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OPA amistosa

OPA amistosa

Diremos que nos encontramos ante una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) amistosa cuando se plantea la posibilidad de que una entidad adquiera una empresa cotizada en Bolsa y ambas se ponen de acuerdo en el precio y en la forma de instrumentar la operación.

Contabilidad y finanzas

Concepto

Cuando se plantea la posibilidad de que una entidad adquiera una empresa cotizada en Bolsa y ambas se ponen de acuerdo en el precio y en la forma de instrumentar la operación, diremos que nos encontramos ante una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) amistosa.

En general, la mayor parte de las operaciones de adquisición o de fusión de sociedades tienen un cierto grado de negociación entre partes. Como es bien sabido, la confrontación solo trae costes y “heridas” a las partes en conflicto y, si pueden evitarlo, lo hacen.

En general, las OPA amistosas se dan en el caso de empresas grandes, lo que dificulta la lucha por el control de las mismas y una estrategia claramente agresiva puede suponer costes y fracasos importantes, tanto económicos como de imagen pública. Por ello, lo normal es que las operaciones sean negociadas y suele ser la entidad oferente la que lleva el papel protagonista.

Si la entidad oferente ha decidido incrementar su dimensión mediante la toma de una participación significativa en otra empresa y, además, ha decidido hacerlo de forma amistosa, debe seguir un determinado proceso que suele durar varios meses y que se detalla a continuación.

Procedimiento

Planificación y prolegómenos de la operación

Una vez que un grupo de inversores o un grupo de empresas detecta esa necesidad de crecer a la que nos hemos referido, se inicia el proceso de adquisición, comenzando con una búsqueda activa de candidatos, para lo cual habrá que:

  • Definir los criterios de búsqueda.
  • Establecer el precio que estamos dispuestos a pagar.
  • Decidir sobre el tipo de operación a plantear.

Evidentemente, las decisiones anteriores dependerán de cada operación y de cómo se quiera plantear la misma. La decisión de si la operación será negociada o no es de vital importancia a la hora de establecer la estrategia a seguir. Si la OPA va a ser hostil solo queda redactar el folleto informativo y enviarlo a la CNMV. Si la OPA va a ser negociada habrá muchos aspectos que tratar con carácter previo a la presentación del folleto para su autorización.

Decidido lo anterior, es preciso definir los posibles candidatos antes de comenzar a mantener conversaciones con ellos. Una vez analizados tanto económica, como política, como estratégicamente, tendremos que tomar una decisión importante para el futuro de la operación: la elección del candidato idóneo para la misma.

Asumido quién va a ser el candidato, habrá que aproximarse a él, evitando cualquier tipo de agresividad y tratando de dar la imagen de que se trata de una operación que será buena para todos y que se tendrán en cuenta, en todo momento, los intereses mayoritarios y minoritarios.

Una vez que se ha definido estratégicamente la posición de la entidad oferente, se confeccionará el censo de candidatos ideales y se establecerán los posibles caminos críticos para llevar a buen término la operación.

Toma de posiciones y negociación con accionistas mayoritarios

Si asumimos una negociación privada entre las partes, se deberá de tender a conseguir un acuerdo privado entre compradores y vendedores mayoritarios, al margen de cotizaciones bursátiles y accionistas minoritarios.

Se suele tomar un paquete inicial que sirva de “cabeza de puente” para la entrada en la sociedad y que, de acuerdo con la legislación vigente y siempre que no se tenga la intención de incorporar a priori consejeros, puede llegar al 29,99 %.

Suele ser también adecuado el establecimiento de contactos confidenciales con un adecuado argumentario, por ejemplo, entre consejeros comunes, compañeros de estudios, etc. El objetivo, además de plantear veladamente las posiciones, será la recogida de información para realizar una comparación inter-candidatos.

A continuación se realiza un planteamiento de la operación al Consejo de la entidad afectada, en el que se indican las intenciones de la entidad oferente de tomar el control de la sociedad, intentando lograr un acuerdo para adquirir los paquetes del Consejo a un precio razonable.

Si la negociación acaba en un acuerdo para adquirir los paquetes del Consejo a un precio razonable, se fijarán las condiciones definitivas de la OPA y se solicitará del Consejo de la entidad afectada un informe favorable en relación con la Oferta, recomendando a los accionistas minoritarios que la acepten.

Fijada la contraprestación, se instrumentará la OPA de adquisición o de exclusión, para ceder el control de la Compañía.

La negociación deberá realizarse de forma global, incluyendo temas tan dispares como:

  • Pervivencia de los puestos de trabajo.
  • Mantenimiento de puestos en el Consejo.
  • Nombramiento de presidente honorario.

Negociación del precio

En la fase final de la negociación, la personalidad de los entes decisores será un factor fundamental a la hora de cerrar la operación. No es lo mismo negociar con una persona de setenta años, que regenta con criterios paternalistas la obra de toda su vida, que con un financiero de Wall Street, que tomó la posición hace dos años como inversión a corto.

