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Sector terciario

Sector terciario

Sector de la economia que agrupa todas aquellas actividades que suponen la prestación de servicios a otras empresas o a consumidores.

Sectores regulados

Concepto

El sector terciario es el sector de la economía que agrupa todas aquellas actividades que suponen la prestación de servicios a otras empresas o a consumidores. Engloba, por tanto, una gran cantidad de actividades, muy heterogéneas, que comparten algunas características comunes a todas ellas, pero que muchos otros rasgos impiden establecer acciones comunes, a diferencia de lo que ocurre con el sector agrícola y el industrial. Dentro de estas actividades estarían, por ejemplo, ramas como el comercio, la hostelería y las reparaciones; el transporte y las comunicaciones; los créditos, seguros y servicios a empresas y alquileres; y los servicios públicos, entre los que se encuentran los prestados por las Administraciones Públicas, la Sanidad, la Enseñanza, o la Defensa.

Se pueden distinguir grandes diferencias entre cada una de las ramas que componen el sector: tanto la tecnología que incorporan unas y otras, como el tamaño de las empresas o su poder de mercado, o la productividad de cada una de ellas (incluso, la forma de poder medir dicha productividad en cada rama del sector). Y la gran desagregación que se suele establecer es la de ser servicios de mercado –que compiten entre ellos– y servicios de no mercado –distribuidos por el sector público sin estar sometido a la competencia de otras empresas–.

¿Qué son los servicios?

No existe una definición lo suficientemente amplia que pueda aceptarse generalmente de lo que se entiende por servicios. Desde un punto de vista económico lo que se suele hacer es recalcar las diferencias que presentan los servicios frente a los bienes producidos por el sector primario o el secundario. Desde esta perspectiva los servicios, a diferencia de los bienes, presentan cuatro características:

  • Son intangibles, es decir, no materiales.
  • Se producen y consumen simultáneamente (en un bien no tiene por qué ocurrir así).
  • Los servicios no pueden almacenarse.
  • Los servicios suelen producirse para clientes específicos.

Clasificación de los servicios

Existen diversos criterios para clasificar los servicios, que, como acabamos de establecer, abarcan una gran cantidad de actividades productivas. Un primer criterio clasificatorio distingue los servicios en función del agente económico al que vayan dirigidos. Desde este punto de vista se diferencia entre los servicios personales, dirigidos al consumidor final, tales como los bancarios cuando el cliente es un particular, y los servicios a empresas, si el cliente es una administración pública o una empresa. Precisamente estos últimos son los que explican la dificultad que existe a la hora de establecer la magnitud de este sector en el conjunto de la economía. En efecto las empresas pueden contratar los servicios que necesitan a otras empresas especializadas en su prestación. Por ejemplo, si una empresa que produce bienes industriales contrata a una empresa de limpieza para realizar labores de este tipo. Sin embargo también podría optar por tener su propio departamento de limpieza (los llamados servicios vinculados internos). En este sentido se estarían prestando servicios dentro de la empresa industrial por la propia empresa.

Los servicios también pueden clasificarse en función de su grado de comercialización en el mercado. Existen así los denominados servicios públicos o de no mercado, que no se comercializan, tales como la sanidad pública o el transporte público, y los servicios de mercado, como por ejemplo el transporte aéreo de pasajeros, o las clínicas privadas de salud.

Para facilitar la elaboración de estadísticas que permitan conocer la realidad de una economía, establecer comparaciones entre países o incluso poder tomar decisiones de política económica, los países emplean un criterio formal común de clasificación de las actividades productivas. En el caso español se trata de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) 2009. Los servicios según este criterio clasificatorio se agrupan en 14 grandes bloques denominados secciones (desde la sección G hasta la sección T). A continuación se especifican los servicios a los que hace referencia cada una de estas secciones con algunos ejemplos:

