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Servicios defectuosos

Servicios defectuosos

Derecho de la competencia y protección de consumidores

¿Dónde están regulados los servicios defectuosos?

Con el objeto de adaptar el Derecho español a la Directiva 85/374/CEE de 25 julio, sobre responsabilidad civil por los daños ocasionados por productos defectuosos, que se proponía conseguir dentro del ámbito comunitario, un régimen jurídico sustancialmente homogéneo, se promulgó la Ley 22/1994, de 6 de julio, de responsabilidad civil por los daños causados por productos defectuosos, que siguiendo a la Directiva, establecía un régimen de responsabilidad objetiva, aunque no absoluta, permitiendo al fabricante exonerarse de responsabilidad en determinados supuestos. Como daños resarcibles se contemplaban las lesiones personales y los daños materiales, con la franquicia en este último caso de 65.000 pesetas.

Esta Ley fue derogada por el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, que derogó igualmente la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. El Real Decreto Legislativo 1/2007 dedica el Libro III (artículos 128 a 149) a la responsabilidad civil por bienes o servicios defectuosos. Sobre esta materia, precisa la Exposición de Motivos del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que: "se incorpora al texto refundido la regulación sobre la responsabilidad civil por daños causados por productos defectuosos, norma de transposición de directiva comunitaria que incide en aspectos esenciales regulados en la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, y que, como de manera unánime reconoce la doctrina y jurisprudencia requiere aclarar y armonizar sus respectivas regulaciones, al objeto de asegurar una adecuada integración entre ellas, superando aparentes antinomias".

[El Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, viene a establecer como principio general que todo perjudicado tiene derecho a ser indemnizado en los términos establecidos en el Libro III, por los daños o perjuicios causados por los bienes o servicios, sin que ello afecte a otros derechos que el perjudicado pueda tener a ser indemnizado por daños y perjuicios, incluidos los morales, como consecuencia de la responsabilidad contractual, fundada en la falta de conformidad de los bienes o servicios o en cualquier otra causa de incumplimiento o cumplimiento defectuoso del contrato, o de la responsabilidad extracontractual a que hubiere lugar.]

El régimen de responsabilidad por los bienes o servicios defectuosos previsto en el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios comprende los daños personales, incluida la muerte, y los daños materiales, siempre que éstos afecten a bienes o servicios objetivamente destinados al uso o consumo privados y en tal concepto hayan sido utilizados principalmente por el perjudicado (artículo 129 LGDCU). No se aplica, sin embargo, dicha regulación, a la reparación de los daños causados por accidentes nucleares, siempre que tales daños se encuentren cubiertos por convenios internacionales ratificados por los Estados miembros de la Unión Europea.

El artículo 130 LGDCU declara la ineficacia de las cláusulas de exoneración o limitación de la citada responsabilidad.

¿Qué naturaleza tiene la responsabilidad de los daños producidos por productos defectuosos?

La responsabilidad prevista por productos y servicios defectuosos regulada en el Libro III del Real Decreto Legislativo 1/2007, tiene carácter solidario en el caso de pluralidad de responsables. El que hubiera respondido ante el perjudicado tendrá derecho a repetir frente a los otros responsables, según su participación en la causación del daño. La acción del que hubiese satisfecho la indemnización contra todos los demás responsables del daño prescribirá al año, a contar desde el día del pago de la indemnización.

Si el daño ha sido causado conjuntamente por un defecto del bien o servicio y por la intervención de un tercero, la responsabilidad no se reducirá, si bien, el sujeto responsable que hubiera satisfecho la indemnización podrá reclamar al tercero la parte que corresponda a su intervención en la producción del daño.

[Si se produce un retraso en el abono de la indemnización, el beneficiario tiene derecho a una compensación, sobre la cuantía de la indemnización, por los daños contractuales y extracontractuales durante el tiempo que transcurra desde la declaración judicial de responsabilidad hasta su pago efectivo, que se determinará según lo establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil.]

¿Qué régimen de responsabilidad es aplicable a los daños causados por productos defectuosos?

Las disposiciones específicas de esta responsabilidad se contienen en los artículos 135 a146 del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que prevén la responsabilidad de los productores por los daños causados por los defectos de los productos que fabriquen o importen. Ahora bien, los daños materiales en el propio producto no serán indemnizables conforme a dicha regulación, sino que darán derecho al perjudicado a ser indemnizado conforme a la legislación civil y mercantil. A los efectos de dicha responsabilidad por productos defectuosos, se considera producto "cualquier bien mueble, aún cuando esté unido o incorporado a otro bien mueble o inmueble, así como el gas y la electricidad" (artículo 136 LGDCU), y por producto defectuoso, se entiende "aquél que no ofrezca la seguridad que cabría legítimamente esperar, teniendo en cuenta todas las circunstancias y, especialmente, su presentación, el uso razonablemente previsible del mismo y el momento de su puesta en circulación". En todo caso, un producto es defectuoso si no ofrece la seguridad normalmente ofrecida por los demás ejemplares de la misma serie. Un producto no podrá ser considerado defectuoso por el solo hecho de que tal producto se ponga posteriormente en circulación de forma más perfeccionada (artículo 137 LGDCU).

