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Asset allocation

Asset allocation

Proceso de decidir cómo distribuir la riqueza de un inversor entre las diferentes clases de activos en un sentido amplio.

Contabilidad y finanzas

Concepto

En cualquier proceso de inversión existen una serie de puntos que se consideran claves y que, en muchos casos, van a suponer el alcance del éxito para el inversor o gestor de patrimonio. Entre estos puntos destacamos los siguientes:

  • La asignación de los activos o asset allocation.
  • El grado de diversificación que se adopte.
  • El número de activos que integrarán la cartera.
  • El peso y el riesgo que cada activo tendrá dentro de la cartera.

Centrándonos en el primero de los puntos, podemos definir asset allocation como el proceso de decidir cómo distribuir la riqueza de un inversor entre las diferentes clases de activos en un sentido amplio. En definitiva, se trata de asignar el presupuesto de inversión entre renta variable (acciones), renta fija (bonos), efectivo, activos inmobiliarios, materias primas, metales preciosos y otros activos. El proceso de la asignación de capitales consta, esencialmente, de tres fases:

1. Selección de las clases de activos. Un modelo sencillo de asignación de valores puede considerar únicamente tres clases de activos: acciones, bonos y efectivo. Otros procedimientos más complejos pueden incluir otras clases de activos como bienes inmobiliarios, materias primas, etc. Existen también subdivisiones entre las que escoger; por ejemplo, dentro de la renta variable, habrá que especificar qué mercados extranjeros deben cubrirse, o qué parte del patrimonio debe estar invertido en compañías de gran capitalización, y qué parte en empresas de pequeña capitalización.

2. Determinación de la combinación de clases de activos que mejor encajan con los objetivos y las limitaciones individuales del inversor. Hay que tener en cuenta que lo que vale para un inversor puede no convenirle a otro. A modo de ejemplo, en la siguiente figura se recoge la asignación de activos realizada para un perfil de inversión “moderado” por parte de la firma Ahorro Corporación Gestión SGIIC. Las clases de activos contempladas son tesorería, renta fija y renta variable.

Como podemos comprobar en la anterior figura, el peso destinado a la renta variable supera la mitad del valor total de la cartera (concretamente un 54 %), de ahí que las inversiones recomendadas para el perfil “moderado” ofrezcan rentabilidades significativamente superiores a los tipos del mercado. El restante 46 % se lo reparten la tesorería, con un 28 %, y la renta fija con un 18 % aproximadamente.

Por otro lado, es bastante típico realizar una rotación de clases de activos en función del contexto económico reinante. Así, se suele emplear el denominado como “reloj de la inversión” que se recoge en la siguiente figura.

Las clases de activos contempladas son cuatro: acciones, bonos, liquidez y materias primas. Según cuál sea el estado de la economía (mayor o menor crecimiento económico combinado con una mayor o menor o inflación), entonces se sobrepondera una clase de activos. Por ejemplo, para una situación de ralentización económica junto con una elevada inflación (estanflación o stagflation) la clase de activos a sobreponderar sería la liquidez, y en la parte de renta variable se debería apostar por acciones defensivas y de valor. En cambio, la situación económica inversa, esto es, recuperación del crecimiento económico combinado con una inflación reducida, debería llevar a apostar claramente por las acciones, a ser posible por los sectores de las telecomunicaciones, información, tecnología y materiales básicos.

3. Gestionar la anterior combinación a lo largo del tiempo. Hay que tomar también decisiones en cuanto a reajustes. Supongamos, por ejemplo, que se decide que el 60 % de una cartera debe estar en acciones y el resto en obligaciones. Si las acciones suben al mismo tiempo que las obligaciones bajan, se puede terminar con el 70 % en acciones y el 30 % en obligaciones. ¿Habrá que reajustar la cartera para ponerla de nuevo en la proporción 60-40 original? De ser así, ¿con qué frecuencia se ha de hacer? Si se hace demasiado a menudo, los costes de operaciones aumentarán considerablemente; pero si no se hace con regularidad, puede que la asignación de la cartera se aleje considerablemente del objetivo inicial. Esta es la clase de preguntas a las que intentan contestar los profesionales dedicados al asesoramiento financiero.

Relevancia de la asignación de activos

Existen estudios que demuestran que la asignación de valores (asset allocation) es más importante que la selección de activos (stock picking). Como ya hemos visto, la asignación de valores es el proceso para decidir cuál debe ser la exposición de un inversor en cada una de las clases de activos. Está íntimamente relacionado con la diversificación. En este sentido, la asignación es sencillamente una diversificación entre clases de activos más que una diversificación dentro de una misma clase de aquellos.

Uno de los estudios pioneros y más ampliamente citados sobre la importancia de la asignación de valores fue llevado a cabo por Gary Brinson, Randolph Hood y Gilbert Beebower (Determinants of portfolio performance, Financial Analysts Journal, julio/agosto 1986, Págs. 39 a 44). Estos investigadores, al estudiar los fondos de pensiones, sacaron la conclusión de que más del 90 % de las variaciones de los rendimientos trimestrales, considerados en conjunto a lo largo de un cierto tiempo, podían atribuirse a la asignación de activos. Menos de un 10 % eran provocados por las circunstancias del mercado o por la selección de activos.

Este tipo de estudios llevan a la conclusión de que los inversores, si realmente quieren hacer las cosas bien, deberían pensar más en cuánto dinero pondrían en cada tipo de activo, que en qué acciones concretas van a comprar. La mayoría de inversores dedican muy poco tiempo a la asignación de activos. Si se planteasen más seriamente cuánto deberían invertir en acciones, obligaciones, activos inmobiliarios y otras clases de activos, no hay duda de que saldrían beneficiados.

Recuerde que...

  • El proceso de la asignación de capitales consta de tres fases: Selección de las clases de activos. Determinación de la combinación de clases de activos que mejor encajan con los objetivos y las limitaciones individuales del inversor. Gestionar la anterior combinación a lo largo del tiempo.
  • Existen estudios que demuestran que la asignación de valores (asset allocation) es más importante que la selección de activos (stock picking).
  • La asignación es sencillamente una diversificación entre clases de activos más que una diversificación dentro de una misma clase de aquellos.
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