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Balanza de pagos

Balanza de pagos

La balanza de pagos es un documento contable en el que se registran todas las transacciones que se realizan entre los residentes de un país y los del resto del mundo durante un periodo determinado, normalmente un año.

Impuestos especiales
Contabilidad y finanzas

Concepto

La balanza de pagos es un documento contable en el que se registran todas las transacciones que se realizan entre los residentes de un país y los del resto del mundo durante un periodo determinado, normalmente un año.

Criterios para la elaboración de la balanza de pagos

1. Residencia

El criterio de residencia utilizado a la hora de determinar qué personas e instituciones son consideradas como residentes en el país, es necesariamente arbitrario. Si bien el carácter de residente no tiene duda para aquellos ciudadanos del país que viven de forma permanente en él, o para los Gobiernos centrales y locales, empresas, etc., localizados en el país, sí pueden surgir serias dudas a la hora de clasificar las transacciones de los diplomáticos, personal militar, turistas o empresas multinacionales.

2. Transacciones a incluir

En la balanza de pagos no solo se incluyen aquellas transacciones con el exterior que suponen intercambio de bienes o servicios, sino que también se incluyen las transferencias monetarias y las compras y ventas de activos. Además, no solo se computan las transacciones con contrapartida (que constituyen la mayoría), sino que también se incluyen aquellas transacciones que no tienen una contrapartida directa, habitualmente conocidas como transferencias.

3. Criterio del devengo

La balanza de pagos no recoge pagos, sino transacciones que se realizan entre residentes y no residentes. Desde el punto de vista económico es más importante la adquisición de un derecho o una obligación que su cumplimiento. Por ello, en la balanza de pagos se recoge cuándo se adquiere el derecho o la obligación y no cuándo tiene lugar el cobro o el pago.

En algunas ocasiones, a la hora de la contabilización de las transacciones con el exterior, se utiliza el criterio contable de caja según el cual la transacción se recoge en el momento efectivo del cobro o el pago. En este documento contable figuran aproximadamente las mismas operaciones que en la balanza de pagos, pero referidas a otro momento.

4. Procedimiento contable de partida doble

Todo intercambio entre un país y el resto del mundo implica dos flujos de valor que se tienen que registrar en la balanza de pagos. Por ello, la balanza de pagos se construye utilizando el procedimiento contable de partida doble, según el cual toda transacción da lugar a dos anotaciones en, por lo menos, dos cuentas distintas, con signos contrarios. Por tanto, toda operación anotada en el Debe de la balanza de pagos debe tener una contrapartida contable en el Haber y viceversa.

5. Dos tipos de transacciones

Las transacciones que se recogen en la balanza de pagos pueden ser de dos tipos:

  • - Transacciones que dan derechos o créditos contra el exterior (como, por ejemplo, una exportación de bienes). Estas transacciones son contabilizadas con signo positivo o, lo que es lo mismo, como ingreso.
  • - Transacciones que dan lugar a obligaciones o débitos frente al exterior (como, por ejemplo, una importación de bienes). Estas transacciones son contabilizadas con signo negativo o, lo que es lo mismo, como pago.

La balanza de pagos tiene, pues, dos columnas que reflejan ambos tipos de operaciones. Las transacciones que suponen ingresos son anotadas en el Debe de la balanza de pagos; las que suponen pagos son anotadas en el Haber.

El hecho de contabilizar toda transacción económica con el exterior siguiendo el principio de partida doble supone que, desde un punto de vista contable, la balanza de pagos de un país siempre estará equilibrada, puesto que la columna de ingresos siempre deberá ser igual a la columna de pagos. Ahora bien, equilibrio contable no significa que desde el punto de vista económico exista equilibrio en la balanza de pagos.

Estructura de la balanza de pagos

Las transacciones que se realizan entre los residentes y no residentes de un país son de muy distinta naturaleza. Se registrará en la balanza de pagos desde el gasto que realiza el turista extranjero que viene a nuestro país, hasta la importación de un caza de combate que realiza el ejército, pasando por la adquisición de deuda pública de un país extranjero que realiza un residente.

Los diferentes tipos de transacciones con el exterior y que aparecen sistematizadas en la balanza de pagos no son anotadas de forma caprichosa, sino que se lleva a cabo de acuerdo a la significación económica de cada partida.

En los manuales al uso de macroeconomía las transacciones de la balanza de pagos se suelen agrupar en dos balanzas principales:

  • a) Balanza por cuenta corriente, en la que se recogen todas aquellas transacciones con el exterior que originan flujos de renta. En ella se incluyen flujos de bienes y servicios, así como transferencias.
  • b) Balanza de capital, en la que se recogen todas las transacciones que suponen la compra o venta de activos con el exterior.

Sin embargo, la presentación habitual de la balanza de pagos de un país es más desagregada y se realiza siguiendo los criterios establecidos por el Fondo Monetario Internacional en su Quinto Manual de Balanza de Pagos. En concreto, las operaciones de la balanza de pagos se clasifican en torno a tres cuentas básicas:

  • - Balanza por cuenta corriente
  • - Cuenta de capital
  • - Cuenta financiera

La balanza por cuenta corriente se subdivide en cuatro balanzas básicas:

  • · Balanza comercial o de bienes
  • · Balanza de servicios, que incluye turismo y viajes
  • · Balanza de rentas
  • · Balanza de transferencias

La cuenta de capital incluye las transferencias de capital y la adquisición y disposición de activos no producidos no financieros. En el caso español, las transferencias de capital son, con gran diferencia, la rúbrica más importante de esta cuenta.