1. Sujetos responsables

La Ley prevé la responsabilidad de los productores por los daños de los productos que fabriquen o importen. El artículo 138 LGDCU contiene la definición legal de productor que comprende:

  • a) Al fabricante del bien o al prestador del servicio o su intermediario, o al importador del bien o servicio en el territorio de la Unión Europea, así como a cualquier persona que se presente como tal al indicar en el bien, ya sea en el envase, el envoltorio o cualquier otro elemento de protección o presentación, o servicio su nombre, marca u otro signo distintivo (artículo 5 LGDCU).
  • b) Al fabricante o importador en la Unión Europea de un producto terminado, de cualquier elemento integrado en un producto terminado, o de una materia prima.
  • c) Si el productor no puede ser identificado, será considerado como tal el proveedor del producto, a menos que, dentro del plazo de tres meses, indique al dañado o perjudicado la identidad del productor o de quien le hubiera suministrado o facilitado a él dicho producto. La misma regla será de aplicación en el caso de un producto importado, si el producto no indica el nombre del importador, aun cuando se indique el nombre del fabricante.

Asimismo el artículo 146 LGDCU extiende la responsabilidad al proveedor del producto defectuoso, que responderá como si fuera el productor, cuando haya suministrado el producto a sabiendas de la existencia del defecto. En este caso, el proveedor podrá ejercitar la acción de repetición contra el productor.

2. Prueba de los presupuestos de la responsabilidad

Para que prospere la acción de indemnización es necesario que el perjudicado pruebe el defecto, el daño y la relación de causalidad entre ambos.

3. Causas de exoneración de la responsabilidad

Se recogen en el artículo 140 del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y son las siguientes:

  • a) Que no había sido puesto en circulación el producto.
  • b) Que, dadas las circunstancias del caso, es posible presumir que el defecto no existía en el momento en que se puso en circulación el producto.
  • c) Que el producto no había sido fabricado para la venta o cualquier otra forma de distribución con finalidad económica, ni fabricado, importado, suministrado o distribuido en el marco de una actividad profesional o empresarial.
  • d) Que el defecto se debió a que el producto fue elaborado conforme a normas imperativas existentes.
  • e) Que el estado de los conocimientos científicos y técnicos existentes en el momento de la puesta en circulación no permitía apreciar la existencia del defecto. Esta causa no puede invocarse por los sujetos responsables, en el caso de medicamentos, alimentos o productos alimentarios destinados al consumo humano
  • f) En el caso de una parte integrante de un producto terminado, el productor de la misma no será responsable si prueba que el defecto es imputable a la concepción del producto al que ha sido incorporado o a las instrucciones dadas por el fabricante de ese producto.

La prueba de las causas de exoneración corresponde al productor.

4. Concurrencia de culpas

La responsabilidad podrá reducirse o suprimirse en función de las circunstancias del caso, si el daño causado fuera debido conjuntamente a un defecto del producto y a culpa del perjudicado o de una persona de la que éste deba responder civilmente.

5. Límites de la responsabilidad

Previstos en el artículo 141 del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que establece las siguientes reglas aplicables a la indemnización por daños causados por productos defectuosos:

  • a) De la cuantía de la indemnización de los daños materiales se deducirá una franquicia de 500 euros.
  • b) La responsabilidad civil global del productor por muerte y lesiones personales causadas por productos idénticos que presenten el mismo defecto tendrá como límite la cuantía de 63.106.270,96 euros.

6. Prescripción de la acción

La acción de reparación de los daños y perjuicios por productos defectuosos prescribe a los tres años, a contar desde la fecha en que el perjudicado sufrió el perjuicio, ya sea por defecto del producto o por el daño que dicho defecto le ocasionó, siempre que se conozca al responsable de dicho perjuicio. La interrupción de la prescripción se rige por el Código Civil (artículo 1973 CC).

7. Extinción de la responsabilidad

Los derechos reconocidos al perjudicado se extinguirán transcurridos 10 años, a contar desde la fecha en que se hubiera puesto en circulación el producto concreto causante del daño, a menos que, durante ese período, se hubiese iniciado la correspondiente reclamación judicial.

¿Qué régimen de responsabilidad se aplica a otros bienes y servicios defectuosos?

Esta responsabilidad se regula en los artículos 147 a149 del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. En estos casos, el artículo 147 LGDCU prevé la responsabilidad de los prestadores de servicios por los daños y perjuicios causados a los consumidores y usuarios, salvo que prueben que han cumplido las exigencias y requisitos reglamentariamente establecidos y los demás cuidados y diligencias que exige la naturaleza del servicio.

La responsabilidad se extiende a los daños originados en el correcto uso de los servicios, cuando por su propia naturaleza, o por estar así reglamentariamente establecido, incluyan necesariamente la garantía de niveles determinados de eficacia o seguridad, en condiciones objetivas de determinación, y supongan controles técnicos, profesionales o sistemáticos de calidad, hasta llegar en debidas condiciones al consumidor y usuario. Y se declara el sometimiento a este régimen de responsabilidad, de los servicios sanitarios, los de reparación y mantenimiento de electrodomésticos, ascensores y vehículos de motor, servicios de rehabilitación y reparación de viviendas, servicios de revisión, instalación o similares de gas y electricidad y los relativos a medios de transporte.

El límite de las responsabilidades en estos supuestos es de 3.005.060,52 euros. Asimismo, se aplica este régimen de responsabilidad a quienes construyan o comercialicen viviendas, en el marco de una actividad empresarial, por los daños ocasionados por defectos de la vivienda que no estén cubiertos por un régimen legal específico.

Recuerde que…

  • La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece como principio general que todo perjudicado tiene derecho a ser indemnizado.
  • Un producto es defectuoso si no ofrece la seguridad normalmente ofrecida por los demás ejemplares de la misma serie, pero no podrá ser considerado defectuoso por el solo hecho de que tal producto se ponga posteriormente en circulación de forma más perfeccionada.
  • Para que prospere la acción de indemnización es necesario que el perjudicado pruebe el defecto, el daño y la relación de causalidad entre ambos.
  • La acción de reparación de los daños y perjuicios por productos defectuosos prescribe a los tres años, a contar desde la fecha en que el perjudicado sufrió el perjuicio.
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