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Redistribución

Redistribución

Transferencia de renta, riqueza o propiedad que se realiza de unos individuos a otros, de unos agentes a otros o de unos grupos a otros.

Derecho de la competencia y protección de consumidores

Concepto

En economía, redistribución es la transferencia de renta, riqueza o propiedad que se realiza de unos individuos a otros, de unos agentes a otros o de unos grupos a otros. La propiedad, aunque forma parte de la riqueza, puede ser objeto de distinción por el carácter particular de las medidas de redistribución a que da lugar (ver sección "Principales medidas redistributivas").

Cuestiones previas de interés

Para hablar de redistribución es preciso tener en cuenta cuatro parámetros básicos de interés:

  • La definición de los grupos que son objeto de redistribución. Estos pueden estar definidos de manera más o menos rígida, y de ello dependerá en cierta medida que las políticas implementadas a tal efecto sean más o menos redistributivas. Por ejemplo, la redistribución se puede hacer sobre grupos de individuos específicos o, por el contrario, sobre un agregado, como el cuantil más bajo de renta. Si las medidas se aplican sobre un grupo de individuos puede no haber existido redistribución, salvo que un número sustancial de esos individuos hayan abandonado el último cuantil.
  • La distribución de partida. En efecto, para poder evaluar la capacidad redistributiva de una política, es necesario conocer cuál era la distribución de renta, riqueza o propiedad.
  • Los instrumentos (medidas) que se utilizan para llevar a cabo la redistribución.
  • Los bienes que son objeto de redistribución, fundamentalmente la renta, la riqueza y la propiedad.

Justificación

Una de las principales justificaciones detrás de la redistribución hay que buscarla en los principios de la justicia distributiva de J. Rawls (1971). De acuerdo con ella, existen dos preceptos de justicia que regulan las instituciones de una sociedad:

  • Principio de igual libertad: Toda persona tiene igual derecho al más amplio sistema de iguales libertades básicas compatibles con un sistema similar de libertad para todos.
  • Las desigualdades económicas y sociales han de satisfacer dos condiciones:
    • Principio de la diferencia: Deben redundar en mayor beneficio de los miembros menos favorecidos de la sociedad.
    • Principio de igualdad de oportunidades: Tienen que estar adscritas a posiciones accesibles todos en condiciones de equitativa igualdad de oportunidades.

Las implicaciones de todo ello es que, por un lado, se deben asegurar las mismas libertades y oportunidades y una distribución de ventajas socioeconómicas favorable a los que menos tienen. Por otro, el principio de diferencia introduce explícitamente consideraciones redistributivas, si bien existe una esfera de autonomía individual frente a cualquier intrusión en nombre de objetivos sociales “superiores”.

Por otro lado, el aumento del flujo de rentas, puede potenciar las inversiones en capital humano en los grupos de renta más baja, al que no tendrían acceso de no mediar la intervención. En este sentido, su implementación se justifica porque, su ausencia supondría una profundización de la desigualdad en el futuro.

Las políticas redistributivas pueden surgir igualmente para tratar de prevenir una caída en el nivel de vida de los hogares (como en las prestaciones por desempleo o vejez), o para limitar el efecto que, sobre el nivel de vida de los ciudadanos, podría ocasionar la presencia de determinadas contingencias, como las prestaciones por enfermedad o invalidez.

Por otro lado, algunas políticas han contribuido a suavizar la percepción de ingresos a lo largo del ciclo vital, a la vez que permite a los hogares reasignar el consumo y el ahorro en el largo plazo. Otras, por su parte, permiten corregir algunas deficiencias que acontecen en determinados sistemas de aseguramiento privados, como los derivados de la selección adversa, el riesgo moral o la información asimétrica.

