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Pobreza

Pobreza

Escasez, ausencia o carencia de los recursos mínimos necesarios que satisfacen las necesidades de una población o grupo de personas e implica también la carencia de opciones, capacidades u oportunidades para poder alcanzarlos o para producir esos recursos necesarios.

Gestión empresarial

Concepto

Pobreza es escasez, ausencia o carencia de los recursos mínimos necesarios que satisfacen las necesidades de una población o grupo de personas e implica también la carencia de opciones, capacidades u oportunidades para poder alcanzarlos o para producir esos recursos necesarios. Se denomina pauperismo cuando la situación de pobreza es persistente.

En una sociedad son pobres los que pertenecen al escalón más bajo en la cadena de ingresos. Es decir, el límite o umbral, para determinar si una persona es pobre o no, lo fijará también su lugar de residencia, si es un país u otro, una zona desarrollada o en vías de desarrollo. Por ejemplo, si se considerara pobre aquella persona que no cubre las necesidades básicas, en un país en vías de desarrollo, estas serán prioritariamente la alimentación, los medicamentos mínimos, el vestir, pero estas necesidades se verán incrementadas en los países desarrollados con mayores requerimientos, por ejemplo vivienda, vehículo. En definitiva, la situación socioeconómica de una región y también sus patrones culturales es lo que, de alguna manera, condicionará o determinará el concepto relativo de pobreza (percepción de cierta pobreza en aquellos lugares que sí tienen cubiertas sus necesidades básicas de alimentación, vestir, sanidad, pero que requieren otras).

Íntimamente vinculada a la pobreza se encuentra la falta de salud, que prácticamente es un hecho más, consustancial a ella y quizás uno de los parámetros que más ayuda a identificarla. Otros son la precariedad en el empleo —cuando lo hay—, los abusos, las zonas devastadas por las guerras, la escasez de medicamentos, la agricultura improductiva y abandonada por migraciones, los movimientos de población, etc. Junto a la falta de salud, la mortalidad infantil, la esperanza de vida, la falta de nutrición (consecuencia también de una agricultura no estable), la sed, escasez de empleo, vivienda (agua potable, electricidad), alfabetización-educación, tecnología, escasez de ingresos, etc., son herramientas para medir el nivel de subsistencia mínima requerido para no ser catalogados como pobres.

A modo de datos generales estimados se considera que un 80 % de la población mundial vive en la pobreza y las cifras de personas que carecen de los recursos básicos que les permitan un nivel mínimo o elemental de salud son muy altas para el siglo actual. Un tercio de las muertes anuales, 18 millones de personas/año, o 50.000 diarias son consecuencia de la pobreza. De estas, 11 millones son niños, que mueren antes de los 5 años, por causas que serían evitables.

Aunque, fundamentalmente, el concepto de pobreza se relaciona con lo económico, tiene también importantes implicaciones sociales y políticas. Para los gobiernos y organizaciones internacionales conocer los índices de pobreza o carencia es fundamental para arbitrar las medidas adecuadas de asistencia social y programas de desarrollo. El 17 de octubre es el día designado como "Día Internacional para la erradicación de la pobreza".

Frente a la situación de pobreza está el concepto de "desarrollo", entendido como un proceso hacia el bienestar, un crecimiento hacia la mejora del nivel de vida. Los valores de la esperanza de vida forman parte de los cálculos para el índice de desarrollo humano.

Tipos de pobreza

Se puede hacer la siguiente distinción atendiendo a los tipos de pobreza y otras clasificaciones relacionadas con el término.

Pobreza absoluta

Se da cuando no se logra alcanzar ciertos estándares mínimos de vida en nutrición, salud y vivienda. El término de pobreza absoluta se utiliza muchas veces como sinónimo de pobreza extrema. La Organización de las Naciones Unidas en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de 1995 celebrada en Copenhague, la definió como "una condición caracterizada por la privación severa de las necesidades básicas humanas, tales como alimento, agua potable, facilidades sanitarias, salud, refugio, educación e información. Esta depende no solo del ingreso sino también del acceso a los servicios".

