guiasjuridicas.es - Documento
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Movilidad internacional del trabajo

Movilidad internacional del trabajo

Multinacionales y globalización de los Recursos Humanos

Concepto

La movilidad internacional del trabajo se refiere al mayor o menor grado de libertad que los individuos tienen para poder moverse sin restricciones de un país a otro y acceder a un puesto de trabajo, sin que la nacionalidad suponga un obstáculo.

Podríamos hablar de la existencia de total libertad internacional de movimientos en el factor trabajo si los individuos pudieran acceder, de acuerdo con su capacidad, a cualquier puesto de trabajo con independencia del país en que este se encuentre, sin que la nacionalidad supusiera ningún tipo de obstáculo.

Diferentes tipos de trabajo

El factor trabajo no es un todo homogéneo, lo cual puede tener una incidencia en su grado de movilidad internacional.

Podemos establecer distintos criterios de diferenciación del trabajo:

  • 1. Atendiendo a su dependencia, podemos distinguir entre trabajadores por cuenta ajena (asalariados) y trabajadores por cuenta propia (autónomos y profesionales).
  • 2. Atendiendo a su grado de especialización, podemos diferenciar entre el trabajo especializado (capital humano) y el trabajo no especializado (mano de obra).

La movilidad de los individuos que, lo mismo trabajando por cuenta ajena que haciéndolo por cuenta propia, necesitan un título determinado es más baja que la de aquellos que no lo precisan, ya que no les basta que se les reconozca nominalmente su libertad de movimientos, sino que además precisan que los títulos obtenidos en su país sean validos en el país receptor.

Las causas y efectos de la movilidad internacional del trabajo

Desde el punto de vista de los modelos teóricos las causas y los efectos de los movimientos internacionales del factor trabajo son bastante similares a los que se derivan del comercio de bienes.

La existencia de diferencias en las dotaciones relativas del factor trabajo entre países hace que los salarios reales entre países sean distintos, siempre que existan trabas al desplazamiento de los trabajadores, lo cual generará incentivos para que los trabajadores de los países en los que existe un menor nivel de salarios reales deseen encontrar un empleo en los países con mayores salarios reales.

Si se permite que los trabajadores fluyan libremente entre países, se producirán desplazamientos desde los países con menores salarios reales hacia los países con mayores salarios, lo cual originará una serie de efectos tanto desde el punto de vista del mercado de trabajo como del mercado de bienes y servicios.

Básicamente estos efectos los podríamos resumir en los siguientes:

  • 1. Se produciría una convergencia de los salarios reales. Los salarios reales se incrementarán en los países con menores salarios reales y se reducirán en los países con mayores salarios.
  • 2. Se incrementará la producción mundial y se producirá un aumento en el bienestar mundial.
  • 3. A pesar de la mejora en el bienestar mundial, algunas personas resultarán perjudicadas por la liberalización de los movimientos de mano de obra. Es precisamente la existencia de estos efectos de redistribución, uno de los factores que hace que la liberalización de flujos de mano de obra se enfrente a importantes obstáculos.

Restricciones a la movilidad internacional del trabajo

Si ya de por sí existen importantes obstáculos a la movilidad geográfica del trabajo dentro de un país (como, por ejemplo, los cambios derivados de la necesidad de la búsqueda de un nuevo hogar), estos obstáculos se acrecientan notablemente cuando se refiere a la movilidad internacional del trabajo.

Los controles migratorios, los problemas derivados del reconocimiento de cualificaciones y las diferencias de idiomas son obstáculos relevantes a los movimientos internacionales de capital.

Las restricciones a la movilidad internacional del trabajo son la tónica común prácticamente de todos los países desarrollados, lo que hace que la movilidad internacional del trabajo sea notablemente menor a la movilidad del capital.

La movilidad internacional del trabajo en la práctica: los "trabajadores extranjeros" en Europa

La gran época de la movilidad internacional de mano de obra fue la de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, momento en el que decenas de millones de trabajadores europeos emigraron a América del Norte y del Sur, y millones de indios y chinos se desplazaron a Africa, las Indias Occidentales y el Sudeste Asiático.

