guiasjuridicas.es - Documento
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Fallos del mercado (fiscalidad y econ...

Fallos del mercado (fiscalidad y economía pública)

La teoría de los fallos del mercado es la corriente de razonamiento económico que se ocupa del estudio de los mismos desde la perspectiva de la Economía del Bienestar, la cual se caracteriza porque la unidad básica de referencia es el individuo y sólo en función de sus preferencias cabe juzgar qué asignaciones alternativas son las mejores.

Derecho fiscal

Concepto

El sector público en cualquier economía desempeña un amplio conjunto de funciones (funciones de la Hacienda Pública), que son las que dan contenido a la intervención pública y que, según R.A. Musgrave, pueden resumirse en las siguientes:

  • a) Asignación eficiente de los recursos: El sector público debe realizar una serie de ajustes para conseguir una asignación eficiente de los recursos económicos.
  • b) Redistribución de la renta: De modo que corrija la primera distribución de la renta y riqueza que realiza el mercado, consiguiendo que ésta sea lo más justa posible.
  • c) Estabilización y crecimiento económico: Debe colaborar con la estabilidad de la economía, favoreciendo el crecimiento y desarrollo económicos necesarios.

Centrándonos en la primera función, un sistema económico es eficiente si se emplean los recursos de un modo racional, haciendo máximo el bienestar de los individuos. De otro modo, puede decirse que una asignación de los recursos es eficiente cuando no es posible reasignarlos de tal forma que algún o algunos individuo(s) mejore(n) sin que otro(s) empeore(n). A una asignación eficiente también se le denomina Pareto eficiente u óptima en el sentido de Pareto.

En líneas generales, la eficiencia exigirá, por un lado, producir eficientemente y, por otro lado, distribuir la producción entre los individuos ajustándose a sus preferencias. Por tanto, la consecución de la eficiencia global exige la eficiencia en la producción y la eficiencia en el consumo.

La eficiencia en la producción se consigue cuando no es posible producir más cantidad de un bien sin disminuir la cantidad producida de otros, mediante la reasignación de los factores de producción. La eficiencia en el consumo se alcanza si, dadas unas cantidades fijas de bienes, no es posible aumentar el bienestar de un individuo sin reducir el de otro (u otros) mediante redistribuciones de los bienes.

Una economía de mercado puede generar asignaciones eficientes si se cumplen, fundamentalmente, los siguientes supuestos o requisitos:

  • a) Competencia: Los individuos y las empresas carecen de poder para manipular el precio (precio-aceptantes) y sus actuaciones se sujetan a las restricciones derivadas de la tecnología y de la escasez.
  • b) Rivalidad y exclusión: Debe existir un sistema completo de derechos de propiedad individual sobre los bienes y los factores de modo que todas las actuaciones económicas se produzcan en el mercado y queden reflejadas en el sistema de precios.
  • c) Información perfecta: Los consumidores y los productores deben disponer de información completa y perfecta.
  • d) Mercados completos: Debe existir un sistema completo de mercados que permita a los agentes económicos asignar probabilidades subjetivas a todas las posibles situaciones futuras y negociar contratos donde se recojan ciertas contingencias.

El no cumplimiento de alguno de los supuestos anteriores impide que se genere una asignación eficiente de los recursos, produciéndose lo que se denomina un fallo del mercado. En estos casos, el sistema de precios deja de ser un mecanismo eficiente de asignación de los recursos ya que pierde su propiedad como transmisor de la información sobre las preferencias de los individuos, la tecnología y la escasez de los recursos.

La teoría de los fallos del mercado es la corriente de razonamiento económico que se ocupa del estudio de los mismos (causas, efectos, soluciones, etc.) desde la perspectiva de la Economía del Bienestar, la cual se caracteriza porque la unidad básica de referencia es el individuo y sólo en función de sus preferencias cabe juzgar qué asignaciones alternativas son las mejores.

