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Relación laboral especial de artistas

Relación laboral especial de artistas

Seguridad Social

I. CONCEPTO

Se entiende por relación especial de trabajo de los artistas en espectáculos la establecida entre un organizador de espectáculos públicos o empresario y quienes se dediquen voluntariamente a la prestación de una actividad artística por cuenta, y dentro del ámbito de organización y dirección de aquéllos, a cambio de una retribución (artículo 1.2 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

II. PERÍODO DE PRUEBA

Podrá concertarse por escrito un período de prueba en los contratos de duración superior a diez días.

La duración del período de prueba no podrá exceder de:

  • Cinco días en los contratos de duración no superior a dos meses.
  • Diez días en los de duración no superior a seis meses.
  • Quince días en los restantes.

En todo lo demás, el período de prueba se rige por lo dispuesto en el Estatuto de los Trabajadores 2015 (artículo 4 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

III. DURACIÓN Y MODALIDADES DEL CONTRATO DE TRABAJO

El contrato de trabajo de los artistas en espectáculos públicos puede celebrarse para una duración indefinida o determinada.

El contrato de duración determinada puede concertarse:

  • Para una o varias actuaciones.
  • Por un tiempo cierto.
  • Por una temporada
  • Por el tiempo que una obra permanezca en cartel.

Podrán acordarse prórrogas sucesivas de los contratos de duración determinada, salvo que se incurriese en fraude de Ley ex artículo 6.4 del Código Civil.

El contrato de los trabajadores fijos de carácter discontinuo y las modalidades del contrato de trabajo se regirán por lo dispuesto en el Estatuto de los Trabajadores 2015 (artículo 5 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

IV. DERECHOS Y DEBERES DE LAS PARTES

Son de aplicación los derechos y deberes laborales básicos a los que se refieren los artículos 4 y 5 del Estatuto de los Trabajadores 2015.

Más específicamente, el artista está obligado a realizar la actividad artística para la que se le contrató, en las fechas señaladas, aplicando la diligencia específica que corresponda a sus personales aptitudes artísticas, y siguiendo las instrucciones de la empresa en lo que afecte a la organización del espectáculo.

Asimismo, los artistas contratados para la participación en espectáculos públicos tienen derecho a la ocupación efectiva, no pudiendo, salvo en caso de sanción, ser excluidos de los ensayos ni demás actividades preparatorias para el ejercicio de su respectiva actividad artística.

El pacto de plena dedicación, del que debe quedar expresa constancia en el contrato, no podrá ser rescindido unilateralmente por el artista durante su vigencia.

La compensación económica por el mismo podrá ser expresa o quedar englobada en la retribución para percibir por el artista.

En los supuestos de ruptura de este pacto por el artista, el empresario tendrá derecho a una indemnización por daños y perjuicios, cuya cuantía, salvo expresa previsión en el contrato, será fijada por el órgano judicial competente, valorando factores como el tiempo de duración prevista para el pacto, la cuantía de la compensación percibida por el artista, y, en general, la lesión producida por el incumplimiento contractual. Ello, no obstante, el órgano judicial podrá moderar la cuantía de la indemnización cuando se den las circunstancias previstas en el artículo 1154 del Código Civil (cumplimiento parcial o irregular de la obligación principal) (artículo 6 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

V. RETRIBUCIONES

Será, en sus modalidades y cuantía, la pactada en Convenio Colectivo o contrato individual de trabajo, con respeto, en todo caso, de la normativa sobre salarios mínimos (véase ”Salario mínimo interprofesional”).

Tendrán la consideración de salario todas las percepciones que el artista tenga reconocidas frente a la empresa por la prestación de su actividad artística, sin más exclusiones que las que deriven de la legislación vigente.

Mediante la negociación colectiva se regulará, en su caso, el tratamiento retributivo de aquellos tiempos en los que, sin estar comprendidos en la noción de jornada de trabajo del artículo siguiente, el trabajador se encuentre en situación de disponibilidad respecto del empresario (artículo 7 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

VI. JORNADA

La jornada del artista comprende la prestación efectiva de su actividad artística ante el público y el tiempo en que está bajo las órdenes de la empresa, a efectos de ensayo o de grabación de actuaciones. Queda excluida, en todo caso, la obligatoriedad de realización de ensayos gratuitos.

En materia de duración y distribución de la jornada se estará a lo que se disponga en el Convenio Colectivo o pacto individual, con respeto, en todo caso, de la normativa del Estatuto de los Trabajadores 2015 en lo referente a la duración máxima de la jornada.

