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Tendencia bursátil

Tendencia bursátil

Contabilidad y finanzas

Concepto

En el análisis técnico bursátil, la tendencia es la dirección o trayectoria en que evolucionan las cotizaciones de los valores o mercados en el tiempo. Esta dirección de los precios puede ser ascendente, descendente o plana, teniendo en cuenta que, en la mayoría de los casos, se puede definir una tendencia alcista o bajista y, en ocasiones, una tendencia lateral.

El análisis de las tendencias de los mercados financieros y de los valores es uno de los conceptos más relevantes y predictivos del análisis gráfico o técnico. Todo analista o inversor desea saber en qué tendencia se encuentra un valor o mercado; por tanto, si logra determinarla a través de este análisis, podrá mejorar sus decisiones de inversión en los mercados financieros.

Los tipos de tendencias

Los precios solamente pueden evolucionar al alza, a la baja o de forma lateral; por tanto, podemos decir que una tendencia es alcista, bajista o lateral según concurran los siguientes aspectos:

  • Una tendencia es alcista cuando los sucesivos soportes y resistencias se encuentran cada vez más elevados.
  • Una tendencia es bajista cuando los sucesivos soportes y resistencias se encuentran cada vez más bajos.
  • Una tendencia es lateral cuando los soportes y resistencias se mueven lateralmente, sin dirección.

Siempre hay que tener en cuenta que todos los mercados y los valores configuran durante su evolución movimientos alcistas, bajistas y laterales, no permaneciendo nunca en la misma dirección indefinidamente; de ahí la importancia de realizar un exhaustivo análisis de las tendencias.

El dibujo de las líneas de tendencia

Una tendencia alcista se dibuja trazando una línea recta inclinada que una, al menos, dos soportes o mínimos ascendentes. Esta línea se denomina línea de tendencia alcista que actúa como línea de soporte de los precios.

Una vez trazada la línea se prolongará hacia el futuro, de forma que, mientras un mercado o valor esté en tendencia alcista se debe operar de acuerdo con esta situación, es decir, podemos realizar adquisiciones o mantener los títulos en cartera, concretamente, se debe estar “comprado”; y ello hasta el momento en que la directriz alcista sea rota o cambie de dirección, a partir del cual se debe vender o cerrar las posiciones.

Una tendencia bajista se dibuja trazando una línea recta inclinada con, al menos, dos resistencias o máximos descendentes. Esta línea de tendencia bajista actúa como línea de resistencia de los precios.

Una vez trazada la línea se prolongará hacia el futuro, de forma que, mientras un mercado o valor esté en tendencia bajista se debe estar “vendido”, es decir, realizar operaciones de venta a crédito o con derivados financieros —futuros, opciones o warrants— o bien no se debe estar posicionado en un mercado o valor en tendencia bajista, salvo que pretendamos operar a más corto plazo aprovechando las reacciones al alza que se produzcan.

Toda línea de tendencia requiere de dos mínimos ascendentes o dos máximos descendentes, si bien la confirmación de que la línea de tendencia sigue la trayectoria previamente definida con los dos mínimos consiste en incorporar un tercer punto de soporte o de resistencia respectivamente.

Las líneas de tendencia suelen dibujarse teniendo en cuenta los máximos o mínimos intradiarios y no de los precios de cierre, si bien la experiencia del operador, la volatilidad intradiaria de algunos valores o las circunstancias o acontecimientos coyunturales que puedan surgir, pueden llevar a que, en algunas ocasiones, sea necesario obviar un movimiento intradiario con el fin de evitar una incorrecta interpretación de los gráficos, sobre todo cuando se trata de un movimiento producido en una única sesión en el que los precios se alejan de la línea de tendencia pero el precio de cierre se encuentre dentro de la tendencia. En todo caso, conviene observar el movimiento posterior del precio para determinar si ese movimiento intradiario tiene o no validez en el análisis de tendencias realizado y si hay que trazar o no una nueva línea de tendencia que incluya o no el efecto intradiario.

En todo caso siempre se puede dibujar una línea de tendencia adicional que recoja este movimiento intradiario y esperar a que el mercado determine cuál es la línea de tendencia válida.

Igualmente ocurre que, en ocasiones, solo podrán dibujarse líneas de tendencia excluyendo de la misma el primer mínimo, en el caso de la formación de una tendencia al alza, o del primer máximo en el caso de una tendencia a la baja.

En numerosas ocasiones no se pueden dibujar líneas de tendencia perfectamente trazadas, tal y como se ha explicado anteriormente, pero sí se puede detectar a simple vista si el valor está al alza o a la baja simplemente observando si los sucesivos soportes o resistencias son cada vez más altos en el caso de una tendencia alcista o viceversa.

En el caso de tendencias laterales normalmente las cotizaciones se mueven horizontalmente entre un rango establecido por un soporte y una resistencia. Las fluctuaciones menores dentro de una tendencia lateral pueden ser aprovechadas para operar a corto plazo con un análisis de las tendencias más detallado.

