurre en el delito de agresión sexual básico.
  • d) El elemento subjetivo o intencional, representado por la finalidad lúbrica o deshonesta (atendiendo a las Sentencias del Tribunal Supremo de fechas 23 de abril de 1993 y 5 de febrero de 1994); Se trata de un delito de tendencia, en el cual el elemento subjetivo que tiñe de antijuricidad la conducta, está constituido por el ánimo libidinoso o propósito de satisfacción sexual.

IV. REGULACIÓN NORMATIVA

El delito de violación se encuentra regulado en el Libro II del Código Penal, de 1995 Título VIII dedicado a los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales, en su Capítulo I, bajo la rúbrica de las agresiones sexuales, concretamente en los artículos 179 y 180 CP.

El Capítulo I del Título VIII, está estructurado sobre la base de establecer un tipo básico, denominado delito de agresión sexual, un tipo cualificado o delito de violación y, unas circunstancias específicas de agravación referidas tanto al tipo básico como al cualificado. El delito de violación implica así un tipo cualificado del delito básico de agresión sexual.

El artículo 179 CP respecto al delito de violación, dispone “cuando la agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado como reo de violación con la pena de prisión de seis a doce años”. De la anterior regulación se extraen los siguientes elementos necesarios para la concurrencia del delito de violación.

1. Elementos objetivos

a) Acción típica

Está constituida por atentar con violencia o intimidación contra la libertad sexual de otra persona mediante la realización del acceso carnal por cualquiera de las tres vías (vaginal, anal o bucal) o la introducción de miembros corporales u objetos por vía vaginal o anal. Así podemos distinguir:

El acceso carnal por vía vaginal

Implica la penetración del órgano sexual masculino en la vagina de la mujer. Para la consumación de este delito no se requiere la eyaculación. Asimismo la rotura o no del himen es completamente indiferente, siendo necesario en cualquier caso, que se produzca la conjunción de órganos genitales, aunque no es preciso que dicha conjunción sea completa. Se entenderá consumado el delito con el que el pene se introduzca, siquiera sea mínimamente, en la cavidad vaginal.

La doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo, nunca ha exigido una penetración total y completa, sino que bastaba con un principio de “introito” o introducción parcial, de modo que cuando se superaban los labios mayores, había de considerarse producida la penetración vaginal, aunque no se traspasara la zona vestibular que tiene por frontera el himen, siendo sólo factible el delito en grado de tentativa en las hipótesis que suelen citarse como más frecuentes de la desproporción de los órganos sexuales del varón y la mujer, aunque el Tribunal Supremo, en el caso de menores de edad se ha inclinado por la teoría de la “coniuctio membrorum” considerando consumada la agresión sexual en el caso de una niña menor de 12 años, porque la conjunción de los órganos llegó al extremo posible que permitían las condiciones fisiológicas de los protagonistas.

La sentencia de 13 de diciembre de 1993 expresó que: “la consumación de tal delito exige la totalidad de la acción típica, esto es, la penetración del órgano sexual del sujeto activo en alguna de las cavidades típicas “vaginal, anal o bucal”, penetración que aunque no es exigible sea total, sí requiere, al menos una “coniunctio membrorum”, y contacto del órgano penetrante con los umbrales de la cavidad penetrada, y en un principio de “introito” de modo que, tratándose de una penetración vaginal, se superen los “labium maius” a partir de cuyo punto habrá que entender se produce ya una penetración vaginal”.

De la misma manera, la sentencia de 22 de septiembre de 1992 requirió para estimarse consumado el delito de violación el ayuntamiento carnal o conjunción de órganos genitales, siempre que conlleve la penetración del pene, más o menos perfecta, en la cavidad genital femenina, añadiendo no ser preciso ni siquiera la rotura más o menos completa del himen, con desfloración de la mujer.

El acceso carnal por la vía anal o bucal

Implica la penetración del pene en el ano, o en la boca y también ha de ser llevada a cabo con el órgano sexual masculino, por tanto las penetraciones linguales no podrán tener cabida en esta figura del delito, la razón se encuentra en que si se trata de otro miembro corporal (por ejemplo, un dedo o la lengua) o de un objeto, la conducta será incluible en alguna de las otras modalidades. Es preciso para la perfección del delito algo más que el mero roce del pene con la parte exterior del ano o la boca, requiriéndose al menos, una introducción parcial.

Introducción de objetos por vía vaginal o anal

Implica la introducción de un objeto por dos cavidades naturales (vaginal y anal), debiendo entenderse por objeto toda cosa inanimada., siempre y cuando cumplan un fin equivalente al del pene (consoladores, vibradores, u otro tipo de objetos), debiendo tener una finalidad exclusivamente sexual.

Por objetos, según la Circular de la Fiscalía General del Estado 2/90, habrá que entender aquellas cosas inanes, excluyendo penetraciones de órganos que forman parte de las relaciones sexuales socialmente aceptables (penetración digital o lingual).

Ejemplo de esta figura será, la introducción de un palo en la vagina o en el ano.