Para medir la pobreza, para poder establecer o dirimir qué individuos se hallan en situación de pobreza absoluta y efectuar comparaciones entre diversos países se utiliza el término "umbral de pobreza" o "línea de pobreza", que se define como el nivel mínimo de ingreso necesario para adquirir un adecuado estándar de vida en un país dado (medido a través de la cesta de la compra). Los países más desarrollados tienen, en consecuencia, una línea de pobreza más alta que los que se hallan en vías de desarrollo. El umbral de pobreza es una herramienta muy útil con la cual se puede calibrar a una población y considerar las reformas socioeconómicas necesarias, tales como seguridad social y seguro de desempleo a fin de reducir la pobreza. Para determinarlo se procede al cálculo de todos los recursos esenciales que un ser humano adulto promedio consume en un período de un año para llevar una vida tolerable y se le conoce como el método de las necesidades. Casi todas las sociedades (incluidas las más desarrolladas) tienen ciudadanos viviendo en la pobreza. El umbral de pobreza en niños, ancianos, etc. se corrige con unos índices, pues la edad y otros factores influyen en la determinación del mismo, como la inflación, por lo que se ajusta cada año. El Banco Mundial define la pobreza en términos absolutos. La pobreza extrema se fija en vivir con menos de un dólar diario por persona y la pobreza moderada en vivir con menos de dos dólares al día. Otros indicadores para medir la pobreza pueden ser el porcentaje de población que come menos alimentos de los necesarios para que el cuerpo humano se sostenga y desarrolle (menos de 2.000 kilocalorías al día).

Pobreza relativa

Se da cuando, debido a que no se tiene el nivel de ingresos necesario, no se satisfacen parte o todas las necesidades básicas. En este caso los individuos o familias se clasifican como pobres por comparación con el resto de la población y no con un umbral o referencia fija. Ello hace que, en ciertas poblaciones, sean catalogados como pobres personas con niveles de rentas elevados comparados con otros no pobres de otras zonas geográficas. En este caso la pobreza no se limita solo al aspecto económico sino que se vincula con los deseos y expectativas propias de una persona y con respecto al grupo social. Así, en relación a sus prioridades y logros alcanzados, dentro de su espacio o hábitat concreto, el individuo se siente pobre y percibe sus carencias como pobreza relativa.

Dentro de este concepto de pobreza relativa se da la paradoja de que, aunque toda la población de una determinada zona haya aumentado su riqueza, al estar comparando desde un punto de vista relativo y existir un grupo que estará siempre por debajo de la media, a pesar de que su riqueza haya aumentado significativamente, aparecerá de nuevo registrado como personas en situación de pobreza e, incluso así calculado, puede parecer que se ha incrementado la pobreza en la región. Del mismo modo, en una zona extremadamente pobre, con cifras de ingresos muy bajos e insuficientes, aquellas personas que se hallen en torno a esa media de ingresos, por ende insuficientes, pueden no aparecer como personas pobres ya que no se hallan por debajo de los valores medios.

El principal instrumento utilizado por la OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y la Unión Europea para definir la línea de pobreza relativa es una medida basada en la distancia económica entre un nivel de ingreso fijado al 50 % de ingreso medio por hogar.

La pobreza absoluta es particularmente dramática y es el mayor problema de las sociedades sin recursos, pero sociológica y psicológicamente es también muy interesante el concepto de pobreza relativa, que la padecen gran parte de las sociedades desarrolladas o en vías de desarrollo y que se relaciona con la calidad de vida.

Dentro del concepto de pobreza relativa se pueden establecer una serie de clasificaciones cuando los indicadores para determinarla no son solo la falta de un salario mínimo, sino que también se emplean otros componentes como la falta de hogar, electricidad, agua potable, esperanza de vida, alfabetización, salud u otros parámetros desarrollados por los gobiernos y la ONU.

