guiasjuridicas.es - Documento
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Préstamo a tipo de interés variable

Préstamo a tipo de interés variable

Préstamo en el que el valor concreto del tipo de interés que le resulta de aplicación no permanece constante a lo largo del tiempo, sino que varía en función de la evolución de un índice o referencia conocido por las partes y que se revisa cada período de tiempo acordado por estas.

Banca y bolsa

Concepto

Préstamo en el que el valor concreto del tipo de interés que le resulta de aplicación no permanece constante a lo largo del tiempo, sino que varía en función de la evolución de un índice o referencia conocido por las partes y que se revisa cada período de tiempo acordado por estas.

Existen por tanto tres notas características en un préstamo a tipo de interés variable:

  • a) El prestatario no conoce desde el momento de la firma o formalización del préstamo el importe total de intereses que deberá abonar y la entidad financiera que lo concede tampoco conocerá la cuantía total que ingresará por intereses derivados del préstamo.

    Esta es la causa por la que cuando se formaliza un préstamo a tipo de interés variable el cuadro de pagos que se incluye en el contrato no refleja todas las cuotas a pagar, puesto que se desconoce el tipo de interés a aplicar a partir de determinada fecha, que será el que corresponda en función del índice de referencia pactado por las partes.

    En el contrato encontraremos el cuadro de pagos del período en el que sí se conocen los intereses y que se corresponde con aquel en el que es de aplicación el tipo de partida. Este es el interés fijo que se aplica al préstamo durante un breve plazo de tiempo (antes de que entre en juego el tipo referenciado) que comienza en la fecha de firma del préstamo.

    El coste del préstamo, en términos de TAE (Tasa Anual Equivalente), es producto de una simulación, puesto que no se conocen al momento de la firma los distintos valores que tendrá la referencia a lo largo de la vida de la operación.

  • b) El tipo de interés de estos préstamos no se establece en forma de un porcentaje o tasa fija (3 %, 4 %, 8 %), sino que se conecta con un índice o referencia (por ejemplo, el Euribor a 1 año) al que, como se indicará más adelante, suele sumarse un margen.

    Es importante señalar que en ocasiones se fijan suelos (floors) o techos (caps) fijos a la variación de la referencia:

    Suelo: Tipo fijo que se tomará como valor de la referencia siempre que el valor real de la misma sea menor. Por ejemplo: Préstamo referenciado al Euribor a 1 año más un 0,75 y un suelo de un 3 %. Ello quiere decir que aunque cuando corresponda revisar el tipo de interés de la operación, el Euribor a 1 año esté por debajo del 3 %, siempre se aplicará el 3 % más el margen correspondiente.

    Techo: La aplicación de un techo es menos frecuente y constituye el tipo que se aplicará como tope siempre que corresponda revisar el préstamo y el valor de la referencia sea superior. Por ejemplo: Préstamo referenciado al Euribor a 1 año más un 0,75 y un techo del 9 %. Ello quiere decir que aunque cuando corresponda revisar el tipo de interés de la operación, el Euribor a 1 año esté por encima del 9 %, siempre se aplicará al préstamo el 9 % más el margen correspondiente.

  • c) El valor concreto de ese índice o referencia se revisa cada período de tiempo pactado (por ejemplo, cada 6 meses) para poder calcular el importe exacto de los intereses a pagar durante ese período y hasta la siguiente revisión de la referencia.

Causas de la utilización de tipos de interés variables

Con carácter general podría decirse que la utilización en los activos y otras operaciones (entre ellas los préstamos) del tipo de interés variable obedece a la creciente complejidad de los sistemas y mercados financieros.

Concretando la afirmación anterior y limitándola a España, resulta evidente que hace cuatro décadas las oscilaciones del precio del dinero no eran tan frecuentes y tan drásticas, de forma que no resultaba absolutamente preciso que existiese un mecanismo que trasladara variaciones del precio del dinero a los activos que en ese momento se encontraban ya en manos del público.

Además, existía una política monetaria soberana, es decir, que las decisiones en esta materia dependían exclusivamente del Estado español, la cultura financiera de las empresas y consumidores era notablemente inferior y también la cantidad de activos a largo plazo demandados por el público era menor que la actual.

En la actualidad todo resulta más complejo. La soberanía de la política monetaria no recae exclusivamente en el Estado, sino que al ser miembros de la Unión Europea se ha cedido parte del poder decisorio en este ámbito; los particulares y en especial las empresas tienen una mayor cultura financiera, de manera que se preocupan de gestionar los costes derivados de su financiación ajena; además, en la actualidad el precio del dinero varía con mayor frecuencia y en ocasiones las oscilaciones pueden ser drásticas.

