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Liberalismo

Liberalismo

El pensamiento filosófico que considera que el fundamento esencial de nuestra sociedad está en la actuación libre de las personas.

Contabilidad y finanzas

Concepto

El liberalismo es el pensamiento filosófico que considera que el fundamento esencial de nuestra sociedad está en la actuación libre de las personas. Como síntesis, aunque sea un tanto exagerada, la frase de Albert Einstein: “Todo aquello que resulta ser grandioso e inspirador es creado por individuos que pueden trabajar en libertad" que recoge en gran medida el espíritu liberal, pues son los individuos los que posibilitan la configuración de las realidades tanto políticas como económicas más firmes y duraderas para construir una sociedad más justa y más libre. La libertad de las personas permite una actuación más armonizada de los recursos y estas mismas personas al amar la libertad, respetan la libertad de los demás y exigen que el resto les respeten. La libertad de uno acaba donde comienza la libertad de los demás. La tolerancia y la razón son esenciales en el pensamiento liberal. En el camino de la libertad el hombre está más satisfecho y desarrolla su actividad profesional de manera más eficiente, al ser una actividad que escoge libremente y le gusta, y por tanto, generará un bienestar que trasciende su entorno privado y alcanza al nivel de un bienestar social. Las personas con sus capacidades y formación alcanzan un nivel productivo que redunda en beneficio de toda la sociedad.

Descripción

José Ortega y Gasset incorpora otro aspecto sobre el pensamiento liberal: “El liberalismo es la suprema generosidad: es el derecho que la mayoría otorga a la minoría aunque ese enemigo sea débil”. El liberalismo político tiene su momento estelar en su lucha para romper el poder absolutista, tanto de reyes como de los nobles, culminando el proceso en Francia con una revolución (1789), que supone el inicio de la extensión por el mundo de los principios fundamentales de nuestra sociedad: igualdad, fraternidad y libertad. No se concibe que en función de la cuna, unas personas tuvieran mayores derechos que otros y la ley es igual para todos sin diferencias en función del credo, pensamiento político o condición económica. Así, se rompe con el poder jerárquico y hereditario. Se entiende que todos podemos disponer de oportunidades para prosperar en la vida y el logro o fracaso está en función de las capacidades de las personas. En otro plano, el de los recursos materiales, se considera que deben circular libremente tanto las personas, mercancías y capitales. De esta forma el dinamismo de la sociedad y sus posibles cambios se aceleran. También se produce la ruptura entre la vinculación del Estado y el credo, si en el Antiguo Régimen cada súbdito de cada Estado profesaba la misma religión que su Rey, ahora se liberaliza este aspecto, permitiendo que cada persona tuviera la religión que cree que es la verdadera o siendo agnóstico o ateo.

Para la construcción de la nueva sociedad liberal se establece que tiene que haber tres poderes perfectamente diferenciados para así impedir que hubiera una excesiva concentración del poder en pocas personas. Así se establece un poder ejecutivo: el Presidente del país o Primer Ministro junto con los Ministros que gobiernan el país; un poder legislativo que promulga las leyes con su aprobación por parte del parlamento de la nación y el poder judicial plenamente independiente de los dos anteriores que su función es hacer que se cumpla la ley.

En la configuración de un Estado liberal donde la iniciativa privada es la columna vertebral de su sociedad, la participación del Estado debe ser mínima, pues su función es facilitar la iniciativa privada. Si el Estado tiene excesivas competencias eso implicaría que reduce las facultades de sus ciudadanos. Por este motivo se entiende que no es el Estado quien debe hacer muchas actividades demandadas por la sociedad, sino la iniciativa privada y tan solo cuando esta es incapaz de ofrecer un servicio demandado por la sociedad, que sea el Estado quien lo oferte. Al fin y al cabo, si lo hace el Estado no lo hace la iniciativa privada, que según el pensamiento liberal son los que mejor lo pueden desarrollar. El Estado debe facilitar esta iniciativa y garantizar los intereses privados de los individuos y defender la propiedad privada. Por último, como aclara Mariano José De Larra: “El pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas”. Las sociedades desde el período absolutista han ido introduciendo paulatinamente este cambio profundo para todas las sociedades; en definitiva, es el paso de una sociedad absolutista, donde sus habitantes son súbditos, a otra donde son ciudadanos libres. Esto supone que la sociedad alcanza mayores niveles de libertad que se une en mayores niveles de prosperidad.

Recuerde que...

  • Tiene que haber tres poderes perfectamente diferenciados: el ejecutivo, el legislativo y el judicial.
  • La iniciativa privada es la columna vertebral de su sociedad, la participación del Estado debe ser mínima.
  • No es el Estado quien debe hacer muchas actividades demandadas por la sociedad, sino la iniciativa privada.
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