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Retardos temporales

Retardos temporales

Periodo tiempo, desde que aparece un problema económico hasta que se adopta y se pone en práctica una medida correctora por parte de las autoridades y surte efectos en la economía.

Contabilidad y finanzas

Concepto

Los retardos temporales suponen un problema importante de aplicación de la política económica y se deriva de que puede transcurrir un periodo tiempo, más o menos largo, desde que aparece un problema económico hasta que se adopta y se pone en práctica la medida correctora por parte de las autoridades y surte efectos en la economía. Este intervalo de tiempo se conoce como retardo o desfase temporal (interno y externo) y su importancia fue destacada especialmente por M. Friedman en los años sesenta.

Los diferentes retardos temporales y su distinción en política monetaria y fiscal

Cuando las autoridades económicas detectan un problema económico y toman las decisiones que consideran más adecuadas para resolverlo, hasta que dichas medidas surten efecto transcurren períodos de tiempos relativamente erráticos y volátiles que disminuyen la eficacia de las actuaciones públicas. En la medida en que las diversas fases de elaboración de la Política Económica sean largas y complicadas, los retardos tendrán mayor relevancia y constituirán obstáculos al engranaje político-económico.

Estos retardos o desfases son de varios tipos y han sido objeto de abundante literatura, aceptándose, en general, una clasificación que distingue entre desfase interno (inside lag) y desfase externo (outside lag) (Figura 1).

El desfase interno se produce a consecuencia del tiempo que transcurre desde que comienza la desestabilización hasta que se pone en marcha una acción concreta de política económica. A su vez, el desfase interno se subdivide en:

a) desfase de reconocimiento, o tiempo que transcurre desde el momento en que surge la perturbación hasta aquél en que se toma conciencia de la necesidad de la acción y b) desfase de acción, o tiempo que transcurre, desde que se reconoce la necesidad de las medidas, hasta que se adoptan. Es un tiempo de discusión y negociación entre el gobierno y los distintos grupos que intervienen en el diseño de la política.

El desfase externo tiene su origen a consecuencia de la dispersión temporal de los efectos de la acción política, siendo generalmente un desfase distribuido, puesto que los efectos de las medidas se van manifestando paulatinamente a lo largo del tiempo. La medición de este desfase se refiere al tiempo que transcurre desde que entra en acción la medida hasta que se producen sus efectos plenos. En algunos casos, un determinado instrumento puede provocar efectos inmediatos en la economía como, por ejemplo, una subida de los tipos de interés no esperada por los agentes pero, en otros casos, los efectos pueden tardar un tiempo en aparecer, ya sea porque los agentes lo esperaban y se han defendido contra la medida adoptada o porque afectan a la estructura del sistema económico y, por tanto, son de más lento efecto. En cualquier caso y, con independencia de la variabilidad de este retardo, siempre existe un cierto desfase en la obtención de resultados una vez adoptada la medida de política económica.

La duración y variabilidad de los retardos condicionan la eficacia de la política monetaria y fiscal, aunque los retardos en cada una de ellas sean distintos.

Concretamente, la eficacia de la política monetaria está condicionada por estos retardos, dado que si, por ejemplo, los retardos son amplios y variables (difíciles de prever) la política monetaria no será un instrumento adecuado para estabilizar la economía a corto plazo y debería centrarse en la estabilidad de la inflación a medio plazo.

Aún así, el retardo interno en política monetaria, que supone el tiempo que transcurre desde que se produce el problema que requiere una intervención del banco central (por ejemplo, una subida de la inflación) hasta que este adopta y pone en práctica la medida (la realización de una operación de mercado abierto que dé lugar a una subida del tipo de interés de intervención) es muy corto. Al contrario, el retardo externo, que es el tiempo que transcurre desde que la medida es adoptada hasta que tiene los efectos que se persiguen en la economía (la subida del tipo de interés de intervención se traslada a los tipos de interés de mercado, las empresas modifican sus planes de inversión y se modera el consumo y esto se refleja en una caída en la demanda agregada y una reducción de la tasa de inflación) es muy largo, puesto que incluye todo el conjunto de efectos recogidos en el mecanismo de transmisión. Al tratarse fundamentalmente de decisiones adoptadas por un amplio conjunto de agentes es difícil prever tanto la magnitud como el tiempo en que tendrá efecto una decisión de política monetaria.

La eficacia de la política fiscal también se ve condicionada por los retardos aunque estos sean diferentes, en cuanto a duración a los de la política monetaria. En concreto, el retardo de reconocimiento es más amplio en política fiscal porque las autoridades económicas tienen una información más rápida de las medidas monetarias, el retardo de acción es también más dilatado en cualquier medida fiscal que ante una medida monetaria, mientras que el retardo externo siempre es más corto cuando se trata de un instrumento fiscal que cuando es una medida monetaria.

Implicaciones de política económica

En general, se puede señalar que la duración de los desfases dependerá tanto del sistema institucional (instrumentos estadísticos adecuados, sistema de indicadores, proceso de toma de decisiones y consultas, papel del parlamento, etc.) como del tipo de medidas adoptadas o incluso de su carácter expansivo o contractivo, existiendo estimaciones muy diversas sobre su duración que dificultan la aplicación de una política coyuntural o de corto plazo. La existencia de retardos temporales es un factor que debe tenerse en cuenta a la hora de aplicar dinámicamente las distintas medidas de política económica, ya que la política económica no es, en realidad, un ejercicio de estática comparativa, sino que los problemas de política económica se han de plantear dentro de modelos dinámicos.

Además la variabilidad de los retardos temporales dificulta la ejecución de la política económica dada la posible incapacidad del gobierno para conocerlos y considerarlos a la hora de tomar sus decisiones, por lo que podría ser preferible reducir el activismo del gobierno y someter su actuación a reglas fijas de comportamiento en vez de permitir actuaciones discrecionales. Esto es así porque si los retardos son muy amplios y variables, el desconocimiento por parte del gobierno de las perturbaciones futuras de la economía puede generar que la política económica acabe desestabilizando la economía en vez de colaborar en su estabilidad (tras una perturbación de demanda negativa el gobierno aplica una política expansiva, pero si esta tiene efectos sobre la economía con un retraso amplio, la coyuntura puede haberse modificado para entonces, siendo necesaria precisamente una política de signo contrario).

Recuerde que...

  • Existen varios tipos de retardos: desfase interno (inside lag) y desfase externo (outside lag).
  • El desfase interno: tiempo que transcurre desde que comienza la desestabilización hasta que se pone en marcha una acción.
  • El desfase interno se divide: desfase de reconocimiento y desfase de acción.
  • El desfase externo tiene su origen a consecuencia de la dispersión temporal de los efectos de la acción política.
  • La existencia de retardos temporales es un factor que debe tenerse en cuenta a la hora de aplicar las medidas de política económica.
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