La combinación de todo lo anterior puede decirse que ha contribuido a un incremento considerable de la utilización de tipos de interés variable en activos, en especial en aquellos que son a largo plazo y por una cuestión elemental, ajustar en cierto modo el importe que las personas o empresas deben pagar por intereses al haber adquirido dichos activos al precio que el dinero va teniendo en el mercado.

En conclusión, la mayor utilización de activos a tipo de interés variable se debe en general a la mayor inestabilidad del entorno actual, tanto del específicamente financiero como del social, político, cultural, etc.

Los préstamos hipotecarios y otros préstamos a tipo de interés variable

Préstamos hipotecarios

Los préstamos hipotecarios reúnen dos características esenciales que hacen de los mismos el tipo de activo ideal para que su interés sea variable.

  • a) Plazo. Son préstamos a largo o muy largo plazo (en España en los últimos años se han casi generalizado préstamos hipotecarios a 30 e incluso a 40 años) lo que justifica que el precio a pagar por los mismos (el interés) de algún modo guarde relación con el precio que el dinero va teniendo en el mercado.

    Imaginemos, por ejemplo, un préstamo hipotecario que se concede a un tipo fijo del 15 % y por un plazo máximo de 30 años. A los dos años de haberse concedido, el precio del dinero en el mercado (por ejemplo en el mercado interbancario, que es el relevante para este tipo de operaciones) se encuentra a niveles del 6,5 %. ¿Parecería razonable que una persona continuase pagando a una tasa del 15 % por lo que en el mercado en ese momento podría obtener a tasas algo superiores al 6,5 %? ¡En absoluto! En estos activos a tan largo plazo parece lógico un mecanismo de ajuste que adecúe lo que se paga a la evolución del propio mercado.

  • b) Cuantía y representatividad. Los préstamos hipotecarios son, en general, de cuantías bastante elevadas y a su vez constituyen uno de los gastos más representativos de una familia o persona. Estos dos factores contribuyen también a que resulten productos propicios para ligarlos a tipos de interés variables.

Al igual que suelen ofrecerse tipos de interés variable en el caso de préstamos hipotecarios concedidos a particulares para la adquisición de sus viviendas, también suele emplearse en el caso de préstamos a los promotores, destinados a la construcción de promociones de viviendas.

En ambos casos los préstamos hipotecarios suelen contemplar un primer período de tipo de interés fijo (por ejemplo, el primer año se pacta un X%), que se denomina tipo de partida y a partir de este primer año el tipo variable (imaginemos un Euribor a 1 año) más el margen y la periodicidad de revisión (semestral, anual, etc.).

Otros préstamos

Los préstamos hipotecarios o los préstamos al constructor son los casos más habituales de utilización de tipos de interés variable, pero no los únicos. En la actualidad existen otros tipos de préstamos que suelen ser referenciados:

  • a) Los préstamos sindicados. Se caracterizan por solicitarse un importe muy elevado y normalmente a largo plazo, que se reparte en función de determinados porcentajes entre un sindicato o grupo de Entidades financieras prestamistas. En este tipo de préstamos prácticamente siempre se utilizan tipos referenciados.
  • b) Préstamos singulares. Son aquellos que no forman parte de la cartera de productos estándar de una entidad financiera y que por tanto deben tratarse de modo específico o singular. En ocasiones estos préstamos singulares se caracterizan por:
    • Importes elevados.
    • Plazos de duración largos.
    • Cuadros de pagos atípicos, como puede ser el reembolso en un pago único al vencimiento, la disposición en distintos tramos, etc.

    Estos préstamos, en muchas ocasiones, son también a tipo de interés variable.

  • c) Refinanciaciones. Préstamos que concede una Entidad Financiera para refinanciar la deuda de uno de sus clientes. Si se instrumenta la refinanciación vía préstamo, este normalmente será a tipo de interés variable.

Ejemplo concreto de un préstamo hipotecario activo a tipo de interés variable. Elementos importantes en su determinación

Partiendo de la definición genérica y de las características señaladas puede explicarse o matizarse el préstamo a interés variable con el siguiente ejemplo:

Particular al que su Entidad Financiera le concede un préstamo hipotecario referenciado al Euribor a 1 año + 0,50 con revisiones semestrales.

Los elementos que a partir del ejemplo deben resaltarse son:

  • La referencia. Es el índice cuyo valor concreto servirá a lo largo de la vida del préstamo para determinar los intereses a pagar en los distintos períodos.

    En el ejemplo, la referencia es el “Euribor a 1 año” (puesto que la misma referencia puede tener varios plazos, es decir, hay Euribor a 1 mes, a 3 meses, a 6 meses, etc.)

    En los contratos en que se formalizan los activos de este tipo, ya se trate de pólizas intervenidas por Notarios, de escrituras públicas o incluso de contratos privados, se define exactamente qué es la referencia; en nuestro ejemplo, se indicaría qué es el Euribor a 1 año y en dónde se publica.