Por Convenio Colectivo o pacto individual se regulará, en su caso, el régimen de los desplazamientos y giras (artículo 8 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

VII. DESCANSOS Y VACACIONES

Los artistas en espectáculos públicos disfrutarán de un descanso mínimo semanal de día y medio, que será fijado de mutuo acuerdo, y que no coincidirá con los días en que haya de realizarse ante el público la actividad artística de que se trate.

Si no es posible el disfrute ininterrumpido del descanso semanal, podrá fraccionarse, respetando, en todo caso, un descanso mínimo ininterrumpido de veinticuatro horas, salvo que, mediante pacto individual o colectivo, se estableciera la acumulación por períodos de hasta cuatro semanas del disfrute del descanso semanal.

Cuando no puedan disfrutarse las fiestas incluidas en el calendario laboral por desarrollarse en ellas la actividad artística ante el público, se trasladará el descanso a otro día dentro de la semana, o del período más amplio que se acuerde.

Los artistas en espectáculos públicos tendrán derecho a unas vacaciones anuales retribuidas, cuya duración mínima será de treinta días naturales. Cuando el artista no preste servicios en todos los días que en el conjunto del año tienen la consideración de laborales, la retribución de los descansos se reducirá proporcionalmente, pudiendo incluirse la misma en la retribución global correspondiente a los días de trabajo efectivo, particularmente cuando se pacten tales retribuciones como correspondientes a unidades específicas del trabajo artístico, como actuaciones, giras, rodajes y similares (artículo 9 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

VIII. EXTINCIÓN DEL CONTRATO

La extinción del contrato de duración determinada se producirá por el total cumplimiento del mismo, o por la expiración del tiempo convenido, o, en su caso, de la prórroga o prórrogas acordadas.

Cuando la duración del contrato, incluidas en su caso las prórrogas, sea superior a un año, el artista tendrá derecho a una indemnización, cuya cuantía habrá de fijarse en Convenio Colectivo o pacto individual. En ausencia de tal acuerdo la indemnización será de siete días de salario por año de servicio, prorrateándose por meses los períodos de tiempo inferiores.

La extinción del contrato habrá de ser preanunciada al artista con:

  • Diez días de antelación, si su duración ha sido superior a tres meses.
  • Quince días si ha sido superior a seis meses.
  • Un mes si ha sido superior a un año.

La falta de preaviso dará lugar al abono de los salarios correspondientes al número de días con los que debería haber sido preanunciada la extinción del contrato.

En los supuestos de incumplimiento del contrato por el empresario o por el artista, que conlleve la inejecución total de la prestación artística, esto es, cuando ni siquiera hubiera empezado a realizarse el trabajo que constituye la prestación pactada, se estará a lo dispuesto al respecto en el Código Civil.

Las distintas modalidades de extinción del contrato de trabajo y sus efectos, en lo no previsto en el Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, se regirán por lo dispuesto en el Estatuto de los Trabajadores 2015.

IX. REGULACIÓN NORMATIVA

Se contiene en el Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos, y en él se otorga particular relevancia a la voluntad de las partes recogida en el contrato individual de trabajo.

En lo no regulado en el citado Real Decreto serán de aplicación el Estatuto de los Trabajadores 2015 y las demás normas laborales de general aplicación, en cuanto sean compatibles con la naturaleza especial de la relación laboral de los artistas en espectáculos públicos.

Se incluyen en el ámbito de aplicación del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, todas las relaciones establecidas para la ejecución de actividades artísticas, en los términos descritos en el apartado anterior, desarrolladas directamente ante el público o destinadas a la grabación de cualquier tipo para su difusión entre el mismo, en medios como el teatro, cine, radiodifusión, televisión, plazas de toros, instalaciones deportivas, circo, salas de fiestas, discotecas y, en general, cualquier local destinado habitual o accidentalmente a espectáculos públicos o a actuaciones de tipo artístico o de exhibición (artículo 2.2 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la Relación Laboral Especial de los Artistas en Espectáculos Públicos).

X. INTERPRETACIÓN POR LA JURISPRUDENCIA

Sobre si la modificación acordada unilateralmente por la empresa, consistente en aumentar el número de pases diarios, de seis a ocho, para los artistas del servicio de animación de calle de un Parque Temático, es o no sustancial y en consecuencia si debe sujetarse o no al procedimiento establecido en el artículo 41.4 del Estatuto de los Trabajadores 2015, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de fecha 22 de abril de 2002 (Recurso nº 8702/2001), ha señalado que nos hallamos ante una medida afectante al propio sistema de trabajo, esto es, al contenido mismo de la prestación exigible, que se aumenta de modo significativo.

