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Coste

Coste

Contabilidad y finanzas

Concepto

Desde un punto de vista amplio, el “coste” puede considerarse según Shillinglaw, como "Un sacrificio de valores vinculado a una determinada finalidad" entendiendo por valores cualquier bien, servicio o derecho que tenga un valor económico. La obtención de un producto o la prestación de un servicio conllevan un sacrificio de medios de producción.

Sin embargo, también cuenta la perspectiva contable, autores como Blanco Ibarra lo definen como “la medida y valoración del consumo realizado o previsto por la aplicación racional de los factores productivos para la obtención de un producto, trabajo o servicio”.

Por su parte Pedersen lo define como: "El consumo valorado en dinero de los bienes y servicios necesarios para la producción, que constituye el objetivo de la empresa".

Analizando esta última definición podemos hacer énfasis en algunos conceptos:

  • Consumo: La simple posesión de un factor no implica coste, hay que sacrificar, consumir dicho factor para la obtención de "algo". Por tanto, para que exista coste debe de existir una aplicación o consumo a un determinado proceso productivo.
  • Valoración: Susceptible de ser valorado en unidades físicas y monetarias, lo que permite distinguir dos dimensiones en la medida de un coste:
    • · Magnitud técnica del coste: expresión en unidades físicas del consumo de bienes y servicios.
    • · Magnitud económica del coste: expresión monetaria de los consumos técnicos.
  • Factores productivos: es decir, aquellos valores sacrificados para la obtención de otros que serán los productos obtenidos.
  • Necesarios para la producción: entendiendo el término producción, como proceso generador de valores añadidos, transformando unas entradas en salidas. Si no son válidos o necesarios para producir bienes o servicios, no pueden considerarse como coste y se contabilizan como pérdidas.

Diferencias entre el coste y otros términos

Una de las dificultades que surge al estudiar la contabilidad de costes es la falta de uniformidad en su terminología. Por este motivo es necesario precisar el alcance de algunos términos que, teniendo relación con el concepto de coste, no deben confundirse con él, atendiendo siempre fundamentalmente a su aspecto económico.

  • 1. Compra: Utilizamos el término compra en sentido amplio y como sinónimo de adquisición o contratación de los factores productivos de todo tipo (activo fijo, materias primas, personal, suministros etc.) que la empresa adquiere en el exterior.
  • 2. Gasto: Es el valor monetario de los factores adquiridos en el exterior aplicados o utilizados por la empresa durante un período. Su importe será igual al de las compras o adquisición de factores menos el de la inversión, y figurará recogido en las respectivas cuentas de gasto de la contabilidad financiera. Se trata de un concepto que corresponde al ámbito externo, y se encuentra referido a un período económico. En la contabilidad financiera, se utiliza para calcular el resultado del ejercicio por diferencia entre los ingresos del ejercicio y los gastos necesarios para conseguir esos ingresos.
  • 3. Inversión: Es el valor monetario de los factores adquiridos en el exterior o elaborados por la empresa y no aplicados durante el ejercicio. Serán utilizados durante los ejercicios posteriores. Su importe será igual al de las compras de factores menos el del gasto. El valor de la inversión realizada durante el ejercicio figurará en el balance de situación, en la agrupación patrimonial que corresponda según la naturaleza de la inversión: Inmovilizado, Existencias, etc.
  • 4. Pago: Es un concepto de tesorería. El gasto se realiza en el momento de efectuar la compra independientemente de cuando tenga lugar el pago, o salida de tesorería.

Ejemplo nº 1:

La empresa “A” tienen en sus almacenes el 1/1/X1 existencias iniciales de materia prima por valor de 60.000 euros. Durante el mes de enero compra materia prima por importe de 200.000 euros. Las existencias finales a 31 de enero ascendían a 85.000 euros.

El importe del gasto o consumo de materia prima "A" realizado durante el mes de enero fue el siguiente:

(601) Compras de materia prima "A"200.000 €
(611) Variación de exist. Materia prima "A"(25.000 €)
Gasto o Consumo de materia prima "A"175.000 €

Consecuentemente, la inversión en existencias durante el mes de enero fue:

200.000 (Compras) - 175.000 (Consumos) = 25.000, que al 31/12/X1 estará contabilizado, como existencias finales en cuentas del grupo 3 del Plan General Contable “Existencias”.

Ejemplo nº 2:

La empresa “B” realiza el cálculo de resultados y la valoración de existencias mensualmente. El 1 de enero compra 1.500 kg. de materia prima a 50 €/Kg., a pagar dentro de tres meses. El 31 de enero quedan 500 Kg. de existencias. La empresa efectuó el pago de la compra el 28 de febrero.

