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Diferencias de incorporación

Diferencias de incorporación

Se denominan Diferencias de Incorporación a las diferencias cualitativas o cuantitativas que se producen a la hora de contabilizar diferentes conceptos entre la contabilidad interna y externa.

Contabilidad y finanzas

Concepto

Denominamos Diferencias de Incorporación a las diferencias cualitativas o cuantitativas que se producen a la hora de contabilizar diferentes conceptos entre la contabilidad interna y externa.

Surgen al identificar los factores y los elementos del coste, ya que los criterios a aplicar no siempre son acordes entre la contabilidad de costes y la contabilidad financiera.

Tipos de diferencias de incorporación

La contabilidad financiera o externa registra la información que afecta a la empresa desde un punto de vista económico o financiero. De esta forma el hecho económico se transforma en hecho contable cuando afecta al patrimonio y se registra la operación. Se ocupa del ámbito externo de la contabilidad, es decir, la relación de la empresa con el exterior.

La contabilidad financiera está regulada por el Plan General de Contabilidad, el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas, el Código de Comercio y la Ley de Sociedades de Capital, así como el Reglamento del Impuesto sobre Sociedades y las normas emitidas por el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General de Seguros.

La información que emite la contabilidad financiera y las cuentas anuales (balance, cuenta de resultados, memoria, estado de cambios de patrimonio neto y estado de flujos de tesorería) es pública, puede tener acceso a ella cualquier persona.

La contabilidad interna o contabilidad de costes se ocupa del ámbito interno de la empresa, es decir, las operaciones que se generan dentro de la entidad, como el cálculo del precio de coste, un resultado alternativo al que ofrece la contabilidad financiera (la cuenta de explotación funcional), costes generados en los diferentes departamentos o centros de la empresa, etc.

La información derivada de la contabilidad de costes no es pública, solamente tienen acceso a ella las personas encargadas de la toma de decisiones. La normativa que anteriormente mencionábamos para la contabilidad financiera no hace referencia a la contabilidad de costes.

La contabilidad externa suministra información a la contabilidad interna (sobre los gastos e ingresos) para que, aplicando criterios básicamente económicos, sin ningún tipo de regulación, los directivos de la entidad puedan disponer de una información diversa y detallada que les sirva de base para poder obtener argumentos mejor respaldados en la toma de decisiones sin la influencia de la normativa fiscal ni otros criterios que no sean de carácter económico.

A su vez, la contabilidad interna valora todos los inventarios finales y traslada ese dato a la contabilidad externa, figurando en la memoria de la entidad el criterio de valoración aplicado acorde con lo autorizado por el Plan General Contable.

Como podemos ver, hay un trasvase de información entre los dos ámbitos de la contabilidad, el interno y el externo, que ocasiona que ambas proporcionen información que puede que no esté elaborada en su totalidad en base a los mismos criterios.

Las diferencias que se ocasionan, derivadas de lo anteriormente expuesto, pueden ser de tres tipos:

Cargas no incorporables

Son aquellos gastos que ha considerado la contabilidad financiera pero que no son coste para la contabilidad interna; es decir, no representan ningún consumo.

Por ejemplo: gastos por viajes de directivos que son privados, gastos de letrados para resolver cuestiones jurídicas personales, indemnizaciones atípicas, el Impuesto sobre Sociedades, etc. Evidentemente, como suele ocurrir en contabilidad de costes, estos ejemplos son subjetivos y no hay un concepto único de carga no incorporable; para delimitarlo habría que fijarse en los objetivos y necesidades de cada empresa.

Cargas incorporables o supletorias

Son aquellas cargas que ha considerado la contabilidad de costes y que, sin embargo, no son gasto para la contabilidad financiera; no los contempla el Plan General Contable en su Grupo 6.

Por ejemplo, los intereses del capital propio o remuneración del capital invertido en la propia empresa: la contabilidad financiera solo reconoce el coste del capital ajeno, del pasivo, intereses de deudas; pero no reconoce coste alguno para los fondos propios invertidos en la empresa; no valora el coste de oportunidad.

Cargas incorporables con diferencias cuantitativas

En este caso se trata de conceptos que tienen en cuenta ambas contabilidades, externa e interna, pero por cantidades diferentes.

Por ejemplo, la amortización del inmovilizado material o inmaterial.

La contabilidad externa, al amortizar el inmovilizado, está condicionada, por criterios fiscales, por el Reglamento del Impuesto sobre Sociedades y las Tablas de Amortización establecidas por la Hacienda Pública, al ser la amortización un gasto deducible del Impuesto sobre Sociedades.

Sin embargo, desde el punto de vista de la contabilidad interna, al amortizar un elemento material o intangible solo hay que tener en cuenta su desgaste desde el punto de vista económico. Una vez hechos los cálculos por ambos criterios, pueden coincidir o no los importes finales; de ahí las diferencias cuantitativas.

Como consecuencia de la existencia de estas diferencias de criterio a la hora de calcular el resultado, la contabilidad financiera aporta la cuenta de resultados con una cifra de resultado final dentro de las cuentas anuales, y la contabilidad de costes la cuenta de explotación funcional

Los resultados obtenidos en ambas pueden no coincidir por la existencia de estas Diferencias de Incorporación.

El resultado obtenido en la cuenta de resultados es público, sirve para el cálculo del Impuesto sobre Sociedades y para rendir cuentas a los accionistas, pero no aporta mucha información de cara a la toma de decisiones.

Sin embargo, el resultado calculado por la contabilidad de costes aporta mucha más información y más detallada y es imprescindible a la hora de manejar información concluyente en la toma de decisiones para la gestión de la empresa.

Ejemplo: Sobre la base de la siguiente información, determine la cifra de resultado externo de la empresa VEMAR SA partiendo del resultado interno obtenido.

Resultado Interno10.000 €
Interés del capital propio1.000 €
Cuota de amortización calculada con criterios de la contabilidad interna6.000 €
Cuota de amortización calculada con criterios de la contabilidad externa4.500 €
Impuesto sobre beneficios3.000 €

Solución:

RESULTADO INTERNO10.000 €
+ Interés del capital propio+ 1.000 €
- Impuesto sobre beneficios- 3.000 €
+ Diferencias cuotas de amortización+ 1.500 €
SALDO DE PÉRDIDAS Y GANANCIAS9.500 €
Carga supletoriaInterés del capital propio (coste de oportunidad) 1.000 €
Cargas incorporables diferencias cuantitativasDiferencias de amortización 1.500 €
Carga no incorporableImpuesto sobre Beneficios 3.000 €

Recuerde que...

  • La contabilidad interna o contabilidad de costes se ocupa del ámbito interno de la empresa, es decir, las operaciones que se generan dentro de la entidad.
  • La contabilidad externa suministra información a la contabilidad interna (sobre los gastos e ingresos) que sirva de base para poder obtener argumentos mejor respaldados en la toma de decisiones sin la influencia de la normativa fiscal ni otros criterios que no sean de carácter económico.
  • Las diferencias de incorporación surgen al identificar los factores y los elementos del coste, ya que los criterios a aplicar no siempre son acordes entre la contabilidad de costes y la contabilidad financiera.
  • Las diferencias que se ocasionan pueden ser de tres tipos: no incorporables, incorporables o supletorias, e incorporables con diferencias cuantitativas.
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