El ajuste de las líneas de tendencia a la volatilidad del mercado

Suele ocurrir que, al dibujar una línea de tendencia, sea alcista o bajista, con dos o más soportes o resistencias, respectivamente, los precios evolucionen de tal forma que su vigencia sea temporal, bien debido a que la tendencia era muy fuerte o muy débil, o debido a que la situación en el mercado o valor había cambiado. Por tanto, resulta necesario trazar nuevas líneas de tendencia aplicando el mismo criterio del análisis de las tendencias, es decir, dibujar nuevas líneas de tendencias partiendo de dos soportes o resistencias.

La ruptura de una tendencia

La caída de los precios por debajo de la línea de tendencia alcista, que actúa como línea de soporte, produce inicialmente la ruptura de la tendencia alcista y, por tanto, genera una señal de venta puesto que puede significar un cambio de tendencia a la baja.

Resulta conveniente dejar un pequeño filtro de caída (un margen de precio o un pequeño porcentaje o unos días tras la ruptura) antes de vender para evitar señales falsas, las cuales realmente son, generalmente, muy difíciles de detectar.

Se puede confirmar la señal de ruptura de una tendencia alcista observando el movimiento posterior a la misma; es decir, si los precios rebotan al alza y no alcanzan el nivel de resistencia anterior o bien no consiguen superar la línea de tendencia alcista, se confirmaría el cambio de tendencia puesto que se podría dibujar, inmediatamente, una línea de tendencia bajista.

La señal de venta por ruptura de una línea de tendencia alcista, puede completarse con el apoyo de un análisis gráfico y técnico más completo (ruptura o cruces de medias móviles, indicadores técnicos muy sobrecomprados, etc.), que permita confirmar la ruptura de la tendencia y actuar con mayor seguridad.

Por otro lado, la ruptura a la baja de una línea de tendencia alcista no requiere que se produzca con un aumento significativo del volumen de negocio puesto que esta ruptura puede producirse sin tal incremento.

La subida de los precios por encima de la línea de tendencia bajista, que actúa como línea de resistencia, produce inicialmente la ruptura de la tendencia bajista y, por tanto, proporciona una señal de compra. Es conveniente dejar un filtro de subida para evitar señales falsas.

La ruptura de la línea de tendencia bajista es la primera señal de un posible cambio de tendencia al alza, el cual puede confirmarse analizando el movimiento de la cotización posterior a la ruptura, es decir, si la cotización vuelve a la baja sin alcanzar el soporte anterior a la línea de tendencia bajista y, consecuentemente, dibujando un soporte más alto, de tal forma que se pueda trazar una línea de tendencia alcista, se podrá manifestar que la tendencia ha cambiado.

La ruptura al alza de una tendencia bajista y el cambio de tendencia debe realizarse con incrementos en el volumen de negociación, aspecto que hay que considerar de forma destacada para detectar la consistencia en la subida de los precios.

En algunos casos puede detectarse debilidad en la evolución de una tendencia con anterioridad a la ruptura de la misma. Esto es, en una tendencia alcista —en la que los sucesivos soportes y resistencias son cada vez más elevados—, detectaremos debilidad en su evolución en el momento en que la cotización no logre superar el nivel de precios de la resistencia anterior. La confirmación de la ruptura de la tendencia alcista solo se produce cuando los precios rompen a la baja la línea de tendencia y podemos dibujar una línea de tendencia bajista.

En el caso de una tendencia bajista —en la que los sucesivos soportes y resistencias se encuentran a niveles inferiores— se detecta debilidad en la tendencia bajista (esta debilidad de la tendencia bajista supone realmente fortaleza del mercado o valor) cuando la cotización no logra superar a la baja el soporte anterior. La confirmación de la ruptura de la tendencia bajista solo se produce cuando los precios rompen al alza la línea de tendencia y se pueda dibujar una línea de tendencia alcista.

Las líneas de tendencia laterales son rotas al alza o a la baja cuando los precios rompen al alza o a la baja las líneas de resistencia o de soporte respectivas, es decir, aquellas líneas que determinan la tendencia lateral o no tendencia.

La ruptura al alza de una tendencia lateral proporciona una señal de compra, mientras que la ruptura a la baja genera una señal de venta. La ruptura al alza debe realizarse con incremento de volumen, aspecto que no resulta necesario en la ruptura a la baja de una tendencia lateral.

Adicionalmente, las líneas de tendencia alcistas o bajistas que actúan como líneas de resistencia y líneas de soporte respectivamente pueden invertir su actuación y pasar a ser líneas de soporte y de resistencia, respectivamente, en un momento posterior.

La ruptura de una línea de tendencia causada por un movimiento intradiario no tendrá validez si el precio de cierre se mantiene dentro de la tendencia, aunque siempre habrá que estar pendiente de la evolución de la cotización en los días siguientes.