La sentencia del Tribunal Supremo de 23 de marzo de 1.999 siguió el criterio mantenido por la Fiscalía; Se trataba del padre de una menor que, en fechas no determinadas pero comprendidas desde el año 1995 hasta el mes de septiembre de 1996, aprovechando que pasaba en repetidas ocasiones al dormitorio de su hija Cristina, debido a que ésta tenía miedo, y con la finalidad de procurarse satisfacción sexual, realizó a la pequeña tocamientos en sus órganos genitales en un número indeterminado de veces, nunca inferior a tres, en cuyas ocasiones llegó a introducirle un dedo en la vagina a la cual igualmente aproximó el pene sin llegar a penetrarla. La Audiencia de Murcia entendía que la introducción de los dedos en la vagina de la niña “constituye un supuesto que se encuentra entre el acceso carnal y la introducción de objetos, y por lo tanto, comprendido en dicho precepto, pero el Tribunal Supremo entendió que los dedos no pueden ser considerados como “objetos” a los efectos agravatorios de la sanción penal de la agresión sexual, asumiendo expresamente el criterio acogido por la Fiscalía General del Estado en su Circular 2/1990”.

b) Sujeto activo y pasivo

En términos generales podemos decir que cualquiera puede ser sujeto activo o pasivo de este delito, y que, por consiguiente, es indiferente que sea hombre o mujer. Aunque es necesario realizar algunas matizaciones:

  • En el coito vaginal, el sujeto pasivo solo podrá serlo una mujer, pues es obvio que la vagina es un órgano exclusivamente femenino y sujeto activo deberá ser un hombre, sin perjuicio de la participación de una mujer como inductora o cooperadora necesaria.
  • En el coito anal, el sujeto pasivo podrá serlo la mujer (coito heterosexual) o un hombre (coito homosexual), y el sujeto activo ha de ser necesariamente un hombre.
  • En el coito bucal, el sujeto pasivo será un hombre o una mujer y sujeto activo necesariamente un hombre, ya que la “felatio” o succión del pene de un hombre por una mujer aun realizada contra la voluntad del hombre, difícilmente puede reputarse violación.

2. Elementos subjetivos

El delito de agresión sexual violenta o intimidatorio cualificada, esto es, el delito de violación es un tipo doloso.

El artículo 180 del Código Penal, procede de la modificación operada en el Código Penal por la Ley Orgánica 11/1999, de 30 de abril habiendo sido modificado de nuevo por la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, y alude a las circunstancias que agravan tanto el delito de agresiones sexuales básico como del cualificado (violación), estableciendo que:

"1.ª Cuando la violencia o intimidación ejercidas revistan un carácter particularmente degradante o vejatorio.

2.ª Cuando los hechos se cometan por la actuación conjunta de dos o más personas.

3.ª Cuando la víctima sea especialmente vulnerable, por razón de su edad, enfermedad, discapacidad o situación, salvo lo dispuesto en el artículo 183.

4.ª Cuando, para la ejecución del delito, el responsable se haya prevalido de una relación de superioridad o parentesco, por ser ascendiente, descendiente o hermano, por naturaleza o adopción, o afines, con la víctima.

5.ª Cuando el autor haga uso de armas u otros medios igualmente peligrosos, susceptibles de producir la muerte o alguna de las lesiones previstas en los artículos 149 y 150 de este Código, sin perjuicio de la pena que pudiera corresponder por la muerte o lesiones causadas.

2. Si concurrieren dos o más de las anteriores circunstancias, las penas previstas en este artículo se impondrán en su mitad superior.”

La citada Ley Orgánica 5/2010 ha introducido el capítulo II bis, que ha sido posteriormente modificado por la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, relativo a los abusos y agresiones sexuales a menores de dieciséis años (antes de la LO 1/2015, se refería a los menores de trece años), estableciendo los párrafos tercero y cuarto del artículo 183 CP:

“3. Cuando el ataque consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado con la pena de prisión de ocho a doce años, en el caso del apartado 1, y con la pena de doce a quince años, en el caso del apartado 2.

4. Las conductas previstas en los tres apartados anteriores serán castigadas con la pena de prisión correspondiente en su mitad superior cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:

a) Cuando el escaso desarrollo intelectual o físico de la víctima, o el hecho de tener un trastorno mental, la hubiera colocado en una situación de total indefensión y, en todo caso, cuando sea menor de cuatro años.

b) Cuando los hechos se cometan por la actuación conjunta de dos o más personas.

c) Cuando la violencia o intimidación ejercidas revistan un carácter particularmente degradante o vejatorio.

d) Cuando, para la ejecución del delito, el responsable se haya prevalido de una relación de superioridad o parentesco, por ser ascendiente, o hermano, por naturaleza o adopción, o afines, con la víctima.

e) Cuando el culpable hubiere puesto en peligro, de forma dolosa o por imprudencia grave, la vida o salud de la víctima.

f) Cuando la infracción se haya cometido en el seno de una organización o de un grupo criminal que se dedicare a la realización de tales actividades.”

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