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Sociedad anónima deportiva

Sociedad anónima deportiva

La Sociedad Anónima Deportiva es la forma jurídica que deben adoptar todos los clubes o sus equipos profesionales que participen en competiciones deportivas oficiales de carácter profesional y de ámbito estatal. (Consejo Superior de Deportes)

Sociedades mercantiles

INTRODUCCIÓN

Hasta la Ley del Deporte de 1990 todas las entidades deportivas, incluidas las que participaban en competiciones profesionales, se ajustaban al mismo modelo asociativo. Dicha Ley se inclinó por la fórmula, discutible pero reconocida ya en algunos países, de la sociedad anónima deportiva para los clubes deportivos de carácter profesional. La sociedad anónima deportiva (en adelante SAD) se basa en el régimen general de la sociedad mercantil anónima, aunque con determinadas especialidades y particularidades.

Se trata en definitiva. de una sociedad anónima extraordinaria o especial, y de hecho se aplica con carácter supletorio a las mismas, la normativa sobre Ley de Sociedades de Capital contenida en Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, si bien una de las notas que las diferencia, es que estas sociedades deportivas se hallan sometidas a un intenso intervencionismo público estatal, que es ejercido fundamentalmente por el Consejo Superior de Deportes y por la Liga Profesional a la que puedan pertenecer.

Como indica el Tribunal Supremo, en su Sentencia de 2 de octubre de 2000 el régimen jurídico de las citadas sociedades anónimas deportivas no es sino el general de las Sociedades Anónimas, pero con las particularidades que resulten de la Ley del Deporte y de sus normas de desarrollo.

Como características esenciales de las mismas cabe reseñar las siguientes:

  • a) En la denominación social de estas sociedades se incluirá la abreviatura SAD.
  • b) Las sociedades anónimas deportivas sólo podrán participar en competiciones oficiales profesionales de una sola modalidad deportiva.
  • c) Únicamente podrán constituirse sociedades anónimas deportivas cuando su objeto social principal resulte legalmente posible en España, por existir competición profesional en esa modalidad deportiva.
  • d) El capital mínimo de las sociedades anónimas deportivas en ningún caso podrá ser inferior al establecido en la Ley de Sociedades de Capital.
  • e) Se ha de otorgar una escritura pública de constitución o, en su caso, de transformación que deberá contener las menciones específicamente exigidas (la denominación social, la fecha de cierre del ejercicio económico, los pactos lícitos y condiciones especiales establecidos por los fundadores, así como la identificación de los socios fundadores y de las aportaciones de cada socio), además de las requeridas por la Ley de Sociedades de Capital.
  • f) Es necesaria su inscripción, así pues, las sociedades anónimas deportivas deberán inscribirse, en el Registro de Asociaciones Deportivas correspondientes y en la Federación respectiva. La certificación de inscripción expedida por el Registro de Asociaciones Deportivas deberá acompañar la solicitud de inscripción de las mismas en el Registro Mercantil.
  • g) El capital mínimo de las sociedades anónimas deportivas habrá de desembolsarse totalmente y mediante aportaciones dinerarias, y estará representado por acciones nominativas.

ENTIDADES DEPORTIVAS QUE HAN DE CONSTITUIRSE COMO SOCIEDADES ANÓNIMAS DEPORTIVAS

Para la creación de una sociedad anónima deportiva no es bastante con la voluntad concorde de los futuros socios. Han de concurrir determinados supuestos o condiciones para desencadenar el proceso fundacional. Así, el artículo 19 de la Ley del Deporte de 1990 establece que: "Los clubes, o sus equipos profesionales, que participen en competiciones deportivas oficiales de carácter profesional y ámbito estatal adoptarán la forma de sociedad anónima Deportiva." En consecuencia la creación de la sociedad anónima deportiva deriva de otra "entidad colectiva jurídicamente reconocida como es el club, ya sea en su totalidad, ya sea en la parcialidad constituida por su equipo profesional. Según sea de una forma u otra, la operación jurídica que se lleva a cabo será distinta. En el primer supuesto -totalidad- estaremos ante una transformación en sentido jurídico estricto y, en el segundo, ante una especie de escisión, calificación a la que llegamos por aplicación analógica de normas de nuestro ordenamiento" (Cazorla Prieto).

Asimismo, el citado artículo 19 de la Ley del Deporte de 1990 requiere que las entidades que se transformen en sociedades anónimas deportivas participen en competiciones deportivas oficiales, o "que hubiesen adquirido los derechos de integrarse en competiciones oficiales de carácter profesional y ámbito estatal"(Disposición Adicional 10ª de la Ley del Deporte de 1990).

A su vez, la Ley del Deporte, en relación a la creación de sociedades anónimas deportivas, distingue entre:

  • a) Las entidades deportivas en las que concurren, a la entrada en vigor de la Ley del Deporte de 1990, los supuestos determinantes para su transformación en sociedades anónimas deportivas o, en su caso, adscripción de su equipo profesional a una sociedad anónima de nueva creación.
  • b) Las entidades deportivas que, en el futuro, reúnan los requisitos determinantes para su transformación en sociedades anónimas deportivas o, en su caso, adscripción de su equipo profesional a una sociedad anónima de nueva creación.

