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Banca minorista

Banca minorista

Banca cuyo público o cliente objetivo está constituido por personas físicas y PYMES con un nivel de patrimonio fijado por la propia entidad financiera. También hace referencia al conjunto de operaciones bancarias que estos suelen realizar: abrir cuentas corrientes o de ahorro, constituir una imposición a plazo, realizar transacciones en cajeros automáticos con tarjetas de crédito o débito, solicitar financiación al consumo, etc.

Banca y bolsa

Concepto

También conocida como banca de particulares, se refiere al modelo de banca especializada en un segmento de clientela caracterizado por un gran número de operaciones de escasa cuantía y dirigido principalmente a personas físicas, con patrimonios bajos, economías domésticas o familias y, en la mayoría de las ocasiones, pequeños negocios o comercios.

Existen, pues, dos acepciones fundamentales sobre lo que significa la banca minorista:

  • a) Atendiendo al tipo de clientes al que se dirige, banca minorista, o banca al por menor es aquella cuyo público o cliente objetivo está constituido por personas físicas con un patrimonio inferior a un determinado nivel, fijado por la propia entidad financiera y por las pequeñas y medianas empresas (PYMES); es lo que, tradicionalmente, se ha entendido como la banca encargada de satisfacer las necesidades de particulares y PYMES.

    Pueden existir entidades financieras especializadas en banca minorista y que, por tanto, no contemplen entre sus posibles clientes a grandes corporaciones o empresas ya sean públicas o privadas. Sin embargo y dado el considerable tamaño de muchas de las entidades financieras actuales, estas se departamentalizan, en ocasiones, por tipos de clientes y crean distintas unidades tales como la banca de particulares o minorista, la banca de patrimonios y la banca corporativa o mayorista.

  • b) Por extensión, teniendo presentes las operaciones bancarias más habituales que suelen realizar los particulares y las pequeñas y medianas empresas, se considera banca minorista o banca al por menor al conjunto de dichas operaciones tales como: abrir una cuenta corriente o de ahorro, constituir una imposición a plazo, realizar transacciones en cajeros automáticos con tarjetas de crédito o débito, solicitar una financiación al consumo, etc.

Características de la banca minorista

Existen diversas notas características de este tipo de banca, entre las que deben resaltarse las siguientes:

  • - Importes o volúmenes medios negociados en las operaciones, o en todo caso bajos, en comparación con los característicos de la banca mayorista; por ejemplo, el importe medio de una financiación crediticia solicitada por una PYME es mucho menor al que puede precisar una corporación industrial privada.
  • - Necesidades más homogéneas: Los particulares entre sí y las PYMES, entre estas, suelen tener unas necesidades con relación a las entidades financieras más o menos semejantes, de modo que resulta posible estandarizar las mismas en cierta medida.

    Esto posibilita, por ejemplo, que las entidades financieras creen tipos de productos estándar, tanto de pasivo como de activo, con unas determinadas características más o menos cerradas y que no son susceptibles de un gran margen de negociación por sus destinatarios (los particulares y las PYMES).

    Cuando un particular acude a un banco o caja de ahorros a solicitar una tarjeta de crédito le ofrecerán distintos tipos disponibles, pero las características ya se encuentran predefinidas y son poco susceptibles de negociación (el tipo de tarjeta “A”, por ejemplo, tiene asociado un límite, un tipo de interés por pago aplazado, dos modalidades de pago aplazado, unas comisiones, etc. y el cliente poco podrá hacer por modificar algunas de estas características. Lo mismo ocurre con un crédito a un año que una pequeña empresa pueda precisar del banco con el que trabaje; quizás pueda negociar el margen y alguna otra comisión, pero poco más).

    Debemos observar, sin embargo, que en el mercado español existe cierta tendencia a lo que se denomina la personalización en masa, es decir, que partiendo de un producto o esquema común puedan realizarse diversas modificaciones que encajen mejor con las necesidades específicas del cliente. Con independencia de este fenómeno, de lo que no cabe duda es que el grado de estandarización u homogeneización de los productos bancarios destinados a particulares y PYMES es muchísimo mayor que el de la banca al por mayor, en la que es habitual la creación de operaciones o productos «a medida» para una determinada empresa.

  • - Mayor grado de automatización de operaciones y procesos: Esta característica se encuentra íntimamente conectada con la anterior. Al tratarse de operaciones o productos estandarizados resulta más sencillo el control automático de los mismos y la posible sustitución o reducción de medios personales mediante el uso de la tecnología (ejemplos clásicos son el uso del cajero automático y la posibilidad de consultar saldos y realizar algunas operaciones típicas de la banca minorista como transferencias, pago de recibos, etc., mediante medios telemáticos como Internet).
  • - Redes o canales de distribución más amplias: En efecto, al tratarse de operaciones estandarizadas y por ello masivas en el sentido de muy habituales y reiteradas, para desarrollar una buena banca minorista suele ser preciso contar con redes o canales de distribución desarrollados. A título de ejemplo, contar con muchas sucursales o estar integrado en una red de cajeros automáticos que tenga multitud de cajeros distribuidos por todo el territorio.

Recuerde que...

  • El grado de estandarización u homogeneización de los productos bancarios destinados a particulares y PYMES es muchísimo mayor que el de la banca mayorista, en la que es habitual la creación de operaciones o productos «a medida» para una determinada empresa.
  • Al tratarse de operaciones o productos estandarizados resulta más sencillo el control automático de los mismos y la posible sustitución o reducción de medios personales mediante el uso de la tecnología (uso del cajero automático, consultar saldos y realizar algunas operaciones como transferencias, pago de recibos, etc., mediante medios telemáticos como Internet).
  • Para desarrollar una buena banca minorista suele ser preciso contar con redes o canales de distribución desarrollados (contar con muchas sucursales o estar integrado en una red de cajeros automáticos que tenga multitud de cajeros distribuidos por todo el territorio).
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