  • 1. Pobreza educativa: Se entiende como la ausencia de oportunidades para la educación tanto en su vertiente laboral como pedagógica. Se considera pobres educativos a la población mayor o igual de 15 años sin instrucción. Se establece una segunda subdivisión entre los pobres extremos educativos, que son los adultos con alguna formación pero que no tienen la educación primaria completa y los pobres moderados educativos, que tienen educación primaria pero no la secundaria completa. El tener pobreza educativa no implica necesariamente padecer otros tipos de pobreza.
  • 2. Pobreza de espacio habitacional: Se entiende por el hecho de que demasiadas personas, dadas las características de una vivienda, vivan en la misma. Es una variante del denominado hacinamiento. En definitiva, se define como el sobre cupo de personas que habitan en una vivienda sobreocupada menos la capacidad de alojamiento de la misma, de acuerdo con unas normas características para esa vivienda en las zonas, países o regiones donde se calcula. Ejemplo de estas normas sería dos personas por habitación, excluidas las zonas comunes, en el medio urbano y dos personas y media por habitación en las zonas rurales.
  • 3. Pobreza de servicios: Es la indigencia de servicios básicos: agua, saneamiento y electricidad en las viviendas.
  • 4. Pobreza de seguridad social: Es la que sufren las personas que no tienen seguridad social. Por su propio nombre indica que no depende de la riqueza de un país y de la capacidad de este para proveer la seguridad social a la población sino de la política social del mismo. En algunos países que se han detectado estas deficiencias o bien complementarias a un servicio de seguridad social del Estado, el sector privado ha creado un sistema de previsión complementario.
  • 5. Pobreza de salud: Se considera el porcentaje de población de una zona, región, nación al que las instituciones de salud del sector público no llegan a cubrir adecuadamente y se mide según ciertos indicadores como personal médico, camas, equipos o recursos disponibles per cápita.
  • 6. Pobreza por ingresos: Es la población que habita en hogares donde el ingreso per cápita es menor que la línea de pobreza per cápita. Se mide en porcentaje sobre la población. Es bastante más común de lo que, a priori, se podría pensar y se sufre incluso en países desarrollados con un PIB elevado y altos ingresos per cápita.

Políticas europeas

La Unión Europea contempla entre sus objetivos la lucha contra la pobreza y la inclusión social, ambos incluidos en las políticas en materia de crecimiento y empleo. La construcción de una sociedad más basada en la inclusión social y en la erradicación de la pobreza (iniciándola con una reducción de la misma) es una de las prioridades de la UE. Durante la cumbre de Lisboa, del 23 y 24 de marzo 2000, se pidió a los Estados Miembros y a la Comisión Europea que tomaran medidas que tuvieran un impacto decisivo en la erradicación de la pobreza y en esa línea se comprometieron a avanzar de forma activa. El año 2010 se ha propuesto como el Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social. Para ser más efectivos en el Consejo Europeo de Lisboa se decidió adoptar un sistema de coordinación en esta área, denominado Método Abierto de Coordinación (MAC).

Los objetivos transversales y principios directores que se pretenden alcanzar con la celebración del Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social son:

  • El reconocimiento de derechos: derecho a vivir con dignidad de las personas que se hallan en situación de pobreza y a desempeñar un papel activo en la sociedad. Aumentar el grado de sensibilización pública sobre la situación de las personas y grupos vulnerables y ayudar a promover su acceso efectivo a los servicios y recursos sociales, económicos y culturales. El Año Europeo contribuirá igualmente a la lucha contra los estereotipos y la estigmatización.
  • La promoción de la cohesión social: promover una sociedad más cohesiva, sensibilizada, que permita la distribución de riqueza y no se margine a nadie; ello mediante la realización de acciones a favor de la mejora de la calidad de vida, el bienestar social, la igualdad de oportunidades, el desarrollo sostenible y el fomento de un mercado de trabajo que abarque con especial interés la integración de personas con discapacidad, de las víctimas de discriminación, los niños, los grupos vulnerables y corrija la situación de pobreza en las familias. Como punto de partida se aboga por apostar por la igualdad de la educación y la formación. Importante es también la solidaridad entre distintas generaciones y dentro de la misma generación.
  • Responsabilidad compartida entre todos los actores públicos y privados e incremento de la participación colectiva e individual de los agentes implicados. Insistir en la responsabilidad tanto colectiva como individual en la lucha contra la pobreza y la exclusión social y en la importancia de promover y respaldar actividades voluntarias. Fomentar la sensibilización y el compromiso.
  • Reiterar la acción política y el firme compromiso de los Estados Miembros y de la Unión Europea en la intensificación de acciones y en particular en el fomento del Método Abierto de Coordinación (MAC), definido en 2000 por la UE como un proceso de intercambio y aprendizaje mutuo. El MAC ha sensibilizado a los ciudadanos sobre el carácter pluridimensional de la exclusión y la pobreza. Así pues, el MAC crea las condiciones para influir más sobre el terreno y hacer que la adhesión de la Unión Europea a los valores sociales sea más visible para sus ciudadanos.