En relación al primer grupo, la disposición transitoria primera de la Ley del Deporte establece que: "los clubes actualmente existentes que participen en competiciones oficiales de carácter profesional se transformarán en sociedades anónimas deportivas, por efecto de esta Ley, una vez que concluya el proceso contemplado en los apartados siguientes". De la Ley del Deporte se desprende que el fenómeno de la transformación o constitución de sociedades anónimas deportivas afecta principalmente a entidades que ya reúnan los requisitos exigidos para ello a la hora de la entrada en vigor de la Ley. De ahí que en su propio texto establezca el proceso de transformación que deberán seguir estas entidades.

En relación al segundo grupo, la disposición adicional décima de la Ley del Deporte señala que: "Las disposiciones de desarrollo de la presente Ley establecerán los plazos y requisitos para la transformación en sociedades anónimas deportivas para la gestión de un equipo profesional a que se refiere la disposición anterior, que hubiesen adquirido los derechos de integrarse en competiciones oficiales de carácter profesional y ámbito estatal". Como dice Cazorla Prieto: "La habilitación reglamentaria que contiene la disposición adicional glosada se constriñe a los plazos y requisitos para la transformación muy amplia que prácticamente engloba todos los aspectos de la transformación en Sociedades Anónimas Deportivas. Es una habilitación muy amplia que prácticamente engloba todos los aspectos de la transformación como operación societaria".

CLUBES DEPORTIVOS EXCEPTUADOS DE LA OBLIGACIÓN DE TRANSFORMARSE EN SOCIEDADES ANÓNIMAS DEPORTIVAS

Pero no todos los clubes que participen en competiciones deportivas oficiales de carácter profesional y de ámbito estatal deben transformarse por efecto de la Ley del Deporte en sociedad anónima deportiva. La Ley 1990, al mismo tiempo que regula la regla general de la transformación, establece una excepción: "Quedan exceptuados de la transformación obligatoria a que se refiere el párrafo anterior los clubes contemplados en las disposiciones adicionales séptima y octava de la presente Ley" (Disposición Transitoria 1ª, 1, párrafo primero).

En las mencionadas disposiciones adicionales se prevé que los clubes que participen en competiciones oficiales de carácter profesional en las modalidades deportivas de fútbol y baloncesto, y que en las auditorias realizadas por encargo de la Liga de Fútbol Profesional o de la Asociación de Clubes de Baloncesto, según proceda, desde la temporada 1985-1986 hubiesen obtenido en todas ellas un saldo patrimonial neto de carácter positivo, podrán mantener su actual estructura jurídica, salvo acuerdo contrario de sus Asambleas. En estos supuestos se deberán cumplir las particularidades que establece la disposición adicional séptima de la Ley del Deporte de 1990.

OBJETO SOCIAL

Las sociedades anónimas deportivas tienen como objeto social la participación en competiciones deportivas profesionales y, en su caso, la promoción y desarrollo de actividades deportivas o de actividades relacionadas con dicha práctica. Solamente podrán participar en competiciones oficiales profesionales de una modalidad deportiva.

CAPITAL SOCIAL Y RÉGIMEN DE CONTABILIDAD

El capital social de las sociedades anónimas deportivas no podrá ser en ningún caso inferior al establecido en la Ley de Sociedades de Capital, y por tanto, no podrá serlo a 60.000 euros (artículo 21.1, que se remite, para su fijación, al Real Decreto de Sociedades Anónimas Deportivas, el cual en el artículo 3 establece su determinación mediante la adicción de dos sumandos referido a los gastos realizados, incluidas las amortizaciones y los saldos patrimoniales netos negativos que arroje el balance). Un vez fijado, el Club interesado ha de dirigir escrito a la Comisión Mixta del Consejo Superior de Deportes-Liga Profesional solicitando su aprobación. A partir de entonces el Club habrá de otorgar escritura pública y solicitar su inscripción en el Registro de Asociaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes en un plazo no superior a seis meses a contar desde la notificación del acuerdo de la Comisión Mixta, y todo ello antes de la inscripción en el Registro Mercantil.

El capital social de las sociedades anónimas deportivas no podrá ser inferior al 50 por 100 de lo establecido en el momento de la transformación o, en su caso, el fijado para su acceso a la competición profesional. En todo caso el capital estará fijado en acciones nominativas que podrán representarse por medio de títulos o por anotaciones en cuenta. Habrá de desembolsarse totalmente y mediante aportaciones dinerarias.

Podrán solicitar la admisión a negociación de sus acciones en Bolsa de Valores, con las condiciones que determina el artículo 9 del Real Decreto. Hasta la fecha ninguna lo ha hecho, a diferencia de lo ocurrido con las de otros países como el Reino Unido.

