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OPA obligatoria

OPA obligatoria

Una OPA obligatoria ocurre cuando se formula una oferta pública de adquisición de acciones y la entidad oferente se ve obligada, por imperativo legal, a lanzar la oferta sobre determinados valores.

Contabilidad y finanzas

Concepto

Cuando se formula una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) y la entidad oferente se ha visto obligada, por imperativo legal, a lanzar la oferta sobre determinados valores, estaremos ante el concepto de OPA Obligatoria.

El control de los derechos de voto es vital para que el equipo que gestiona la empresa se mantenga en su cargo. Por ello, uno de los principales asuntos que llaman la atención permanente del Presidente o del Consejero delegado, y al que prestan una buena parte de su tiempo, es mantener el poder de decisión dentro de la empresa.

Este poder que los gestores han desarrollado sobre el gobierno de las empresas ha preocupado siempre a los responsables políticos. En España, la primera iniciativa que se tomó hace unos años, fue la de cambiar la controvertida legislación de OPA de 1991, mediante la promulgación del Real Decreto 432/2003 de 11 de abril, que modificó, aunque mantuvo, el Real Decreto 1197/1991 de 26 de julio. Posteriormente y ante las reiteradas evidencias empíricas de que había aspectos que no respondían a la realidad de los mercados, se decidió derogar definitivamente el Decreto de 1991 y promulgar el Real Decreto 1066/2007, de 27 de julio, que es la norma que rige actualmente la operativa de OPA en España y, en particular, las situaciones en las que se hace obligatorio el lanzamiento de una oferta pública de adquisición de valores.

En este sentido, queda obligada a formular una OPA por la totalidad de los valores de una determinada sociedad cotizada (denominada habitualmente “sociedad afectada”), la empresa o, en su caso, la persona física (denominada habitualmente “entidad oferente”) que alcance el control de la sociedad afectada.

El término “alcanzar el control” supone que se han adquirido al menos el 30 % de las acciones u otros valores de la sociedad afectada que confieran derechos de voto, de forma directa o indirecta, una vez excluida la autocartera, o bien, que se han suscrito determinados pactos parasociales con otros titulares de valores, que actúan de forma concertada con la entidad oferente y que permiten llegar al citado 30 %. Este porcentaje se considerará como agregado de todas las participaciones de las empresas de un mismo grupo, así como los de los miembros de los Consejos de Administración de las empresas de dicho grupo.

Es preciso, además, tener en cuenta el concepto de capital teórico máximo futuro (CTMF), a los efectos del cálculo de los porcentajes citados de participaciones significativas, ya que la tenencia de obligaciones convertibles o derechos de suscripción susceptibles de convertirse en capital computa de cara a la consideración del porcentaje de tenencia de acciones. Análogo ocurre para las acciones sin voto cuando hayan pasado a tenerlo por no haber recibido los dividendos mínimos. Sin embargo, los “warrants” u opciones sobre acciones de la compañía no se considerarán a los efectos de participaciones significativas, salvo que se ejerciten y se adquieran las acciones.

También se considera que se ha alcanzado el control de forma “cualitativa”, al exigir que, la obligatoriedad de lanzar una OPA, esté vinculada simultáneamente al porcentaje de capital que se adquiera y a los cambios que se registren en el Consejo de Administración de la compañía, con la entrada de posibles nuevos miembros o el nombramiento, ya sea directo, indirecto o en concierto, de un porcentaje relevante de consejeros. Esta obligatoriedad también se extiende a los casos en los que se tome una participación significativa en el capital de la compañía cotizada y, con posterioridad, se tome el control de la misma mediante la designación de consejeros en sus órganos de gobierno durante los dos años siguientes a la toma de control, contados a partir de la aceptación del cargo por parte de los consejeros.

Por tanto, el adquirente estará obligado a lanzar la OPA aun cuando posea menos del 30 % de los derechos de voto, siempre que en los dos años siguientes a la adquisición de la participación minoritaria en la empresa, hubiera designado un número de consejeros que, junto con los que ya tuviera, llegaran a representar la mitad más uno de los miembros del Consejo de Administración de la sociedad afectada y que, por tanto, le garantizasen la gestión de dicha sociedad a la entidad oferente.