    Suele ser muy frecuente también que se prevea algún tipo de referencia sustitutiva para el caso de que en la fecha en la que corresponda verificar el valor del “Euribor a 1 año” (siguiendo con nuestro ejemplo) este no pudiese publicarse o determinarse por alguna causa.

  • El margen. Es lo que se suma al valor de la referencia para determinar el tipo de interés neto total a pagar por el activo durante ese período.

    En nuestro ejemplo, supongamos que el valor del Euribor a 1 año para un determinado semestre es del 2 %. Al valor de la referencia se le sumará el margen para obtener el tipo de interés neto a aplicar:

    Vr + M = TIN

    Siendo Vr = Valor de la referencia, M = Margen y TIN =Tipo de interés neto.

    En nuestro ejemplo:

    2 % + 0,50 = 2,50 %

    Ello significa que desde que resulte de aplicación ese valor de la referencia del 2 % hasta que haya de volver a revisarse lo que vale la misma, el prestatario pagará por su hipotecario un interés del 2,5 %.

  • Período de revisión. Indica cada cuánto tiempo se debe revisar el valor de la referencia y, en consecuencia, actualizarse al alza o a la baja el tipo de interés que se venía pagando por el préstamo.

    En nuestro ejemplo, la revisión pactada es semestral, es decir, que cada semestre (normalmente antes del inicio del mismo) se revisará cuál es el valor de la referencia (“Euribor a 1 año”).

  • Techos y suelos (denominados también caps y floors). En algunos productos de activo a interés variable pueden fijarse contractualmente suelos y/o techos. Estos operan como límites mínimos o máximos a la hora de determinar el tipo de interés a aplicar.

    Completando nuestro ejemplo, en el préstamo hipotecario podría haberse pactado un floor del 1,5 %, de manera que aunque en el momento en el que correspondiese revisar el valor del Euribor a 1 año este fuese inferior al citado 1,5 %, siempre se tomaría el límite mínimo o floor y el prestatario no pagaría en ningún caso por intereses menos del 2 % (el valor del floor más el margen).

    El cap opera en sentido contrario, es decir, como límite máximo frente a potenciales subidas de la referencia. Si en nuestro ejemplo se hubiese pactado un cap del 9 %, aunque al revisar el valor del Euribor a 1 año este fuese superior a dicho porcentaje, para calcular el tipo neto a pagar por el prestatario se tomaría el mencionado cap y en consecuencia nunca pagaría más del 9,50 % (valor del cap más el margen).

    El empleo de techos y suelos para cubrirse y beneficiarse de las oscilaciones de las referencias en los activos a tipo de interés variable no está generalizado y, en muchos casos, la contratación de un cap tiene un coste adicional, pues en realidad actúa como un seguro que cubre a quien lo contrata frente a fuertes subidas de la referencia.

Modalidades

Existen genéricamente dos modalidades de tipos de interés variables de aplicación a los activos:

  • a) El variable puro. Su utilización no es frecuente. Imaginemos un activo con un tipo de interés variable de Euribor a 1 mes y con revisión mensual.

    Si el tipo de interés fuese variable puro, se comprobaría el valor del Euribor a 1 mes durante todos y cada uno de los días que componen el mes, calculándose entonces un valor medio que es el que, sumado al margen, resultaría de aplicación.

    No suelen emplearse con habitualidad, entre otras cosas porque salvo para operaciones muy específicas no resulta relevante la oscilación diaria de la referencia y porque la comprobación de los cálculos en estas operaciones resulta más compleja.

    La utilización de variables puros en operaciones usuales de préstamo, tales como hipotecarios, prácticamente no se da nunca.

  • b) El referenciado o variable. Es el mayormente utilizado y en el que el valor de la referencia solo se calcula tomando el valor que dicha referencia tiene un determinado día, cercano normalmente a aquel en el que procede efectuar la revisión.

Recuerde que...

  • El prestatario no conoce el importe total de intereses que deberá abonar y la entidad financiera que lo concede tampoco conoce la cuantía total que ingresará por intereses derivados del préstamo.
  • El tipo de interés de estos préstamos no se establece en forma de un porcentaje o tasa fija, sino que se conecta con un índice o referencia al que suele sumarse un margen.
  • El valor concreto de ese índice se revisa cada período de tiempo pactado para poder calcular el importe exacto de los intereses a pagar durante ese período y hasta la siguiente revisión de la referencia.
  • La mayor utilización de activos a tipo de interés variable se debe en general a la mayor inestabilidad del entorno actual, tanto del específicamente financiero como del social, político, cultural, etc.
  • Existen genéricamente dos modalidades de tipos de interés variables de aplicación a los activos: el variable puro y el referenciado o variable.
Subir