Para lograr los objetivos anteriores es importante realizar un esfuerzo de sensibilización de la opinión pública, mediante campañas, encuentros, etc. Los Estados Miembros actúan con programas nacionales que adaptan las orientaciones comunitarias a las prioridades y situaciones de cada país. Participan las autoridades regionales y locales, la sociedad civil y los interlocutores sociales. La política se aborda por los Estados Miembros, los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), los países candidatos a la adhesión a la UE., los países de los Balcanes Occidentales y los países terceros cubiertos por la Política Europea de Vecindad (PEV). Uno de los elementos en los que coinciden todos para evitar la situación de pobreza es el fomento de la igualdad de oportunidades para todos como vector de la solidaridad social e intergeneracional.

En sus Planes Nacionales de Acción para la Inclusión Social, varios Estados miembros destacan el alto riesgo de pobreza y/o exclusión a que se enfrentan grupos particulares, como los niños, los jóvenes que abandonan prematuramente el sistema escolar, las familias monoparentales, las familias numerosas, las familias con una única fuente de ingresos, los jóvenes, en particular las mujeres jóvenes, las personas mayores, los inmigrantes y las minorías étnicas, las personas con discapacidad y sus cuidadores, las personas sin hogar, los desempleados, en particular los desempleados de larga duración, los presos, las mujeres y los niños que son víctimas de la violencia, y los drogadictos. Las políticas nacionales y las medidas de apoyo dirigidas a los grupos más vulnerables pueden desempeñar un papel importante en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

A pesar de ciertos logros en este campo, una gran parte de la población sigue sufriendo privaciones o un acceso limitado y desigual a los servicios o está excluida de la sociedad. El informe conjunto sobre protección e inclusión social 2008 destaca el hecho de que 78 millones de personas en la Unión Europea viven con riesgo de caer en la pobreza, de los cuales 19 millones son niños. La brecha de género representa aproximadamente dos puntos porcentuales.

La lucha contra la pobreza

La lucha contra la pobreza y la exclusión social se ha de abordar tanto en el seno de la Unión Europea como a nivel exterior, con arreglo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas que han suscrito la Unión Europea y sus Estados miembros, pues erradicar la pobreza es tarea de todos.

En la lucha contra la pobreza se debe trabajar en varios frentes: por una parte, los países necesitados y en vías de desarrollo deben abordar estrategias efectivas para lograr estos objetivos, con especial atención a los órganos de gobierno y a la detección de las áreas de pobreza más necesitadas de desarrollo social y por otra, las agencias internacionales han de apoyar y tutelar formativamente a los países que muestran intención en adoptar estos retos sociales, así como velar por el cumplimiento y progreso efectivo de los resultados con análisis in situ.

El riesgo de pobreza se puede reducir aunque no eliminar con un empleo. Un empleo digno merma de forma sustancial la posibilidad de riesgo. No obstante, el empleo por sí mismo no es condición suficiente para alejar la pobreza, pues, incluso para los que trabajan, la tasa de personas con riesgo de caer en la pobreza es alta. En este caso, la pobreza va asociada a una baja remuneración, diferencias retributivas entre hombres y mujeres, escasas cualificaciones, oportunidades limitadas de formación profesional, necesidad de combinar trabajo y familia, empleo y condiciones laborales precarias y también a unas condiciones difíciles de vivienda. Por tanto, un empleo de calidad y el apoyo social y económico son esenciales para mantener a las personas alejadas de la pobreza.

También está el riesgo en la ausencia, por parte de algunas personas, de las competencias demandadas por el mercado laboral y de ciertas cualificaciones básicas, corriendo el peligro de que la sociedad divida entre los que tienen acceso al aprendizaje permanente, lo que les permite mantener o casi en cierta medida asegurar su empleabilidad, favorecer su desarrollo personal y su ciudadanía activa, y los que siguen estando excluidos. Quienes no posean unas cualificaciones adecuadas van a encontrar más difícil su incorporación al mercado de trabajo y a lograr y mantener un empleo de calidad y es más probable que pasen largos períodos desempleados y, en el caso de que trabajen, tienen también más probabilidad de tener un empleo poco remunerado.

