guiasjuridicas.es - Documento
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Desempleo clásico

Desempleo clásico

Se dice que una economía presenta paro clásico cuando los salarios son excesivos, dado que las empresas solo contratan trabajadores si los salarios reales que deben pagarles son inferiores a su productividad marginal.

Contrato de trabajo

Concepto

Se dice que una economía presenta paro clásico cuando los salarios son excesivos, dado que las empresas solo contratan trabajadores si los salarios reales que deben pagarles son inferiores a su productividad marginal.

Este tipo de desempleo se corresponde con el enfoque teórico clásico del funcionamiento del mercado de trabajo, que se caracteriza por la flexibilidad salarial, en un mercado de trabajo que se comporta como cualquier otro mercado, es decir, se parte de la maximización individual de beneficios (empresas) y utilidad (trabajadores) en un entorno de competencia perfecta. El punto de equilibrio coincide con el punto de interacción de oferta y demanda de trabajo. El desempleo aparece si hay rigideces en el mercado de trabajo que provocan salarios excesivos y las medidas de política económica para combatirlo serán medidas de política de oferta (reforma del mercado de trabajo para que los salarios se ajusten a su nivel de equilibrio).

La teoria clásica

La teoría económica neoclásica aborda el análisis del mercado de trabajo como si se tratara de cualquier otro mercado, dado que consideran que el trabajo es una mercancía más y el mercado de trabajo funciona como cualquier otro. Se basa en la maximización de utilidad que consumidores y productores llevan a cabo, actuando individualmente, en un mercado competitivo. Esto implica que los precios se encuentran determinados de forma exógena y, por tanto, las acciones sobre la oferta y la demanda harán que estas se igualen en la situación de equilibrio, que supone también el pleno empleo de los factores.

Bajo estos supuestos, el mercado de trabajo se encuentra en equilibrio dado que se parte de los siguientes supuestos:

  • Todos los mercados (incluido, por tanto, el de trabajo) se encuentran bajo condiciones de competencia perfecta: los desequilibrios se ajustan inmediatamente por la flexibilidad de precios y salarios.
  • Hay información y movilidad perfectas.
  • Todos los trabajadores son homogéneos, presentan similares cualificaciones.

Partiendo de estas premisas, la función de demanda de trabajo refleja una relación de pendiente negativa entre el salario real (W/P) y el nivel de empleo (N), de la que se deduce el nivel de empleo relativo a cada salario real elegido por la empresa. La demanda de trabajo tiene pendiente negativa, de acuerdo con los principios clásicos en los que se cumple la ley de la productividad marginal decreciente del trabajo, y esto implica que el empresario contratará trabajadores hasta que se iguale el valor del producto generado por el último trabajador con el salario real vigente en el mercado. Si baja el salario, aumentará el empleo en una proporción dada por la elasticidad de la curva de demanda de trabajo.

La posición de la curva de demanda dependerá de la productividad total: si aumenta, el empresario estará dispuesto a pagar mayores salarios por el mismo nivel de empleo.

Asimismo es importante analizar los factores que influyen en esta curva de demanda a corto y largo plazo. Así, mientras que en el corto plazo, la demanda de trabajo depende del valor del salario, y las variaciones relativas se deberán entonces a los cambios técnicos (exógenos) y a las diversas combinaciones de capital y trabajo, sin embargo en el largo plazo, los determinantes de la demanda de trabajo son la demanda del propio producto, la tecnología o la relación entre capital y trabajo y también influyen las instituciones del mercado de trabajo y las regulaciones que, según los neoclásicos, introducen rigideces en el mercado de trabajo e impiden su buen funcionamiento.

La curva de oferta de trabajo representa, por su parte, el trabajo que se ofrece en el mercado a los distintos niveles del salario real. La teoría neoclásica parte de la elección de distribuir su tiempo a la que se enfrenta cada trabajador: orientar sus preferencias al ocio o al trabajo. Así, como el salario es tanto remuneración del trabajo como renta que se puede dedicar al consumo (al ocio, en este caso), el trabajador debe decidir si prefiere aumentar el tiempo que dedica al trabajo o el que dedica al ocio. Así, ante un aumento salarial, la cantidad de trabajo ofertada se incrementa. Por este motivo, la curva de oferta clásica tiene una pendiente positiva aunque se va haciendo asintóticamente vertical al acercarse el nivel de población activa al nivel de población en edad de trabajar.

Establecidas demanda y oferta de trabajo en este modelo clásico con precios y salarios totalmente flexibles, con la interacción de ambas, el mercado de trabajo se encuentra en equilibrio (E) y, si no es así, las propias fuerzas de oferta y demanda harán que se restablezca rápidamente, gracias a la flexibilidad del salario y a la perfecta movilidad de los trabajadores. En el caso de que no haya esta interacción, no habrá equilibrio, y aparecerá el desempleo debido a un salario real excesivo.

Por tanto, en el planteamiento neoclásico, y según la teoría neoclásica no existe desempleo involuntario y si es así, este es coyuntural o friccional.

En el caso de que se produjera una situación de desempleo sería debido a que los trabajadores en paro tienen un salario de reserva superior al de equilibrio, por lo tanto, prefieren dedicar el tiempo al ocio en lugar de ocuparlo desempeñando un trabajo. Esto es así, porque bajo este modelo neoclásico, se entiende que la economía se encuentra en equilibrio cuando utiliza plenamente todos los factores productivos, de forma que las desviaciones del equilibrio son transitorias, pues gracias a la plena flexibilidad del precio del factor trabajo se reajusta de nuevo el empleo. Solo las rigideces impiden que los precios se determinen libremente por las condiciones de oferta y demanda y vacíen los mercados en el pleno empleo.

Es decir, que si el desempleo persiste es porque hay injerencias externas que impiden que oferta y demanda de trabajo se ajusten, siendo la más habitual la rigidez del salario. Esta rigidez puede venir impuesta por los sindicatos y otras instituciones del mercado de trabajo (como el salario mínimo, la negociación colectiva, las cotizaciones a la seguridad social, etc.) que impiden que los costes salariales se ajusten, es decir, disminuyan, cuando existe un exceso de oferta de trabajo o una escasez de demanda (que son las situaciones en que se produce desempleo).

Por último, solo destacar que con el paso del tiempo se ha constatado que los supuestos iniciales de los que parte la teoría neoclásica son extremadamente rígidos y que en realidad no se cumplen, dado que existen múltiples costes tanto en la información, la mano de obra es altamente heterogénea o cuando las empresas fijan los precios en los mercados de bienes y los salarios reales, en el mercado de trabajo, lo hacen a partir de un proceso de negociación entre oferentes y demandantes, no a partir del libre juego entre oferta y demanda.

Recuerde que...

  • La teoría económica neoclásica aborda el análisis del mercado de trabajo como si se tratara de cualquier otro mercado, dado que consideran que el trabajo es una mercancía más y el mercado de trabajo funciona como cualquier otro.
  • En el planteamiento neoclásico y según la teoría neoclásica, no existe desempleo involuntario y si es así, este es coyuntural o friccional..
  • Establecidas demanda y oferta de trabajo en el modelo clásico con precios y salarios totalmente flexibles, con la interacción de ambas, el mercado de trabajo se encuentra en equilibrio, y si no es así, las propias fuerzas de oferta y demanda harán que se restablezca rápidamente, gracias a la flexibilidad del salario y a la perfecta movilidad de los trabajadores.
  • Con el paso del tiempo se ha constatado que los supuestos iniciales de los que parte la teoría neoclásica son extremadamente rígidos y que en realidad no se cumplen.
Subir