  • Sección G: Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos de motor y motocicletas. Incluye servicios tales como cualquier tipo de comercio, ya sea a mayoristas o minoristas; y la venta, mantenimiento o reparación de cualquier tipo de vehículo.
  • Sección H: Transporte y almacenamiento; es decir, transporte terrestre, ferroviario, marítimo, por tuberías, aéreo, ya sea para mercancías o personas. También incluye las actividades de depósito y almacenamiento y otras actividades anexas al transporte, como las postales y de correos.
  • Sección I: Hostelería; hoteles y alojamientos similares y restaurantes y puestos de comidas entre otros.
  • Sección J: Información y comunicaciones; edición de libros, edición de videojuegos o actividades de exhibición cinematográfica; las telecomunicaciones; la programación y otras actividades relacionadas con la informática; o la publicación de portales web.
  • Sección K: Actividades financieras y de seguros, ya sean de la banca central como de otras agencias de valores. También incluyen los seguros de todo tipo, los fondos de pensiones o actividades de gestión de fondos.
  • Sección L: Actividades Inmobiliarias como la compraventa de bienes inmobiliarios por cuenta propia o ajena.
  • Sección M: Actividades profesionales, científicas y técnicas, tales como actividades jurídicas, actividades de contabilidad, teneduría de libros, auditoría y asesoría fiscal o las agencias de publicidad, los servicios técnicos de arquitectura, o la investigación y desarrollo.
  • Sección N: Actividades administrativas y servicios auxiliares; alquiler de automóviles y vehículos de motor ligeros; actividades de seguridad privada; servicios de limpieza, de jardinería, o la organización de convenciones y eventos.
  • Sección O: Administración Pública y defensa; Seguridad Social obligatoria. Lo que incluye todos los servicios públicos de defensa, justicia, orden público y protección civil.
  • Sección P: Educación, en todos los niveles desde la preprimaria a la terciaria universitaria y no universitaria, incluída la deportiva y cultural, así como las actividades auxiliares a estas.
  • Sección Q: Actividades sanitarias y de servicios sociales, como actividades hospitalarias, actividades de medicina general o actividades de medicina especializada.
  • Sección R: Actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento; artes escénicas, actividades de bibliotecas, actividades archivos o actividades de juegos de azar y apuestas.
  • Sección S: Otros Servicios; incluye actividades tan diversas como las desarrolladas por organizaciones empresariales y patronales, actividades de organizaciones profesionales, actividades sindicales, actividades de organizaciones religiosas, reparación de ordenadores y equipos periféricos, peluquería y otros tratamientos de belleza o pompas fúnebres y actividades relacionadas.
  • Sección T: Actividades de los hogares como empleadores de personal doméstico; actividades de los hogares como productores de bienes y servicios para uso propio.

Por último, Baumol (1985) diferencia tres tipos de servicios en función de sus posibilidades de incremento de productividad. En primer lugar se encontrarían los servicios personales con tendencia al estancamiento, tales como la peluquería o las artes escénicas. Se caracterizan por ser intensivos en tiempo y con pocas posibilidades de incrementar la productividad. En segundo lugar los servicios impersonales progresivos, caracterizados por permitir mayores incrementos de productividad gracias que pueden incorporar mejoras tecnológicas (por ejemplo los servicios de telefonía). Por último los servicios impersonales con tendencia asintótica al estancamiento. Presentan estos servicios posibilidades iniciales de incrementos de productividad, que se acaban agotando con el tiempo. Es el caso de los servicios de informática, que en principio permiten reducir costes en la etapa de hardware, pero con el tiempo y como consecuencia de aumento de la importancia del software también tenderían al estancamiento o una necesaria reinnovación.

Evolución de los servicios: la terciarización de la economía

Dos rasgos caracterizan la evolución del sector terciario en el último medio siglo. Por un lado un notable incremento de su participación en el PIB de la mayor parte de economía, y por otro, relacionado con el anterior, un aumento de la proporción de la población activa ocupada en este tipo de actividades. Se puede afirmar así que tras la II Guerra Mundial tuvo lugar un proceso de terciarización de las economías desarrolladas, que dejaron de ser economías industriales para convertirse en economías de servicios. De hecho y como puede observarse en el Cuadro 1, el sector terciario supone más de las dos terceras partes del PIB en las economías desarrolladas, e incluso en los países en desarrollo, con una renta renta media y baja, supera con creces a los sectores primario y secundario y más del 50% del PIB. Ahora bien, hay que ser cautos con las estadísticas del sector terciario, porque al estar compuesto de gran disparidad de ramas de actividad, puede llevar a engaño. Por ejemplo, una parte importante de la aportación de este sector al PIB puede ser debida a la entrada de turistas en el país, sin que ello suponga una conexión directa con el desarrollo económico del mismo, como puede ser el caso de algunas economías como Guatemala que casi la mitad de todo lo que aporta el sector al país es por la hostelería, turismo y restauración (Cuadro 2).