Las cifras del Banco Mundial y otros organismos muestran que más de 1.100 millones de personas tienen niveles de consumo menores a un dólar al día y 2.700 millones menores a dos euros al día. Más de 1.200 millones de personas no tienen acceso a agua potable, 1.000 millones se hallan sin vivienda, 840 millones de seres humanos están mal nutridos, 2.000 millones de personas no tienen acceso a los medicamentos esenciales. La crisis de precios de los alimentos ha condenado este último año a 100 millones de personas más al hambre. Mil millones de seres humanos ven negado su derecho a la alimentación.

Según UNIFEM (Fondo de las Naciones Unidas para las mujeres) se calcula que, de las más de mil cien millones de personas en situación de pobreza absoluta-extrema (menos de un dólar al día), el 70 % son mujeres y que, 7 de cada 10 personas que mueren de hambre en el mundo, son mujeres o niñas. También entre las mujeres recae el mayor número de trabajadores pobres, es decir, personas que trabajan pero que con su salario no les basta para salir de la pobreza absoluta. Según la OMT (Organización Mundial del Trabajo) esta cifra es del 60 %, es decir las mujeres son el 60 % de los trabajadores pobres. Otros datos que avalan la precariedad específica de la mujer a nivel sanitario en los países en vías de desarrollo es que, si la tasa de mortalidad en partos es de 1 de cada 143 en los países desarrollados, en los países en vías de desarrollo es de 1 de cada 10. Ello supone que la principal causa de mortalidad entre las jóvenes entre 15 y 19 años en estos países sea el embarazo. Si cada año mueren en el mundo más de 500.000 mujeres por complicaciones durante el embarazo y el parto, el 99 % ocurre en los países en vías de desarrollo.

En cuanto a la situación de los niños y las enfermedades infantiles, muchas se podrían prevenir con vacunas o con niveles de higiene adecuadas. En torno a un 70 % de las causas se estima que están relacionadas con la desnutrición o con enfermedades prevenibles, que no se darían en un país desarrollado (tuberculosis, paludismo). Entre las que se pueden prever con vacunas, el sarampión es la principal causa de muerte. La no disponibilidad de agua en condiciones saludables causa dos millones de muertes al año en niños.

Vinculado con la pobreza se hallan también las carencias educacionales. Así 140 millones de jóvenes no saben leer ni escribir y solo 40 de los 155 países del mundo en vía de desarrollo ha alcanzado la escolaridad primaria completa. Especialmente difícil es la situación de la mujer, pues dos tercios del total de analfabetos son mujeres.

Muchos países en desarrollo cuya principal actividad es la agricultura, padecen limitaciones que les impide participar en el sistema comercial global. Ahora bien, aunque las normas comerciales sufriesen reformas radicales y la Ronda del Desarrollo fuese una realidad, muchos de los problemas internos de estos países, guerras, situaciones de abuso, etc. les harían perder una parte importante de los beneficios del comercio. Para hacer frente a ello con efectividad, es necesaria la realización de proyectos de desarrollo, proyectos educacionales, fomentar la alfabetización, el comercio justo, etc.

El microcrédito y la economía social como herramientas contra la pobreza

La atención a los pobres y la lucha contra la pobreza recae en políticas, herramientas e instrumentos que tratan de hacer un mundo menos desigual. Entre los instrumentos capaces de iniciar ese cambio se encuentran los microcréditos.

La mayoría de las instituciones financieras no prestan servicios a los pobres, dado que: por una parte piensan que sus hogares no tienen capacidad de ahorro y por lo tanto no son atractivos y, por otra, sus garantías ante la petición de préstamos son muy bajas. El mercado de créditos como tal prácticamente no existe; en los países en vías de desarrollo porque no existe realmente y en los desarrollados porque tiene fallos en el mercado en la atención a los pobres y desfavorecidos. Asia, Africa, América Latina y el Caribe son las zonas donde más ha proliferado esta herramienta, el microcrédito, como estrategia para la lucha contra la pobreza, destacando que la mayoría de las ocasiones son las mujeres las que lo reciben.