Precisamente, la existencia de los fallos del mercado es una condición necesaria, aunque no suficiente, para la intervención pública y la articulación de políticas asignativas públicas. Los principales mecanismos de intervención pública se resumen en los siguientes:

  • - Legislación básica.
  • - Regulación, con la legislación y normativa correspondiente.
  • - Financiación propia.
  • - Financiación pública mediante impuestos y subvenciones de los gastos y producciones privadas; es decir, provisión pública de bienes y servicios (pero sin producción pública).
  • - Producción pública (provisión con producción) de bienes y servicios que no son comercializables en el mercado (por ejemplo, defensa nacional y justicia); bienes y servicios reales comercializables (por ejemplo, educación, sanidad y transportes); servicios financieros (instituciones financieras públicas); y servicios de seguro (por ejemplo, desempleo y jubilación).
  • - Transferencias monetarias dirigidas al sector privado asociadas a políticas redistributivas (como son las prestaciones sociales).

Tipos de fallos del mercado

Entre los principales fallos del mercado cabe destacar los siguientes:

  • a) Competencia imperfecta. Tal y como se ha señalado anteriormente, para alcanzar una asignación eficiente de los recursos es necesario que exista competencia perfecta, lo cual exige, por un lado, que todos los productores y consumidores posean el mismo poder no económico de modo que no se establezcan discriminaciones sobre los mismos (sólo las diferencias de renta pueden generar diferencias en las oportunidades de consumidores y productores). Por otro lado, todos los agentes económicos deben ser precio-aceptante, lo cual requiere que exista un amplio número de consumidores y productores cuyas actuaciones no se vean limitadas por la presencia de barreras a la entrada en los mercados.

    Cuando no se cumplen los requisitos anteriores se dice que existe competencia imperfecta, como es el caso de un monopolio. Entre las medidas que ofrece la intervención pública para corregir este fallo se encuentran la regulación (antimonopolio), la producción pública y la financiación pública.

  • b) Monopolio natural. Se trata de un tipo de monopolio que suele darse en la provisión de determinados servicios públicos. Se caracterizan por presentar costes medios decrecientes (rendimientos crecientes de escala) para cualquier nivel de producción, debido a la existencia de elevados costes fijos, como por ejemplo ocurre en el sector de la energía eléctrica y el transporte ferroviario.

    Las soluciones que ofrece la intervención pública se concretan principalmente en la producción pública con financiación, regulación con financiación y la regulación de precios.

  • c) Bienes públicos (véase "Bienes públicos").
  • d) Externalidades o economías externas (véase "Economías externas").
  • e) Información imperfecta y costosa. Uno de los requisitos para que el mercado sea eficiente consiste en que el coste de la información sea nulo y que dicha información esté disponible para todos los productores y consumidores. Sin embargo, en ocasiones existe un coste para disponer de la información por lo que se requiere de la intervención del sector público a través de medidas como la regulación de la prestación de bienes y servicios (por ejemplo, la exigencia de titulación académica y colegiación para ejercer ciertas actividades profesionales); la regulación de precios (por ejemplo, la aprobación de tarifas en determinados sectores); y la producción pública de bienes y servicios (por ejemplo, el transporte público).
  • f) Mercados incompletos e información asimétrica. En ocasiones no existen determinados mercados privados debido fundamentalmente a dos causas: los elevados costes de transacción asociados a la creación de un mercado y la información asimétrica, la cual suele manifestarse mediante dos situaciones que justifican la intervención del sector público:
    • - Selección adversa: Oferentes y demandantes no tienen la misma información y por tanto no existe simetría informativa. En este caso se plantean dos opciones:
      • · No se ofrecen los bienes y servicios.
      • · Se ofrecen pero con un sobrecoste para compensar la pérdida media que puede derivarse de la falta de información. Por ejemplo: seguros médicos y préstamos bancarios.
    • - Riesgo moral (o riesgo de manipulación): En este caso el individuo intenta manipular determinadas situaciones para obtener un beneficio ante ciertas contingencias. Por ejemplo: seguro de incendio. Las soluciones desde el lado público se materializan en la producción pública (por ejemplo, seguro de desempleo) y en la regulación (por ejemplo, la referida a la obligatoriedad de la sanidad pública).

Recuerde que...

  • La existencia de los fallos del mercado es una condición necesaria para la intervención pública y la articulación de políticas públicas.
  • Principales mecanismos de intervención pública: legislación, regulación, financiación, producción y transferencias monetarias.
  • Principales fallos de mercado: competencia imperfecta, monopolio natural, bienes públicos, economías externas, información imperfecta e información asimétrica.
Subir