La cuenta financiera, en España, se estructura de forma que las operaciones del Banco de España tienen un tratamiento separado, con lo que se ofrece una primera apertura contemplando una cuenta con las operaciones de los distintos sectores, excluido el Banco de España, y otra con las operaciones del Banco de España. Dentro de la primera se ofrecen cuatro balanzas, diferenciadas por el tipo de activos y pasivos en los que se materializan las operaciones correspondientes:

  • · Inversiones directas
  • · Inversiones de cartera
  • · Otra inversión
  • · Derivados financieros

La cuenta financiera de las operaciones exteriores del Banco de España incluye la variación de las reservas, la variación de la cuenta del Banco de España con el Eurosistema y el resto de los activos y pasivos exteriores de esta institución.

Por último, se incluye una partida de cierre (Errores y Omisiones) para cuadrar las cuentas. Una de las probables causas que justifica la existencia de esta partida son las diferencias de estimación o valoración de las anotaciones y el carácter esencialmente estimativo de las mismas en algunos epígrafes, tales como el turismo.

Equilibrio de la balanza

La balanza de pagos siempre está en equilibrio contable, es decir:

Balanza Cuenta Errores y Cuenta Corriente + Capital + Financiera + Omisiones = 0

Ahora bien, que exista equilibrio contable no quiere decir que cada una de las balanzas de pagos esté en equilibrio y que el país no registre un problema de balanza de pagos.

No es fácil determinar cuándo un país tiene su balanza de pagos “equilibrada” desde el punto de vista económico, ya que no existe un único criterio de qué balanza o grupos de balanza se han de observar a la hora de determinar si existe equilibrio o no en la balanza de pagos. ¿Qué balanza se debe observar?, ¿la balanza por cuenta corriente?, ¿la cuenta financiera?, ¿la cuenta financiera del Banco Central? o ¿alguna agrupación de cuentas?

Una posibilidad para analizar la existencia o no de equilibrio en la balanza de pagos es la propuesta por Meade de distinguir entre:

  • - Transacciones autónomas: las ocasionadas por actividades comerciales o financieras, o por razones políticas, siendo su característica distintiva el que tienen lugar independientemente de la posición de la balanza de pagos de un país.
  • - Transacciones acomodantes o de ajuste: las que tienen lugar como consecuencia de las transacciones autónomas.

En la mayoría de las ocasiones no resulta difícil distinguir entre transacciones autónomas o transacciones acomodantes. Por ejemplo, las exportaciones de bienes y servicios son transacciones autónomas, que se producen exclusivamente por razones económicas; la inversión extranjera directa, así como buena parte de la inversión en cartera u otra inversión también podrían catalogarse como transacciones autónomas ya que se llevan a cabo con el objetivo de obtener un rendimiento. Por otro lado, la variación de la cuenta financiera del Banco Central porque no hace sino compensar el desequilibrio de las partidas autónomas, sería una partida acomodante.

No obstante, existen casos en los que se plantea una seria dificultad para determinar el carácter autónomo o acomodante de una transacción. Por ejemplo, si las autoridades monetarias de un país con un fuerte déficit por cuenta corriente elevan los tipos de interés con el fin de atraer capital extranjero y reducir el desequilibrio en la balanza de pagos, ¿cómo debería considerarse la transacción correspondiente? Desde el punto de vista del inversor sería una transacción autónoma; sin embargo, desde la perspectiva de las autoridades monetarias sería una transacción acomodante.

Por tanto, como hemos señalado, el equilibrio o desequilibrio en la balanza de pagos viene determinado por la suma de las transacciones autónomas, lo cual, desde el punto de vista operativo, no está exento de problemas, dadas las dificultades para identificar las transacciones autónomas.

Ajuste de la balanza de pagos

La balanza de pagos de un país normalmente presentará un déficit o un superávit, y la existencia de este desequilibrio no debe ser normalmente un motivo de especial preocupación. Sin embargo, si un desequilibrio de balanza de pagos, y más concretamente un déficit, se mantiene de forma prolongada en el tiempo, sí puede constituir un problema importante y obligar a las autoridades a adoptar las medidas correctoras.

Un déficit en la balanza de pagos puede conducir a una crisis de balanza de pagos cuando conduzca a un progresivo deterioro en las reservas centrales (o de forma más general, en la cuenta financiera frente al exterior del Banco Central). En esa situación las autoridades económicas deberán adoptar las medidas necesarias para restablecer el equilibrio en la balanza de pagos, lo cual normalmente pasará por la devaluación de la moneda nacional y/o por la adopción de una política de estabilización económica (medidas de política monetaria y presupuestaria de carácter fuertemente restrictivo) con el fin de reducir las importaciones y favorecer las exportaciones.

Recuerde que...

  • La balanza de pagos tiene dos columnas que reflejan dos tipos de transacciones: las que suponen ingresos son anotadas en el Debe; las que suponen pagos son anotadas en el Haber.
  • Las transacciones de la balanza de pagos se suelen agrupar en dos balanzas principales: balanza por cuenta corriente (transacciones de bienes, servicios y transferencias con el exterior que originan flujos de renta) y balanza de capital (transacciones que suponen la compra o venta de activos con el exterior), aunque la presentación habitual de la balanza de pagos de un país es más desagregada y se realiza siguiendo los criterios establecidos por el FMI.
  • Contabilizar toda transacción económica con el exterior siguiendo el principio de partida doble supone, desde un punto de vista contable, que la balanza de pagos de un país siempre estará equilibrada, lo que no significa que exista equilibrio desde el punto de vista económico.
  • La balanza de pagos de un país normalmente presentará un déficit o un superávit, no siendo motivo de especial preocupación excepto un déficit prolongado en el tiempo, que puede constituir un problema importante y obligar a las autoridades a adoptar las medidas correctoras de estabilización económica.
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