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Régimen fiscal especial para las enti...

Régimen fiscal especial para las entidades de capital riesgo

Entidades financieras cuyo objeto principal consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de empresas no financieras y de naturaleza no inmobiliaria que, en el momento de la toma de participación, no coticen en el primer mercado de las Bolsas de valores o en cualquier otro mercado regulado equivalente. Como sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades gozan de un régimen tributario especial caracterizado por la posibilidad de aplicarse determinados beneficios fiscales respecto de las rentas que provengan de las inversiones incluidas dentro de los coeficientes de inversión obligatoria.

Impuesto sobre Sociedades

Introducción

Concepto

Las entidades de capital-riesgo (sociedades y fondos) son entidades de inversión colectiva de tipo cerrado que obtienen capital de una serie de inversores mediante una actividad comercial cuyo fin mercantil es generar ganancias o rendimientos para los inversores y cuyo objeto principal consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de empresas de naturaleza no inmobiliaria ni financiera que, en el momento de la toma de participación, no coticen en el primer mercado de las Bolsas de valores o en cualquier otro mercado regulado equivalente de la Unión Europea o del resto de países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) (Ley 22/2014, de 12 de noviembre, por la que se regulan las entidades de capital-riesgo, otras entidades de inversión colectivo de tipo cerrado y las sociedades gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado, y por la que se modifica la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversión Colectiva).

Son vehículos de inversión con los que obtener una rentabilidad mediante la aportación de recursos y asunción de los riesgos inherentes a la cualidad de socio. Distinguiéndose las inversiones que se incluyen dentro de los coeficientes obligatorios y las incluidas en los coeficientes de libre disposición.

Consideraciones preliminares

  • a) Requisitos

    Sociedades y fondos de capital-riesgo han de cumplir una serie de requisitos. Así, deben remitir determinada información relativa a la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (estrategias de inversión, lugar en que se encuentra situada la entidad principal, reglamento o documentos constitutivos...); en el caso de las sociedades han de constituirse mediante escritura pública e inscribirse en el Registro Mercantil (requisitos potestativos en el caso de los fondos); y por último, se exige su inscripción en el correspondiente Registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

  • b) Objeto social

    El objeto social de las sociedades de capital-riesgo lo constituye la toma de participaciones temporales en el capital de empresas de naturaleza no inmobiliaria ni financiera que no coticen en Bolsa en el momento de la toma de participación.

    Los fondos de capital-riesgo tienen el mismo objeto social y son patrimonios administrados por una sociedad gestora a quien corresponde asesorar en la realización de las inversiones. Pese a carecer de personalidad jurídica son sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades por expresa atribución legal.

  • c) Regulación

    Su regulación la encontramos en la Ley 22/2014, de 12 de noviembre, por la que se regulan las entidades de capital-riesgo, otras entidades de inversión colectiva de tipo cerrado y las sociedades gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado, y por la que se modifica la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversión Colectiva. Desde un punto de vista fiscal en el artículo 50 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, donde se establece un régimen tributario especial para este tipo de entidades.

Régimen fiscal especial

Las entidades de capital-riesgo son sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades y dentro de este impuesto gozan de un régimen tributario especial caracterizado por la posibilidad de aplicarse determinados beneficios fiscales respecto de las rentas que provengan de las inversiones incluidas dentro de los coeficientes de inversión obligatoria. Así, gozan de beneficios fiscales en dos frentes: en las plusvalías derivadas de la transmisión de las participaciones temporales y en la deducción por doble imposición.

Régimen fiscal especial de las plusvalías

Se establece la exención del 99 % de las rentas que obtengan en la transmisión de valores representativos de la participación en el capital o en fondos propios de las entidades de capital-riesgo en que participen.

Esta exención se condiciona al cumplimiento de un requisito temporal: la transmisión ha de realizarse a partir del inicio del segundo año a contar desde la adquisición de la participación o de la exclusión de cotización y hasta el decimoquinto, inclusive. Excepcionalmente, se podrá ampliar este plazo hasta el vigésimo año, inclusive.

Tratándose de rentas derivadas de la transmisión de participaciones en entidades cuyo activo esté constituido en más de un 50 % de inmuebles, la aplicación de la exención se condiciona a que al menos el 85 % de los inmuebles estén afectos ininterrumpidamente durante el tiempo de tenencia de los valores al desarrollo de una actividad económica.

Asimismo, para el caso de que la entidad participada acceda a la cotización en un mercado de valores regulado, la aplicación de la exención se condiciona a que en un plazo no superior a tres años desde el acceso a la cotización se proceda a la transmisión de las participaciones.

Además, la exención no se aplica cuando exista una relación de vinculación (entendida como la participación al menos del 25 % del capital social o de los fondos propios) entre el adquirente y la entidad de capital-riesgo o sus socios o partícipes o se trate de un territorio calificado reglamentariamente de paraíso fiscal, salvo que el adquirente sea la entidad participada, alguno de los socios o administradores de la entidad participada u otra entidad de capital-riesgo. En estos supuestos se entiende que la entidad participada no sale del entorno de la entidad de capital-riesgo. La vinculación se ha de apreciar en el momento de la transmisión.

Respecto de las rentas obtenidas en la transmisión de valores adquiridos por la entidad de capital-riesgo a una persona o entidad vinculada con la misma o con sus socios o partícipes no se aplicará la exención si con anterioridad a la citada adquisición existía vinculación entre los socios o partícipes de la entidad y la empresa participada. Por tanto, la vinculación lo es respecto del momento de adquisición y no del de transmisión.

Este beneficio fiscal únicamente se aplica respecto de las rentas procedentes de las inversiones incluidas dentro de los coeficientes de inversión obligatoria y no respecto de las referidas a inversiones incluidas dentro del coeficiente de libre disposición.

Régimen fiscal de los dividendos

  • a) Dividendos percibidos por las entidades de capital-riesgo

    Estarán exentos los dividendos o participaciones en beneficios procedentes de las sociedades o entidades que promuevan o fomenten, sin que se exija un porcentaje de participación y un período mínimo de tiempo de tenencia de las participaciones.

  • b) Dividendos y plusvalías obtenidos por los socios y partícipes de las sociedades y fondos

    Dividendos obtenidos por los socios y partícipes:

    Tienen derecho a la exención de los mismos con la sola exigencia de que el perceptor sea sujeto pasivo del Impuesto sobre Sociedades o contribuyente del Impuesto sobre la Renta de no Residentes que tenga establecimiento permanente en territorio español. Si el perceptor es persona física tributará como renta del ahorro.

    Plusvalías obtenidas por los socios y partícipes:

    Estarán exentas las rentas positivas obtenidas en la transmisión o reembolso de acciones o participaciones representativas del capital o de los fondos propios de las entidades de capital-riesgo sin otro requisito que el perceptor sea sujeto pasivo del Impuesto sobre Sociedades o contribuyente del Impuesto sobre la Renta de no Residentes que tenga establecimiento permanente en territorio español. Si el perceptor es persona física se producirá la tributación como renta del ahorro.

Recuerde que...

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