Cuadro 1. Participación del PIB por sectores en % (2018)
AgriculturaIndustriaServicios
Total Mundial4.128.467.5
Economías en Desarrollo8.136.255.7
— de África16.130.853.1
— de América5.427.766.9
— de Asia7.938.353.8
— de Oceanía13.324.362.4
Economías en Transición5.435.758.8
Economías Desarrolladas1.322.776.0
— de América0.919.579.6
— de Asia1.128.170.8
— de Europa1.625.073.4
— de Oceanía3.124.772.2
Países Menos Desarrollados20.829.849.4
— de Asia18.029.752.3
— de África23.129.920.2
Fuente: UNCTADStat (2020).

¿Por qué se ha producido este fenómeno? Varios son los factores que permitirían contestar a esta pregunta. En primer lugar, ha sido consecuencia de un aumento considerable de la demanda de servicios tanto por parte de las familias (consecuencia del aumento de sus niveles de renta así como de cambios en las estructuras sociales y culturales), como por parte de las empresas que han externalizado todo este tipo de actividades (comenzaron a contratarlos a otras empresas especializadas). Por otra parte, las mejoras tecnológicas han permitido un incremento espectacular en la oferta de muchos servicios (por ejemplo en el sector de las telecomunicaciones), favoreciendo su crecimiento en el conjunto de la economía. Por último no se puede olvidar que el desarrollo del denominado Estado de Bienestar también ha afectado al crecimiento de la prestación de servicios por parte de la Administración Pública (el desarrollo de una sanidad o de una educación pública).

A todo ello se añade un hecho adicional, la creciente necesidad de incorporar servicios para la propia producción industrial, esto es lo que se conoce hoy en día como la “servitización” de la economía. La creciente importancia de los servicios a empresas, el comercio –tanto físico como virtual– los servicios informáticos, financieros o seguros, y el valor que estos están incorporando a precio de los bienes, es un hecho palpable. Son estas ramas las que deben impulsar las economías más atrasadas, como es el caso de Bolivia, China, Guatemala, Tajikistán o Turquía, cuyo es inferior al 37% del PIB del país frente a economías como España, Estados Unidos, Australia o el Reino Unido que está entorno al 50% (Cuadro 2).

Cuadro 2. Distribución sectorial del PIB y algunas ramas del sector servicios (2018)
AgriculturaIndustriaServicios
Total serviciosComercio, Restauración y HosteleríaTransporte, Almacenamiento, ComunicacionesOtros Servicios
Australia2.825.072.311.47.753.1
Bolivia13.230.256.510.810.635.1
China7.540.851.711.14.536.1
España3.122.174.819.28.347.3
Estados Unidos0.819.080.114.410.455.4
Guatemala10.225.264.530.47.227.0
Reino Unido0.719.679.713.710.955.1
Rusia3.535.960.616.77.536.3
Tajikistán20.930.149.016.212.120.7
Turquía6.532.960.617.011.931.7
Total Mundial4.128.467.514.18.744.7
Fuente: UNCTADStat (2020).

En paralelo al aumento del peso del sector terciario en la economía, se ha producido un incremento de la participación del empleo en el mismo con respecto al empleo total. En principio no debería resultar extraño, si además tenemos en cuenta de que se trata de un sector intensivo en mano de obra, donde en algunas ramas de actividad resulta muy difícil sustituir el factor trabajo por factor capital y donde el crecimiento de la productividad debe ir asociado a un aumento de la contratación de mano de obra, en muchos casos de alta cualificación.

Recuerde que...

  • Los servicios son intangibles; se producen y consumen simultáneamente; no pueden almacenarse y suelen producirse para clientes específicos.
  • En función del agente económico al que van dirigidos, puede distinguirse entre servicios personales, dirigidos al consumidor final, y servicios a empresas o a la Administración pública.
  • En función de su grado de comercialización, se diferencian entre públicos (sanidad, transporte público) y de mercado (clínicas privadas, transporte aéreo de pasajeros).
  • Y en función de sus posibilidades de incremento de productividad, se encuentran los servicios personales con tendencia al estancamiento (peluquería, artes escénicas); servicios impersonales progresivos (telefonía) y los servicios impersonales con tendencia asintótica al estancamiento (informática).
  • Tras la II Guerra Mundial tuvo lugar un proceso de terciarización de las economías desarrolladas, que dejaron de ser economías industriales para convertirse en economías de servicios.
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