Cuando surge la obligatoriedad, la OPA debe presentarse, como máximo, en el plazo de un mes desde que se ha alcanzado el control de la sociedad afectada. No obstante, si la toma de control de la sociedad afectada se hubiera producido de forma indirecta o sobrevenida, el plazo para lanzar la OPA se ampliará a tres meses, permitiéndose a la adquirente que pueda vender los valores necesarios durante ese período, si así lo desea, para reducir el exceso de derechos políticos sobrevenidos que habían dado origen a la obligatoriedad de lanzamiento de la OPA.

Por otro lado, existen diferentes supuestos en los que no es necesario el lanzamiento de una OPA. Un caso evidente surge cuando se trata de las adquisiciones que se hagan por imperativo legal, esto es, expropiaciones forzosas, ejecución de deudas realizadas por los Fondos de Garantía de Depósitos para reflotar bancos, cajas de ahorro o cooperativas de crédito o bien las realizadas por la Comisión Liquidadora de Entidades Aseguradoras para hacer lo propio con compañías de seguros.

Tampoco será necesario lanzar una OPA en el caso de que todos los accionistas de la sociedad afectada acordaran por unanimidad la venta o permuta de todas las acciones representativas del capital de la sociedad o bien renunciaran expresamente a la venta o permuta de sus valores en el caso de que se formulara una oferta pública de adquisición.

En el caso de que el titular adquiera la participación significativa como consecuencia de la conversión o capitalización de créditos en acciones (caso propio de sociedades en dificultades, que no pueden pagar sus deudas), dentro del esquema de un convenio alcanzado en un procedimiento concursal, no será tampoco necesario lanzar una OPA, siempre que el titular de los créditos sea el que se los ha adjudicado (evitando de esta manera la picaresca de que se produjera previamente una cesión del crédito a terceros).

Supuestos de obligatoriedad

Los supuestos de obligatoriedad ligados al acaecimiento de determinadas operaciones societarias son los siguientes:

  • 1. Adquisición indirecta derivada de una fusión. Si una empresa, cotizada o no, se fusiona con otra, que es titular de una participación significativa en una sociedad cotizada o, simplemente, toma el control de esta empresa (caso de que sea no cotizada) y se da el caso de que la citada participación es una parte esencial del activo de la empresa que se pasa a controlar (o lo que es lo mismo que la fusión o la toma de control está motivada por conseguir la posesión de dicha participación), se exigirá una OPA sobre el 100 % del capital de la sociedad afectada.
  • 2. Participación significativa sobrevenida derivada de una reducción de capital. Si la participación de un accionista pasa a superar el límite del 30 % fijado como control, pero esa posición es debida a que se ha producido una reducción de capital en la sociedad afectada (el accionista no ha adquirido ninguna acción nueva y, sin embargo, ha superado el límite que obliga al lanzamiento de una OPA), dicho accionista no podrá ejercer los derechos de voto de las acciones que excedan del citado 30 % sin lanzar una OPA sobre la totalidad de las acciones de la sociedad afectada.
  • 3. Participación significativa sobrevenida en entidades financieras, derivada del cumplimiento de un contrato de aseguramiento de colocación de una emisión de valores. Si una empresa emite valores con derecho de voto o susceptibles de poseer dicho derecho y cuya colocación es asegurada por entidades financieras, aquellos valores no colocados deben ser adquiridos por las citadas entidades aseguradoras. En este caso, supuesto que la participación sobrevenida supere el 30 % de los derechos de voto de la sociedad afectada, la entidad financiera adquirente deberá formular una OPA de acuerdo con las condiciones generales de cualquier adquirente.

    Es más, desde la adquisición hasta la venta o lanzamiento de la OPA, la entidad financiera no podrá ejercer los derechos políticos de los valores adquiridos.

  • 4. Participación significativa sobrevenida como consecuencia del canje, suscripción o conversión de acciones. Si una empresa recibe un paquete de acciones por canje, suscripción o conversión y llega al 30 % del capital de la sociedad afectada, se exigirá asimismo una OPA sobre el 100 % del capital de la sociedad afectada, salvo que venda el exceso de derechos de voto en los tres meses siguientes a producirse la toma de control.
  • 5. Participación significativa sobrevenida como consecuencia de las variaciones de autocartera. Si la sociedad afectada modifica su autocartera y cuando se computan los votos resulta que una entidad pasa a superar el límite del 30 % de control, tendrá o bien que lanzar una OPA sobre el 100 % del capital, o bien vender el exceso de derechos de voto en los tres meses siguientes a producirse la toma de control.

Recuerde que...

  • El control de los derechos de voto es vital para que el equipo que gestiona la empresa se mantenga en su cargo.
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