El microcrédito es una forma de lucha contra la pobreza de abajo a arriba frente a otras tradicionales de arriba abajo, basadas en subsidios u otras estrategias. Los resultados son favorables y efectivos, pues el Banco Mundial de Bangla Desh mostró en un estudio para un período de ocho años que el 48 % de los hogares más pobres con acceso al microcrédito se sitúo por encima del umbral de pobreza. El Bank Rakyat de Indonesia, en un estudio sobre sus clientes, muestra que los ingresos medios de los clientes se incrementan cuando realizan una inversión gracias a un microcrédito y que el 90 % de los hogares estudiados habían salido de la pobreza. O que el 75 % de los participantes en India en un programa de la microfinanciera Share mejoraron su bienestar económico y el 50 % sobrepasaron la línea de pobreza. En el Grameen Bank de Bangla Desh el 5 % de los clientes dejaron de ser pobres gracias a su participación en programas específicos de microcréditos. Los cambios se deben sobre todo a la modificación en el patrón de empleo y al acceso a trabajos más regulares e ingresos algo más diversificados.

Un microcrédito es un pequeño préstamo destinado a personas pobres para proyectos de autoempleo generadores de rentas. No se exige la garantía que respalda toda financiación de entidades bancarias, sino que esta se sustituye por formación, apoyo técnico, préstamos grupales (un grupo de personas-prestatarios se responsabilizan solidariamente de los préstamos individuales de cada miembro del grupo) y apoyo de entidades sociales.

Este sistema ayuda de forma activa al desarrollo a través de la acción social. No se proporcionan recursos a fondo perdido como otro tipo de ayudas, sino que se da la oportunidad a los beneficiarios, a través de un préstamo, de crear por si mismos una vía de salida a su situación de pobreza o exclusión. El reintegro de las cantidades prestadas se destina a nuevos créditos a otras personas en situaciones de pobreza y a la ayuda a la sostenibilidad de la entidad que la concede.

A destacar, en los programas de microcréditos, la realidad de que los clientes pobres devuelven puntualmente sus créditos, el índice de morosidad es bajísimo. Con este sistema mejora la autoestima de la persona que recibe el crédito, pues se evoluciona del concepto de donativo hacia el de la autoayuda.

Muhammad Yunus, el fundador del Grameen Bank, considera que los pobres no son pobres porque sean analfabetos o estén poco formados, sino porque no pueden conservar los beneficios de su trabajo al no tener acceso al capital. Considera que la pobreza persiste porque demasiadas personas no pueden tomar prestado fondos de las entidades financieras al no cumplir con los requisitos formales. Gracias al microcrédito se ponen al alcance de los pobres fuentes adicionales de fondos prestables a mejores costes, por debajo de los vigentes en el sector formal de préstamos.

Los puntos fuertes más destacables de sus teorías son los siguientes:

  • El crédito es un derecho humano, todas las personas tienen derecho a un crédito por el hecho de serlo.
  • Los problemas de la sociedad no se solucionan con la economía de mercado tal y como está planteada.
  • La reducción de la pobreza debe ser o al menos debe ocupar un lugar central en los desarrollos teóricos.
  • El único móvil de la economía no puede ser la búsqueda del beneficio, existen también otros objetivos, como los sociales, que permiten a las empresas construir una sociedad mejor. Las consecuencias de sus acciones sobre la colectividad son tanto o más evaluables que los resultados económicos obtenidos.

Comparando el crédito con otras estrategias de lucha contra la pobreza, tales como la alimentación suplementaria, las inversiones en salud primaria y educación, los programas de generación de empleo, etc., el crédito es la única estrategia que da a los pobres y pone en sus manos un activo tangible, capaz de generar una inversión y que es la clave del desarrollo, tanto en países pobres como ricos. Obviamente, para que el crédito se convierta en el instrumento que combata la pobreza, ha de ser correctamente administrado y la viabilidad de los proyectos ser una realidad, es decir que sean rentables por sí mismos.

