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Pareja de hecho
Familia y matrimonio
Unión estable de pareja

¿En qué consiste ser pareja de hecho?

Por unión estable de pareja se entiende el enlace, con ánimo de permanencia, entre dos personas, mayores de edad o menores emancipados, que conviven de un modo estable, y exenta de cualquier consideración o sanción legal. Se trataría, pues, de una unión extramatrimonial o matrimonio de hecho. El presupuesto básico de la unión estable de pareja es la vida paraconyugal de la pareja, la cual convive de modo pleno y estable aunque sin efectuar formalidades legales.

El Tribunal Supremo, en Sentencia de fecha 18 de mayo de 1992, definió la unión matrimonial de hecho como: "La convivencia more uxorio ha de desarrollarse en régimen vivencial de años, practicada de forma externa y pública con acreditadas actuaciones conjuntas de los interesados, creándose así una comunal vía amplia, intereses y fines, en el núcleo de un mismo hogar".

La unión estable de pareja no se encuentra regulada en el Derecho positivo español de un modo expreso. La Constitución Española de 1978 no regula la unión estable de pareja, aunque si bien es cierto no la prohíbe, e incluso de muchos de sus preceptos se entiende la admite, reconoce y protege, así en los artículos 14 CE relativo al principio de igualdad de todos, o el artículo 39 CE que protege la familia, y que se extendería indudablemente a las uniones estables de pareja.

Por el contrario, casi todas las Comunidades Autónomas regulan la unión de hecho, entre ellas:

¿Cómo regulan las Comunidades Autónomas la unión estable de parejas?

Son mayoritarias las legislaciones autonómicas que requieren como nota o carácter identificador de la unión estable de pareja, el requisito de relación de afectividad análoga a la del matrimonio. Así la legislación catalana, aragonesa, navarra, balear, asturiana, andaluza, extremeña y cántabra. Han prescindido de dicha nota las Comunidades Autónomas de Valencia, Madrid, Canarias y País Vasco, con la finalidad de eliminar cualquier connotación matrimonial.

En lo que se refiere al período de tiempo mínimo necesario para entender la existencia de una unión estable de pareja, existe igualmente pluralidad, así Cataluña y Aragón precisan de un tiempo mínimo de dos años de convivencia, mientras que otras como Navarra, Valencia, Madrid, Asturias, Canarias, Extremadura y Cantabria es suficiente con un año. Por el contrario, comunidades como Baleares y el País Vasco no exigen un período mínimo de convivencia, aunque lo suplen con el carácter constitutivo de la inscripción registral obligatoria como pareja de hecho. En último lugar, es la Comunidad Autónoma andaluza la única que no precisa ni de tiempo mínimo ni de inscripción.

En relación con la inscripción registral, algunas de las Comunidades Autónomas (Aragón, Valencia, Madrid, Baleares, Extremadura, País Vasco y Cantabria) establecen como requisito constitutivo el de la inscripción registral, previa tramitación de un expediente contradictorio ante el encargado del Registro.

¿Cuándo se extingue la pareja de hecho?

La unión estable se extingue:

  • a) Por común acuerdo entre los convivientes.
  • b) Por existir voluntad unilateral de uno de los miembros, notificada eficientemente al otro.
  • c) Por defunción o declaración de fallecimiento de uno de los miembros.
  • d) Por el matrimonio de uno de los convivientes.

¿Qué efectos tiene inscribirse como pareja de hecho?

Efectos personales

La unión estable de pareja no produce entre los convivientes un estado civil propiamente dicho, y por ello no hay efectos jurídicos personales como los producidos entre los cónyuges. Asimismo no existe entre ellos el deber de alimentos.

La unión estable de pareja podrá disolverse por la sola voluntad de uno de los integrantes de la pareja, y no es preciso sanción jurídica o legal de la disolución.

Efectos patrimoniales

Durante la vigencia de la unión estable de pareja

El inicio de la vida en común implica necesariamente la existencia de intereses económicos comunes así como la de obligaciones y cargas contraídas, administración y disposición de los bienes. Todo lo relativo a la economía y patrimonio de los convivientes se regirá por el régimen económico de separación de bienes. Según el mismo cada uno de los convivientes no sólo es titular de los bienes y derechos, tanto de los anteriores a la unión como de los que se vayan adquiriendo durante la vigencia de la misma, así como que cada uno de ellos tiene la libre administración y disposición de sus bienes privativos.

No obstante lo anterior, los convivientes podrán adquirir bienes por mitad y pro indiviso. Respecto de dichos bienes se aplicarán las normas sobre la copropiedad de los artículos 392 y siguientes del Código Civil.

Asimismo podrán existir entre ellos pactos, bien concretos bien de carácter general:

  • Pactos de carácter general: para el supuesto de que los convivientes regulen convencionalmente los efectos económicos de la unión de hecho. Sería un pacto similar o parecido a las capitulaciones matrimoniales. El supuesto más usual sería la constitución de una sociedad civil.
  • Pactos de carácter concreto: así los relativos a pagos de pensiones, alimentos, donaciones o arrendamientos.

Ante la ausencia absoluta de pactos, la doctrina y jurisprudencia mayoritaria opta por considerar que entre los convivientes existiría una sociedad de tipo irregular o una situación de comunidad de bienes.

