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Recursos propios de la banca

Recursos propios de la banca

Los fondos propios de la banca o también llamados capital bancario están compuestos por: el fondo de dotación, la prima de emisión, las reservas y otros instrumentos de capital.

Banca y bolsa

Los fondos propios de la banca o también llamados capital bancario, aparecen en el Balance, dentro del Pasivo, y están compuestos por:

  • Capital/Fondo de dotación.
  • Prima de emisión.
  • Reservas.
  • Otros instrumentos de capital: Instrumentos financieros compuestos, Cuotas participativas y fondos asociados (solo Cajas de Ahorros) y Resto de instrumentos de capital.

Las entidades tienen la posibilidad de aumentar su base de capital a través de distintos instrumentos como son la ampliación de capital, la retención de beneficios, la generación de reservas de revalorización de activos o la emisión de títulos (acciones preferentes, deuda perpetua, financiación subordinada u obligaciones convertibles).

Todos estos instrumentos tienen ventajas e inconvenientes, tanto en términos de coste como de utilidad, por lo que las entidades deberán seleccionar y evaluar, en todo momento, aquella cartera de instrumentos de financiación permanente que más se ajuste a sus necesidades.

El volumen de fondos propios debe ser suficiente para cubrir adecuadamente tanto los riesgos actuales como las posibles pérdidas que pudieran aflorar, de forma que no se ponga en peligro el rating de la entidad y se cumpla, al mismo tiempo, con los requisitos legales en materia de solvencia.

Asimismo, el volumen de fondos propios debe permitir afrontar con éxito la estrategia de la entidad a largo plazo (proyectos) de forma que no se reduzca el margen de maniobra de cada entidad por dificultades de acceso al capital en condiciones favorables.

Una vez considerados los puntos anteriores se deberá definir la estructura de fondos propios que, analizando las ventajas e inconvenientes de los distintos instrumentos de financiación permanente que pueden ser utilizados, haga posible reducir el coste medio ponderado del capital.

Los recursos propios en el sector bancario tienen una importancia fundamental.

La función principal asociada a los fondos propios es la de garantizar la continuidad de la entidad; en otras palabras, los bancos deben mantener un nivel mínimo de capital que les permita financiar su actividad y llevar a cabo proyectos estratégicos a largo plazo sin dañar su calificación ni poner en peligro su nivel de solvencia. En este sentido, los recursos propios son utilizados como cobertura de riesgos y para permitir la asunción de pérdidas inesperadas.

No obstante, el directivo bancario tiene la obligación adicional de obtener una rentabilidad sobre los recursos propios que le han sido confiados superior, en todo momento, al coste de oportunidad exigido por los accionistas ya que, de lo contrario, estos últimos se verían impulsados a colocar sus fondos en inversiones alternativas o incluso a descapitalizar la entidad.

Los fondos propios sirven también para proteger los intereses de los agentes involucrados (acreedores, empleados, fondo de garantía de depósitos, etc.) y desde el punto de vista de la autoridad monetaria, son utilizados para garantizar el mecanismo de pagos y el control de la política monetaria.

Volumen fondos propios en el sistema bancario

A pesar de su indudable importancia, los fondos propios en el sistema bancario son muy inferiores a los existentes en el resto de sectores económicos, debido principalmente a los siguientes factores:

  • Posibilidad de reducir el nivel de riesgo vía diversificación de su actividad.
  • El sector bancario requiere una escasa inversión en inmovilizado.
  • El grado de liquidez del inmovilizado es mayor que en otros sectores.
  • Existe un seguro de depósitos que protege los intereses de los acreedores.
  • La posibilidad de un respaldo tácito en caso de quiebra.
  • Existe una normativa específica de obligado cumplimiento y una autoridad independiente responsable de su supervisión.

Los fondos propios en la banca, no solo son inferiores a los de otros sectores económicos sino que, adicionalmente, han ido reduciendo su peso a lo largo del pasado siglo debido principalmente a las siguientes causas:

  • Ausencia de incertidumbres y presencia de ciclos económicos largos (hasta los años setenta).
  • Desarrollo de sistemas financieros con mayor liquidez y profundidad.
  • Nuevos instrumentos que facilitan la diversificación y la cobertura de riesgos.
  • Mejores controles asociados a los avances en los sistemas de información y las nuevas tecnologías.
  • Efecto del valor contable (precio histórico) e inflación.
  • Necesidad de cubrir economías de escala vía incremento de la actividad sin por ello aumentar los niveles de capitalización.

En las últimas dos décadas, sin embargo, el nivel de fondos propios se ha estabilizado, incluso ha crecido ligeramente debido a las siguientes razones:

  • Incremento del control por parte de las autoridades a nivel internacional.
  • Homogeneización de la normativa en materia de solvencia.
  • Liberalización del sector, aumento de la competencia y reducción de márgenes.
  • Introducción de competidores emergentes.
  • Ciclos económicos más cortos y mayor incertidumbre económica.
  • Acceso directo al mercado (desintermediación).
  • Sofisticación del negocio bancario: desarrollo acelerado de nuevos instrumentos y riesgos financieros.

Recuerde que...

  • Las entidades pueden aumentar su base de capital a través de distintos instrumentos como la ampliación de capital, la retención de beneficios, la generación de reservas de revalorización de activos o la emisión de títulos.
  • Los fondos propios sirven para proteger los intereses de los agentes involucrados y son utilizados para garantizar el mecanismo de pagos y el control de la política monetaria.
  • Los fondos propios en el sistema bancario son muy inferiores a los existentes en el resto de sectores económicos.
  • La función principal asociada a los fondos propios es la de garantizar la continuidad de la entidad.
  • El volumen de fondos propios debe permitir afrontar con éxito la estrategia de la entidad a largo plazo.
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