Es cierto que jurisprudencia viene afirmando que el incremento del “quantum” de la prestación sin cambio en la jornada ni riesgo para el trabajador no supone una modificación sustancial de las condiciones del trabajo (Sentencia del Tribunal Central de Trabajo de fecha 20 de junio de 1986). Pero, en el presente caso, y conforme al relato de probados, el incremento de pases diarios supone que los artistas no disponen del tiempo necesario para maquillarse, cambiar de vestuario y efectuar el calentamiento y que en ocasiones han de salir a actuar ante el público sin contar con un auxiliar, que sirve para proteger al actor y al público con lo que es claro que la medida va a producir perjuicios a los trabajadores afectados, ya que les va a exigir una mayor onerosidad, reduciéndose los tiempos de descanso entre pases y de preparación de los espectáculos, repercutiendo todo ello en la calidad artística y en la propia seguridad de los artistas, por todo lo cual entiende la Sala que concurre la sustancialidad de la modificación operada y deviene injustificada la decisión empresarial adoptada sin seguir el procedimiento que prevé el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores 2015.

El Tribunal Supremo en su Sentencia de fecha 17 de mayo de 2005 (Recurso núm. 2700/2004), ha afirmado que la regla general de la temporalidad del artículo 5.1 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, tiene su razón de ser en las propias peculiaridades de la actividad del trabajo de los artistas, tanto referidas a la propia persona del artista -que exige de una aptitud y cualificación especiales en permanente renovación-, como de la propia actividad y el marco en que se desarrolla -sometidas a constantes cambios e innovaciones-, lo que haría disfuncional la regla de la contratación con carácter fijo. Mientras que la aceptación de la fijeza discontinua se justifica por la existencia de trabajos de temporada que se repiten de forma intermitente o cíclica en su identidad (Sentencias del Tribunal Supremo de fecha 7 de julio de 2003, Recurso nº 4185/2000 y 22 de marzo de 2004, Recurso nº 349/2002, por todas).

Podría parecer que las dos modalidades contractuales previstas en el artículo 5 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, se excluyen mutuamente, pues si el trabajo de los artistas se admite como temporal por su carácter cambiante, y la fijeza discontinua se obtiene por la reiteración de una misma u homogénea actividad, la conclusión lógica sería entender que no puede existir fijeza en la relación de los artistas. Sin embargo, lo que el legislador no ha querido descartar es que existan artistas que sean contratados para una actividad artística reiterada y no cambiante; mas se trata de un supuesto que, como excepción a la regla general del artículo 5.1 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, debe ser interpretado restrictivamente.

En ningún caso hemos de olvidar que en un ámbito laboral especial como el que regula el Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, no es posible desconocer el legítimo derecho del organizador de espectáculos, cuyo éxito económico, y por ende su supervivencia, dependen de la asistencia y buena acogida del público, a intentar mejorarlos y renovarlos permanentemente (Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 17 de mayo de 2005, Recurso nº 2700/2004, ya citada).

El Tribunal Supremo en su Sentencia de fecha 23 de febrero de 1991, ya estableció que la razón de esta temporalidad, que no requiere motivación de la causa que la determina, responde a la particular naturaleza de la actividad artística, que exige no solo la necesaria aptitud del trabajador para desarrollarla en cada momento, sino la aceptación del público ante la que se realiza, que obviamente puede variar.

Siendo claro, por otra parte, que en la relación laboral especial, dado el contexto del 5.1 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, no es factible invocar la jurisprudencia referida a la existencia de fraude de ley en la contratación sucesiva en cadena como supuesto incluido en el artículo 15.7 del Estatuto de los Trabajadores 2015, ya que esta doctrina solo es aplicable en el campo de la relación laboral común y ordinaria de carácter estructural, no de carácter coyuntural; y en el caso de relaciones laborales especiales, hay que estar a lo dispuesto en la norma específica que la regula con preferencia a la normativa general del Estatuto de los Trabajadores 2015, tal y como se establece en el artículo 12 del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto.

Finalmente, no hemos de olvidar que al tratarse de un contrato temporal, la condena al pago de los salarios dejados de percibir únicamente procede hasta el momento de prevista terminación del contrato, con lo que carecería de justificación la imposición de una indemnización propia del despido improcedente e inaplicable a supuesto en que, aunque sea en virtud de la condena de la sentencia, se perciben por el trabajador de la totalidad de los salarios del tiempo de duración del contrato (Sentencias del Tribunal Supremo de fechas 11 de octubre de 1989 y 14 de abril de 1989).

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