Sin embargo, desde 1920, los movimientos de población han sido limitados por restricciones migratorias, y los cambios de población más grandes han sido consecuencia de guerras y luchas civiles. No obstante, la movilidad del trabajo en Europa constituye uno de los principales ejemplos de migración por razones económicas.

Desde 1950 hasta los primeros años setenta, los países ricos de Europa occidental atrajeron a millones de trabajadores de los países menos prósperos del sur y sureste: Portugal, España, Italia y Grecia; así como también Turquía y Marruecos.

La emigración de trabajadores hacia el norte de Europa se interrumpió bruscamente con la reducción del crecimiento económico, que siguió en Europa occidental a la crisis energética de 1973. En un entorno de creciente desempleo, la atracción de la emigración se desvaneció y no solo se frenaron los flujos de mano de obra hacia el norte de Europa, sino que muchos volvieron a su país. Así, mientras que desde 1960 a 1969 la emigración neta de Grecia, Italia, Portugal y España fue de 2,2 millones; desde 1970 hasta 1979 fue solo de 75.000.

En los últimos años se han producido importantes flujos migratorios en el seno de la Unión Europea, pero muy distintos a los registrados en los años 60. Los que tradicionalmente fueron países exportadores de mano de obra, en la actualidad son importantes importadores de mano de obra, como es el caso de España e Italia. Asimismo, destacar los flujos de mano de obra que se han producido en el seno de la Unión Europea tras la desaparición de las economías comunistas.

Beneficios y problemas de la movilidad internacional del trabajo

La movilidad internacional del trabajo trae consigo importantes beneficios potenciales, pero también de ella pueden derivarse ciertos problemas.

Como ya hemos señalado, los trabajadores que emigran a otro país pueden potencialmente obtener salarios reales mucho mayores a los que obtendrían en su país. Asimismo, en las economías receptoras de inmigrantes, en ocasiones cercanas al pleno empleo, la disponibilidad de trabajadores emigrantes puede ayudar a impedir que el crecimiento económico se vea limitado por la restricción que representa no disponer de una mayor oferta de trabajo.

Sin embargo, en muchas ocasiones, incluso en períodos de rápido crecimiento económico, la emigración suele generar preocupaciones sociales y políticas. Por un lado, los trabajadores de los países más prósperos pueden considerar a los inmigrantes como una competencia que hace que sus salarios reales se reduzcan, aunque en la práctica, en la mayor parte de las ocasiones, los inmigrantes acceden a los empleos de baja cualificación, poco deseados por los trabajadores nacionales. Por otro lado, existe el riesgo de que los trabajadores inmigrantes se conviertan en ciudadanos de segunda categoría, que no se integran en la sociedad receptora, la cual los mira con desconfianza, especialmente cuando el crecimiento económico se desacelera y se produce un aumento en las tasas de paro.

Recuerde que...

  • Efectos de la movilidad internacional del trabajo: convergencia de los salarios reales, incrementos de la producción mundial y aumento en el bienestar mundial. A pesar de la mejora en el bienestar mundial, algunas personas resultarán perjudicadas por la liberalización de los movimientos de mano de obra.
  • Los trabajadores de los países más prósperos pueden considerar a los inmigrantes como una competencia que hace que sus salarios reales se reduzcan, aunque en la práctica, en la mayor parte de las ocasiones, los inmigrantes acceden a los empleos de baja cualificación, poco deseados por los trabajadores nacionales.
  • Los controles migratorios, los problemas derivados del reconocimiento de cualificaciones y las diferencias de idiomas son obstáculos relevantes a los movimientos internacionales de capital.
  • Las restricciones a la movilidad internacional del trabajo son la tónica común prácticamente de todos los países desarrollados, lo que hace que la movilidad internacional del trabajo sea notablemente menor a la movilidad del capital.
  • La movilidad de los individuos que necesitan un título determinado es más baja que la de aquellos que no lo precisan, ya que no les basta que se les reconozca su libertad de movimientos, sino que además precisan que los títulos obtenidos en su país sean validos en el país receptor.
Subir