Tras la disolución de la unión estable de pareja

El efecto inmediato ante la ruptura de la convivencia es que los efectos económicos cesarán en el modo y forma dispuestos en los pactos establecidos entre los convivientes. En defecto de pacto, y sin perjuicio de que cada uno de ellos le corresponderá su parte en los bienes adquiridos por mitad y pro indiviso, se aplicarán las normas sobre el contrato de sociedad o sobre la comunidad de bienes.

¿Tiene derecho a pensión de viudedad la pareja del fallecido?

La Disposición Adicional 10ª de la Ley 30/1981, 7 de julio, modificadora del Código Civil, extendió las prestaciones de la Seguridad Social, y, en concreto, la pensión de viudedad al conviviente que no hubiera podido contraer matrimonio durante los años en que no hubo divorcio en España. Ello comportaba un reconocimiento, aunque con carácter sectorial, de las uniones de hecho.

¿Puede subrogarse en el contrato de alquiler la pareja de hecho del fallecido?

La Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, en su artículo 58, mantenía que la subrogación legal, en caso de fallecimiento del arrendatario, sólo operaba a favor del cónyuge, descendientes, ascendientes y hermanos convivientes del difunto desde dos años antes del fallecimiento de éste.

El Tribunal Constitucional en Sentencia de fecha 11 de diciembre de 1992 acordó la inconstitucionalidad del artículo anteriormente reseñado, si se interpretaba en el sentido de excluir del derecho de subrogación de vivienda a quien hubiera vivido "more uxorio" con la persona titular del arrendamiento hasta su fallecimiento. La sentencia opta a favor de la protección al conviviente inclusive por encima de la protección a los hijos puesto que éstos quedaban por detrás de aquél en el orden de prioridad fijado en el artículo 58.2 de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964.

En la actualidad, y con superación de lo anterior, la nueva Ley de Arrendamientos Urbanos de 24 de diciembre de 1994, concretamente en su artículo 16, regula expresamente no sólo la subrogación arrendaticia de la vivienda a favor del conviviente, sino que además extiende dicho beneficio y derecho a los convivientes homosexuales.

¿Se puede solicitar pensión compensatoria tras la ruptura de la pareja de hecho?

En relación con la pensión compensatoria establecida en el artículo 97 del Código Civil para los casos en los que la separación o divorcio haya creado una situación de desequilibrio matrimonial para uno de los cónyuges, no existe en la legislación estatal una aplicación directa a las uniones de hecho. Ahora bien, jurisprudencialmente el criterio mantenido es el de conceder al conviviente que sufra dicho desequilibrio económico tras la ruptura, una pensión o prestación compensatoria, bien aplicando los criterios legales del enriquecimiento injusto, bien aplicando analógicamente los criterios matrimoniales de la pensión por desequilibrio económico del artículo 97 del Código Civil.

En cuanto al enriquecimiento injusto el Alto Tribunal mantiene en Sentencia de fecha 11 de diciembre de 1992, que los requisitos requeridos para su aplicación son:

  • a) Aumento del patrimonio del enriquecido;
  • b) Correlativo empobrecimiento del que solicita la indemnización;
  • c) Falta de causa que justifique el enriquecimiento.

¿Quién se queda con la casa tras la ruptura de la pareja de hecho?

Ante una situación de ruptura de la pareja de hecho, y en lo que respecta a la asignación de la vivienda familiar, habrá que distinguir:

  • a) Si hay hijos, se aplicarán analógicamente los criterios legales del matrimonio contenidos en el artículo 96 del Código Civil, esto es, en defecto de acuerdo de los convivientes, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía estén.
  • b) Si no hay hijos, o estos son ya mayores de edad, la práctica judicial avanza hacia el camino de aplicar analógicamente en estos casos los criterios matrimoniales.

¿Puede heredar la pareja de hecho del fallecido?

En esta materia se hace preciso mencionar la Recomendación del Consejo de Europa de 1988 que mantenía la imposibilidad de considerar las disposiciones testamentarias nulas cuando las mismas afectaban a las parejas extramatrimoniales. Partiendo de lo anterior, y si bien es cierto, en nuestro país se mantiene la plena validez y eficacia de las disposiciones testamentarias a favor de los convivientes, no es menos cierto, que en materia de sucesión intestada, no existen normas que regulen expresamente el derecho del viudo conviviente, persistiendo la normativa contraria a permitir que el viudo de hecho pueda ser acreedor de derechos en la sucesión intestada.

Recuerde que...

  • Las parejas de hecho son aquellas uniones entre dos personas con ánimo de permanencia y convivencia estable, aunque sin efectuar formalidades legales.
  • La mayor parte de las Comunidades Autónomas regulan las uniones de hecho y requieren como nota característica que se trate de una relación de afectividad análoga al matrimonio, siendo preceptiva la inscripción registral en algunos territorios y potestativa en otros.
  • La unión no produce entre los convivientes un estado civil propiamente dicho.
  • La economía y patrimonio de los convivientes se regirá por el régimen económico de separación de bienes.
  • El conviviente del fallecido tendrá derecho a la subrogación arrendaticia de la vivienda.
  • Tras la ruptura, podrá el conviviente que sufra un desequilibrio económico solicitar una pensión compensatoria.
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