La fortaleza de una tendencia

Los mercados y los valores se mueven por tendencias, pero no todas las tendencias tienen la misma importancia y, por tanto, no todas deben tenerse en la misma consideración para la toma de decisiones (aunque esto dependerá del tipo de operador o inversor que participe en los mercados financieros). Por ello, las tendencias serán tanto más significativas cuando se den alguna o algunas las siguientes circunstancias:

  • Una tendencia es más fuerte o significativa cuanto mayor haya sido el número de veces que ha sido tocada o puesta a prueba. Una línea de tendencia alcista o bajista que ha actuado como respectiva línea de soporte o de resistencia para los precios en seis ocasiones es más importante y más significativa que una línea de tendencia formada con dos soportes o resistencias.
  • En una línea de tendencia alcista a largo plazo aparecen movimientos al alza y correcciones a esos movimientos y ocurre lo contrario en una tendencia bajista. Si estos movimientos correctivos en dirección contraria a la tendencia principal, sea alcista o bajista, no consiguen romper la línea de tendencia se confirma reiteradamente su importancia y validez y, por tanto, cuanto más significativa o vigencia tenga una tendencia, mayor será la importancia de su ruptura y, consecuentemente, mayores serán sus efectos o implicaciones.
  • Una tendencia es más significativa cuanto mayor sea el tiempo que se ha mantenido vigente. Una línea de tendencia con una duración de dos meses es menos importante que una línea de tendencia que se ha mantenido durante dos años.
  • La inclinación de la línea de tendencia también hay que tenerla en consideración puesto que una tendencia muy acelerada se romperá con mayor facilidad y rapidez y su duración no será, por lo general, muy elevada. Por el contrario, las tendencias con ángulos en torno a los 45º tendrán más probabilidades de mantenerse a lo largo de un amplio período.

La velocidad de las líneas de tendencia

Las tendencias, sean alcistas o bajistas, no tienen la misma pendiente o inclinación en su evolución puesto que ello va a depender de la situación del mercado, del sector y del valor en concreto. Así, se encuentran tendencias con una inclinación de, por ejemplo, 15, 30, 45 o 60 grados, indistintamente.

Además, en general, cuanto más avanza una tendencia en el tiempo, en un ciclo alcista o bajista mayor, puede ocurrir que la velocidad de los precios, como consecuencia de la especulación, se acelere significativamente y se puedan trazar nuevas líneas de tendencia con mayor inclinación.

Por tanto, se debe ajustar las líneas de tendencia en función de la evolución de la cotización, según se acelere o desacelere la tendencia (este análisis de aceleración de tendencias puede ser realizado utilizándose conjuntamente otros instrumentos de apoyo o de confirmación como son las medias móviles y los indicadores técnicos).

En este sentido, hay que tener en cuenta que cuanto más inclinada sea la línea de tendencia, es decir, cuando los precios avanzan con gran velocidad, mayor es la posibilidad de ruptura de la misma ya que los precios no suelen subir muy velozmente de forma prolongada. Además, cuanto mayor sea la rapidez en el desarrollo de los precios, mayor es la posibilidad de que su evolución posterior sea igual de súbita en sentido contrario.

Las tendencias a corto, medio y largo plazo

Como manifestaba Charles Dow, las tendencias alcistas, bajistas o laterales pueden ser a largo, medio y corto plazo. Y estas serán utilizadas por el operador bursátil según su perfil de inversión y riesgo.

Dentro de una tendencia principal o a largo plazo, sea alcista o bajista, nos encontramos con tendencias al alza o a la baja de menor dimensión, de muy diversos grados y duraciones y, dentro de estas, se desarrollan otras tendencias alcistas y bajistas aún menores y así sucesivamente (como sí se tratase de un fractal). En conclusión, se pueden dibujar tendencias dentro de tendencias, es decir, dentro de tendencias alcistas o bajistas a largo plazo habrá tendencias alcistas y bajistas a medio plazo y dentro de estas últimas, también se observan tendencias alcistas y bajistas a corto plazo.

Recuerde que...

  • Todo analista o inversor desea saber en qué tendencia se encuentra un valor o mercado; por tanto, si logra determinarla a través de este análisis, podrá mejorar sus decisiones de inversión en los mercados financieros.
  • Los precios solamente pueden evolucionar al alza, a la baja o de forma lateral.
  • La caída de los precios por debajo de la línea de tendencia alcista, que actúa como línea de soporte, produce inicialmente la ruptura de la tendencia alcista y, por tanto, genera una señal de venta puesto que puede significar un cambio de tendencia a la baja.
  • Las tendencias, sean alcistas o bajistas, no tienen la misma pendiente o inclinación en su evolución puesto que ello va a depender de la situación del mercado, del sector y del valor en concreto.
  • Se pueden dibujar tendencias dentro de tendencias.
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