FECHACONCEPTOIMPORTE
1-1-X1Compra1.500 kg. x 50 €/kg = 75.000 €
30-1-X1Gasto1.000 kg. x 50 €/kg = 50.000 €
30-1-X1Coste1.000 kg. x 50 €/kg = 50.000 €
31-1-X1Inversión500 kg. x 50 €/kg = 25.000 €
28-2-X1Pago1.500 kg. x 50 €/kg = 75.000 €

Clasificación de los costes

Los costes se pueden clasificar bajo diferentes criterios, en función del uso que se pretende dar a la información elaborada con ellos, así como del tipo de análisis que pretenda hacerse. Se pueden establecer las siguientes clasificaciones:

  • 1. Costes directos e indirectos: Según estén vinculados a un único objeto de coste o a varios, se pueden diferenciar entre:
    • Coste directo: Es aquel que se puede asignar con certeza a un único objeto de coste (producto o servicio) de manera objetiva. Se puede calcular su consumo por unidad producida. La materia prima y la mano de obra directa son los costes directos por excelencia.
    • Coste indirecto: Es el que corresponde a dos o más objetos de coste y cuya imputación a los mismos se realizará mediante la utilización de criterios subjetivos (véase "Clave de distribución"). Los gastos generales de fabricación son costes indirectos, como por ejemplo, los materiales indirectos, la mano de obra indirecta, los suministros, la publicidad etc.

      Ejemplo: Si al reparar un coche en el taller dentro de la factura aparece unas horas de mano de obra que el mecánico ha dedicado a la reparación del coche desde que comenzó la reparación hasta que terminó, eso sería mano de obra directa para el taller, porque se puede medir por unidad producida, es decir por coche reparado. Sin embargo, dentro del mismo taller hay administrativos que evidentemente no trabajan directamente con el producto (coche reparado), por tanto, su sueldo se conoce globalmente (no por factor de coste), por lo que sería considerado mano de obra indirecta.

  • 2. Costes fijos y variables: Atendiendo a su relación con el nivel de actividad desarrollado por la empresa. Se distingue entre:
    • Costes fijos: No cambian al variar el nivel de actividad. Por ejemplo, el alquiler que se paga por el almacén (también se les denomina cargas de estructura).
    • Costes variables: Cambian ante variaciones en el nivel de actividad. Por ejemplo, el consumo de materias primas (también se les denomina cargas operacionales).
    • Costes mixtos: son aquellos que tienen una parte fija y otra variable, como por ejemplo el consumo de energía eléctrica.
  • 3. Costes relevantes y no relevantes: Según su importancia en el objeto analizado. Se diferencia entre:
    • Costes relevantes: Aquellos que son significativos respecto a un determinado objeto de análisis que se desee realizar.
    • Costes no relevantes: Los que por el contrario no tengan trascendencia para ese particular análisis.
  • 4. Costes inventariables y no inventariables: En función de su permanencia en la empresa: se distingue entre:
    • Costes inventariables: Aquellos que pueden permanecer en la empresa durante más de un ejercicio. Su consumo puede no ser inmediato, lo que supone una mayor dificultad a la hora de valorar su consumo, por ejemplo los materiales.
    • Costes no inventariables: Los que se agotan en el ejercicio económico. Aquellos vinculados al tiempo, por ejemplo: personal, suministros, etc. y que, al no poderse almacenar, tienen un consumo inmediato, lo que supone una mayor facilidad para valorar sus consumos.
  • 5. Costes controlables y no controlables: En función de lo que cueste controlarlos.
    • No controlables: aquellos en los que cuesta más la inversión en medios para su control que el beneficio derivado del mismo.
    • Controlables: el caso contrario.

Relatividad de los costes

Los costes no son una cifra cierta, única y determinada, sino que existen una serie de condicionantes que les confieren un carácter relativo. Dicha relatividad se pone de manifiesto a través de:

  • Incertidumbre en la valoración de consumos: En muchas ocasiones, tanto la magnitud técnica como la magnitud económica del coste no se pueden determinar de manera objetiva. Así, por ejemplo, si se pretende calcular el consumo de materias primas, y estas estuvieran valoradas a precios distintos, la magnitud técnica de dicho coste sí estará determinada objetivamente, mientras que la expresión monetaria de dicho consumo (magnitud económica), variará dependiendo del criterio de valoración aplicado, coste medio ponderado o FIFO (véase "Métodos de valoración de existencias").

    En otras ocasiones por el contrario, tanto la magnitud técnica como la económica no se pueden determinar si no es recurriendo a criterios subjetivos. Tal es el caso de la depreciación de los elementos de inmovilizado.

  • Incertidumbre en la asignación de los costes a los centros o productos: el problema nace de la existencia de costes indirectos, cuya asignación a los objetos de coste (productos o servicios), se tendrá que hacer mediante la utilización de alguna variable de referencia o clave de distribución (véase "Cuadro de reclasificación de cargas indirectas").
  • En función del sujeto del coste: es decir, aún dentro de la misma empresa, los costes serán diferentes para sujetos de coste distintos. Así, por ejemplo, el coste de una central nuclear no será igual para la empresa que para la comunidad donde está ubicada.
  • En función de la finalidad del coste: Dependiendo de cual sea el fin al que se destinen los costes en la empresa (establecer una adecuada política de precios, eficiencia interna, elaboración de presupuestos, control de responsabilidades etc.) se utilizarán diferentes conceptos de coste. De ahí la frase tan frecuentemente repetida de "diferentes costes para distintos propósitos".
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