En cualquier caso, es recomendable una táctica de constancia y firmeza, forzando los cambios de escenario necesarios para llevar a la otra parte hacia el camino que previamente se ha simulado como el más adecuado para los intereses de los sujetos afectados.

Finalmente y, una vez que se tenga toda la información y, aunque la primera intención sea la de una aproximación negociada, habrá que tomar una decisión definitiva sobre el candidato y sobre el tipo de aproximación: amistosa u hostil.

Carta de Intenciones y Acuerdo definitivo

Si la negociación va por vía amistosa, con carácter previo a la transmisión del paquete de acciones representativo de la mayoría del capital, habrá que estudiar algunos aspectos de interés para el adquirente:

  • Contratos de trabajo de ejecutivos. Es el momento de ver quién se queda y quién se va y las condiciones de los que se van a quedar y las indemnizaciones, voluntarias o forzadas, que habrá que darse a los que se irán.
  • Cláusulas de no concurrencia. No podemos comprar una empresa de fabricación de perfumes y permitir que, al día siguiente, el equipo de producción monte una empresa en la esquina de enfrente y siga fabricando sus perfumes. Por ello, hay que establecer pactos que impidan una competencia no deseada, especificando unívocamente el ámbito y la duración de los mismos.
  • Contratos de alquiler. Si el vendedor es a la vez arrendador de los inmuebles de la empresa, habrá que revisar y actualizar dichos contratos, establecer cláusulas de opción de compra, etc. Especialmente habrá que prestar mucho cuidado a aquellas instalaciones y edificios en los que el arrendador sea el propio vendedor.
  • Opción de exclusividad durante un plazo a partir de la firma de un preacuerdo. Es preciso tener las manos libres para negociar sin la amenaza latente de que los vendedores estén negociando a un precio mejor con otros posibles compradores.

Una vez llegados a un acuerdo sobre estos y otros puntos significativos, se deberá confeccionar la “carta de intenciones”, en la que la entidad oferente manifestará su intención de adquirir la sociedad afectada y en unas condiciones tentativas. A continuación, si la operación va para adelante, hay que dar un tiempo, por ejemplo tres meses, para que se limen las diferencias y se redacte definitivamente el contrato de compraventa por parte de los abogados.

Se entra en una etapa de trabajo en común, en la que habrá que:

  • Realizar una auditoría financiera con auditores externos de comprador y vendedor.
  • Aproximación de los directores financieros y administrativos de las dos partes.
  • Redacción del contrato legal definitivo entre abogados de las dos partes.
  • Reuniones entre ejecutivos de ambas partes en relación con producción, ventas, marketing, sistemas de información, etc.
  • Instrumentación del folleto explicativo para la presentación de la OPA con destino a los accionistas minoritarios.
  • Cumplimentación de medios de pago, garantías, autorizaciones administrativas, etc.
  • Elección de la Agencia o Sociedad de Valores y Bolsa que va a intervenir la operación.

Aspectos fiscales y “Due Diligence”

Asimismo, será conveniente el aplazamiento parcial del pago a realizar a los accionistas mayoritarios, para dar tiempo a la realización de las auditorías pertinentes. En otras ocasiones, suele indiciarse una parte del pago con los resultados de los dos o tres próximos años; o bien se genera una opción de venta al más alto de dos precios, uno fijo y otro indiciado a los beneficios de la sociedad.

No obstante, es preciso tener en cuenta que este tipo de negociación entre accionistas mayoritarios no puede afectar a los accionistas minoritarios, a los cuales habrá que formular una OPA en condiciones de absoluta libertad y sin condicionamientos, ofreciendo un precio concreto por acción.

Recuerde que...

  • El procedimiento que debe seguir una OPA amistosa es: Planificación y prolegómenos de la operación. Toma de posiciones y negociación con accionistas mayoritarios. Negociación del precio. Carta de Intenciones y Acuerdo definitivo. Aspectos fiscales y “Due Diligence”.
  • Cuando un grupo de inversores o grupo de empresas quiere crecer, se inicia el proceso de adquisición, comenzando con una búsqueda activa de candidatos, para lo cual habrá que: Definir los criterios de búsqueda. Establecer el precio que estamos dispuestos a pagar y Decidir sobre el tipo de operación a plantear.
  • En la negociación del precio no es lo mismo negociar con una persona de setenta años, que regenta con criterios paternalistas la obra de toda su vida, que con un financiero de Wall Street, que tomó la posición hace dos años como inversión a corto. En cualquier caso, es recomendable una táctica de constancia y firmeza, amistosa u hostil.
  • Si la negociación es amistosa habrá que analizar aspectos de interés para el adquirente: Contratos de trabajo de ejecutivos. Cláusulas de no concurrencia. Contratos de alquiler. Opción de exclusividad durante un plazo a partir de la firma de un preacuerdo.
  • Será conveniente el aplazamiento parcial del pago a realizar a los accionistas mayoritarios, para dar tiempo a la realización de las auditorías pertinentes.
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