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Títulos hipotecarios

Títulos hipotecarios

Los títulos hipotecarios son instrumentos de financiación utilizados por las entidades de crédito que participan en el mercado hipotecario concediendo préstamos y créditos hipotecarios.

Contabilidad y finanzas

Concepto

Los títulos hipotecarios son instrumentos de financiación utilizados por las entidades de crédito que participan en el mercado hipotecario concediendo préstamos y créditos hipotecarios.

Clases de títulos hipotecarios

Los títulos hipotecarios pueden ser de tres clases: cédulas hipotecarias, bonos hipotecarios y participaciones hipotecarias.

Cédulas y bonos hipotecarios

Las cédulas y los bonos hipotecarios son títulos (nominativos, a la orden o al portador) respaldados por el volumen de los préstamos hipotecarios que tiene otorgados su emisor. Ambos se emiten en plazos similares, generalmente en el tramo comprendido entre uno y tres años, aunque en ocasiones se emiten con plazos de hasta diez años.

Los emisores de estos títulos son los bancos, cajas de ahorros, cooperativas de crédito, entidades de financiación, sociedades de crédito hipotecario y fondos hipotecarios.

La entidad o entidades emisoras se comprometen al abono de los intereses (fijos o variables) correspondientes o procedentes de las cuotas ingresadas por los prestatarios de los préstamos hipotecarios. De esta forma, los intereses o las rentas de los títulos aparecen ligados a las características de los préstamos hipotecarios y estos sirven como garantía (real por ser bienes físicos hipotecables) para el pago periódico de intereses y la amortización del principal de cada título.

Las principales diferencias entre estos títulos son las siguientes:

  • - Las cédulas hipotecarias son títulos valores que se encuentran garantizados o respaldados de modo general por la totalidad de la cartera de préstamos hipotecarios concedidos por la entidad emisora.
  • - Los bonos hipotecarios están garantizados por un conjunto específico de préstamos hipotecarios que quedan directamente afectos al pago del capital y de los intereses de estos bonos.

En el caso de los bonos, al ser emitidos por un sindicato bancario o grupo de bancos, se requiere la autorización del mismo para operar con los bonos o amortizar el crédito hipotecario garantizado con estos títulos; en cambio, en el caso de las cédulas hipotecarias el emisor puede operar independientemente.

Tanto los bonos como las cédulas hipotecarias pueden ser enajenados antes de su vencimiento en un mercado secundario creado al efecto y que goza de un volumen importante de negociación. Estos títulos pueden tener, también, interés variable (con un margen fijo sobre el interés de referencia).

Participaciones hipotecarias

Las participaciones hipotecarias representan la cesión total o parcial de un préstamo hipotecario de una entidad a otra o al público (aunque es más habitual entre entidades), de manera que “participa” en el préstamo hipotecario y cobra la parte de los intereses del préstamo que le corresponden de acuerdo con su participación relativa. Habitualmente incorporan un porcentaje sobre el principal de uno o varios créditos de la entidad emisora y solo pueden ser emitidas por las entidades autorizadas para operar en el mercado hipotecario. En resumen, las participaciones hipotecarias se configuran como una cesión de crédito.

En otras palabras, las participaciones hipotecarias permiten participar a los inversores de los créditos hipotecarios que conceden las entidades que actúan en el mercado hipotecario, conservando estas la administración y la custodia de los créditos.

Las participaciones hipotecarias se emiten casi siempre a largo plazo, al contrario que las cédulas y bonos hipotecarios, que generalmente son a corto plazo. Además, mientras que las participaciones solo pueden ser nominativas o venir representadas mediante anotaciones en cuenta, las cédulas y bonos hipotecarios pueden ser nominativas, a la orden o al portador.

A diferencia de lo que ocurre con los bonos y las cédulas hipotecarias, el inversor o partícipe no percibe un ingreso procedente de los intereses o cupones prefijados por el emisor, sino que percibe directamente la parte proporcional del préstamo hipotecario, lo que tiene como consecuencia que, en caso de impago del préstamo hipotecario, el adquirente de estas participaciones corra el riesgo del impago por parte del prestatario.

Recuerde que...

  • Los títulos hipotecarios pueden ser de tres clases: cédulas hipotecarias, bonos hipotecarios y participaciones hipotecarias.
  • Las cédulas y los bonos hipotecarios son títulos (nominativos, a la orden o al portador) respaldados por el volumen de los préstamos hipotecarios que tiene otorgados su emisor (bancos, cajas de ahorros, cooperativas de crédito...) los cuales se comprometen al abono de los intereses (fijos o variables). Ambos pueden ser enajenados antes de su vencimiento.
  • Las cédulas hipotecarias se encuentran garantizadas por la totalidad de la cartera de préstamos hipotecarios concedidos por la entidad emisora.
  • Los bonos hipotecarios están garantizados por un conjunto específico de préstamos hipotecarios que quedan directamente afectos al pago del capital y de los intereses de estos bonos.
  • Las participaciones hipotecarias permiten participar a los inversores de los créditos hipotecarios que conceden las entidades que actúan en el mercado hipotecario, conservando estas la administración y la custodia de los créditos. Solo pueden ser nominativas o venir representadas mediante anotaciones en cuenta.
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