Otros términos relacionados

Indigencia

Se considera que un hogar está en situación de indigencia cuando, aun destinando todos sus ingresos a las necesidades alimentarias de sus integrantes, no lo lograrían. Así, un hogar es indigente si su ingreso per cápita es inferior al valor de una canasta básica de alimentos (CBA) o cesta media de la compra. El valor de la cesta de alimentos en las zonas rurales es inferior a su valor en las zonas urbanas, dado que los gastos en servicios en las primeras son menores. El ingreso del hogar se define como la suma del ingreso autónomo del mismo y de las transferencias monetarias que recibe el hogar del Estado. El ingreso autónomo se corresponde con los ingresos que recibe el hogar por sueldos y salarios, ganancias del trabajo autónomo, autoprovisión de bienes, rentas, percepción de intereses, jubilaciones, pensiones u otros ingresos, en definitiva los que se deriven como resultado de los factores productivos que posee (mano de obra, bienes, etc.).

Pobreza cero

Pobreza cero es la Coordinadora ONG para el desarrollo en España la que trata de que se cumplan los objetivos del milenio. Está formada por 94 ONGD y 14 coordinadoras autonómicas que, en conjunto, suman más de 400 organizaciones dedicadas a la cooperación internacional. Todas las organizaciones comparten un proyecto común, la lucha contra la pobreza y asumen, como forma de autorregulación, el código de conducta para garantizar los principios de transparencia y democracia interna de las ONGD. La Coordinadora es la única plataforma estatal de acción humanitaria y desarrollo en España. Es punto de encuentro para las ONGD, lugar de debate y reflexión donde compartir experiencias y plantear propuestas. Comercio justo, proyectos de desarrollo, etc., son las herramientas de que dispone para erradicar la pobreza.

La coordinadora actúa en las siguientes áreas y del siguiente modo:

a) Reivindica políticas de cooperación que garanticen una ayuda al desarrollo eficaz, transparente y orientada a la erradicación de la pobreza.

b) Negocia con las administraciones públicas nacionales y con las instituciones europeas e internacionales para que tomen medidas políticas, comerciales, económicas y financieras que favorezcan el desarrollo de los pueblos del Sur.

c) Trabaja en bloques y áreas por grupos temáticos, tales como: acción humanitaria, agua, comunicación, educación para el desarrollo, financiación para el desarrollo, género y desarrollo, redes para el cambio, Unión Europea y voluntariado, etc., donde las ONGD ponen su trabajo al servicio del colectivo y coordinan actividades conjuntas.

d) Potencia el diálogo con otros actores sociales (sindicatos, movimientos sociales...).

e) Presta servicios al colectivo de ONGD en actividades de formación, asesoramiento, recursos, información..., y desarrolla actividades donde da a conocer el trabajo de las ONGD,

f) Realiza campañas de sensibilización social y potencia el voluntariado como expresión de participación democrática.

g) Ofrece información especializada al público sobre cooperación y el trabajo de las organizaciones federadas.

Su régimen de funcionamiento es mediante Asamblea General integrada por las organizaciones federadas y es el máximo órgano de gobierno de la coordinadora. Cada tres años se elige una junta de gobierno que ejecuta el plan de trabajo aprobado por la asamblea. La ejecución de los diferentes trabajos y actividades se lleva a cabo por una secretaría técnica.

Recuerde que...

  • Para los gobiernos y organizaciones internacionales conocer los índices de pobreza o carencia es fundamental para arbitrar las medidas adecuadas de asistencia social y programas de desarrollo.
  • Pobreza absoluta: cuando no se logra alcanzar ciertos estándares mínimos de vida en nutrición, salud y vivienda.
  • Tipos de pobreza relativa: pobreza educativa, pobreza de espacio habitacional, pobreza de servicios, pobreza de Seguridad Social, pobreza de salud y pobreza por ingresos.
  • Se considera que un hogar está en situación de indigencia cuando, aun destinando todos sus ingresos a las necesidades alimentarias de sus integrantes, no lo lograrían.
  • Pobreza cero es la coordinadora ONG para el desarrollo en España formada por 94 ONGD y 14 coordinadoras autonómicas que, en conjunto, suman más de 400 organizaciones dedicadas a la cooperación internacional.
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