Por lo demás la normativa vigente, establece el régimen de comunicación de las participaciones significativas, creando incluso un Registro al efecto. La normativa es muy intervensionista, en general, y prevé incluso la necesidad de autorización del Consejo Superior de Deportes para la adquisición de acciones cuando se detente o pase a detentar una participación total en derechos de voto de la sociedad igual o superior al 25 por 100 (artículo 16 del Real Decreto); y además la obligación de la información semestral al Consejo Superior de Deportes y a la Liga Profesional sobre la composición del accionariado.

En este afán de control publico de este tipo de sociedades, debe señalarse la obligación que las mismas tienen de permitir el examen del libro registro de acciones al Consejo Superior de Deportes a requerimiento de éste, estando obligadas a actualizarlo inmediatamente después de que tengan conocimiento de la sucesión en la titularidad de sus acciones.

Por último, cabe señalar que en materia de contabilidad la sentencia del Tribunal Supremo de fecha 2 de octubre de 2000 ha señalado que la pervivencia de aquel artículo 19.1 hace también de difícil aceptación la interpretación que atribuye a la supresión de la previsión que originariamente se contenía en el artículo 26.1 de la Ley 10/1990. En efecto, del régimen general de las Sociedades Anónimas, no es aplicable a las Sociedades Anónimas Deportivas, aquello que resulte de las particularidades que se contengan en la Ley del Deporte y sus normas de desarrollo. Bien parece por tanto que el silencio sobre algún extremo del régimen (que es, en principio, lo que comportaría aquella supresión), sin una previsión particularizada sobre éste, no excluye la aplicación de aquel régimen general. Pero además, el análisis comparado de los textos, inicial y modificado, del artículo 26.1, permite una interpretación distinta a la que sostiene el actor; así, el texto inicial, al sujetar la elaboración de la contabilidad de las Sociedades Anónimas Deportivas, a la Ley de Sociedades de Capital, Código de Comercio y normas reglamentarias, sin una previsión explícita de la posibilidad de normas específicas, que, como tales, no fueran mero desarrollo reglamentario de las contenidas en esos dos cuerpos legales, no facilitaba la existencia de éstas; mientras que el texto modificado lo que propiamente introduce, es la posibilidad de tales normas específicas. La supresión que nos ocupa no tiene así, por sí misma, el significado de excluir para las Sociedades Anónimas Deportivas, en materia de contabilidad, el régimen de la Ley Sociedades de Capital y del Código de Comercio; lo es, más bien, el de no repetir una previsión que ya, con carácter general, contiene el artículo 19.1 de la Ley del Deporte, incluyendo, en cambio, una explícita habilitación para que en tal materia puedan, reglamentariamente, determinarse normas específicas. Por fin, dado que la supresión no tiene el significado de exclusión que le atribuye el actor, y dado que la medida o alcance que hayan de tener las normas específicas se entrega a la decisión reglamentaria, ha podido la norma impugnada, lícitamente, remitirse al modelo contable general que resulta de los textos que el artículo 19.2 menciona en su inicio, así como del Plan General de Contabilidad, sin perjuicio de las normas específicas que hayan de surgir.

ÓRGANO DE ADMINISTRACIÓN

El órgano de administración de la sociedad anónima deportiva ha de ser un Consejo de Administración formado por el número de miembros fijado estatutariamente, y del que no podrán formar parte, conforme al artículo 21 del Real Decreto 1251/1999, de 16 de julio:

  • a) Las personas señaladas en la Ley de Sociedades de Capital y demás normas generales de aplicación.
  • b) Quienes en los últimos años hayan sido sancionados por una infracción muy grave en materia deportiva.
  • c) Quienes estén al servicio de cualesquiera Administración Pública o sociedad pública siempre que la competencia del órgano o unidad a la que estén adscritos se relaciones con las sociedades anónimas deportivas.
  • d) Quienes tengan o hayan tenido en los dos últimos años la condición de alto cargo de la Administración General del Estado y de las Entidades de Derecho Público vinculadas o dependientes de ella, siempre que la actividad propia del cargo se relacione con las sociedades anónimas deportivas.

Los miembros del Consejo de Administración y quienes ostentan cargos directos en una sociedad anónima deportiva no podrán ejercer cargo alguno en una sociedad anónima deportiva que participe en la misma competición profesional o, siendo distinta, pertenezca a la misma modalidad deportiva.

Recuerde que...

  • El otorgamiento de la escritura de constitución tiene que realizarse por todos los socios fundadores. Ha de constar la identidad de los socios y las acciones que cada uno posee.
  • El capital social de las sociedades anónimas deportivas tiene que desembolsarse totalmente en el momento de la constitución y siempre mediante aportaciones dinerarias.
  • En las sociedades anónimas deportivas las decisiones se toman en asamblea de accionistas. Allí se decide quién formará parte del consejo de administración de la sociedad, que son cargos remunerados.
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