Principales medidas redistributivas

Las medidas de carácter redistributivo se alinean en torno a cuatro grupos principales:

  • Las medidas impositivas. A este respecto, conviene distinguir los impuestos indirectos de los directos. Los impuestos indirectos no tienen efectos de redistribución porque gravan más a aquellos agentes que tienen una propensión mayor a consumir y la propensión a consumir depende inversamente de la renta y la riqueza. Por el contrario, los impuestos directos gravan directamente la capacidad de pago de los agentes al gravar el origen de las rentas de los factores productivos, y, por tanto, tienen un efecto redistributivo claro en la medida que se apoye en una estructura progresiva de tipos impositivos.
  • Políticas de gastos y transferencias públicas. Constituyen el mecanismo más importante de corrección de desigualdades y elemento clave para contribuir a la mejora de los más desfavorecidos. Dentro de este grupo se sitúan:
    • Los gastos para la igualdad de oportunidades. Entre ellos se encuentra el servicio universal y gratuito de educación básica, los programas de formación profesional o la educación superior.
    • Los programas de seguridad social destinados a reducir la marginación y la pobreza, como el seguro de desempleo, las pensiones de jubilación e invalidez (contributivas o no) y el sistema sanitario público.
    • Las transferencias generales (subsidios a perceptores de rentas bajas), ya sea en forma de: ayudas a familias con bajos ingresos con cargas familiares, prestaciones en especie (vales de comida o transporte), o tarifas discriminatorias para los perceptores de rentas bajas (precios subvencionados en ciertos bienes).
    • Las inversiones públicas. Se trata de obras públicas como carreteras, viviendas, sociales, escuelas, hospitales, etc.).
  • Políticas de rentas y precios. Estas políticas suponen la intervención en los mecanismos de fijación de precios y salarios en el mercado a través de:
    • Salarios mínimos.
    • Precios mínimos (agrarios).
    • Precios máximos (productos básicos, alquileres).
    • Política de rentas.
  • Política de redistribución de la propiedad de los activos. Estas políticas se justifican por el hecho de que la propiedad de los activos suele estar más concentrada que la distribución de los ingresos, y comprende las siguientes medidas:
    • Reforma agraria: cambio en el régimen de tenencia y explotación (reparto, colectivización, etc.).
    • Nacionalización de empresas.
    • Confiscación o expropiación de activos.

Efectos de las políticas redistributivas sobre el crecimiento

Más allá de la efectividad de las medidas implementadas sobre la redistribución, conviene analizar los efectos sobre la eficiencia y el crecimiento. El estudio de estos efectos debe hacerse necesariamente de manera diferenciada para cada uno de los instrumentos utilizados, dado que estos pueden ser muy diferentes. Así, por ejemplo, es más probable que las prestaciones dirigidas al mantenimiento de rentas a través de sistemas actuariales de pensiones puedan distorsionar las decisiones de ahorro, mientras que las prestaciones por desempleo tienen una mayor capacidad para condicionar las decisiones de los hogares sobre su eventual participación laboral.

En todo caso, en el estudio de los efectos sobre la eficiencia de estas políticas planea de manera permanente el tradicional debate sobre el trade off entre eficiencia y equidad, de tal forma que, si bien de formas diversas, las políticas redistributivas se asocian con una disminución de la eficiencia.

A este respecto conviene apuntar que en una medición completa de la eficiencia debe partir de la toma en consideración de una serie de aspectos que a menudo se obvian en los análisis. Así, no sólo deberían valorarse los resultados en términos de la posible introducción de distorsiones en los mercados, sino también debería tenerse en cuenta la posible contribución de la intervención social pública a la mejora de la eficiencia de los mercados privados. Tales son los casos de la optimización de las decisiones individuales o la reducción de los problemas de información asimétrica que comportan algunas medidas, tal y como se ha comentado con anterioridad. Adicionalmente, la literatura sobre crecimiento económico ha permitido identificar efectos positivos sobre la eficiencia a través de una mayor estabilidad del marco institucional, aunque muchos de ellos son difícilmente mensurables. Algunos de esos efectos son: el logro de un mejor equilibrio político-económico, la prevención de comportamientos delictivos, la mayor eficiencia productiva que genera la estabilidad institucional, el efecto positivo sobre el aseguramiento de los derechos de propiedad o un mayor aseguramiento frente al riesgo, con efectos positivos sobre la innovación y el capital humano.

Recuerde que...

  • Medidas impositivas. Impuestos indirectos, no tienen efectos redistributivos e impuestos directos que sí que lo tienen.
  • Políticas de gastos y transferencias públicas: mecanismo más importante de corrección de desigualdades.
  • Políticas de rentas y precios: intervención en los mecanismos de fijación de precios y salarios en el mercado.
  • Política de redistribución de la propiedad de los activos: la propiedad de los activos suele estar más concentrada que la distribución de los ingresos.
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