guiasjuridicas.es - Documento
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Gestión de stocks

Gestión de stocks

Dirigir adecuadamente los almacenes para que no se produzcan paros innecesarios en su gestión a través de unos sistemas, procedimientos o métodos adecuados para llevar a cabo la planificación y control tanto de las materias primas como de los productos terminados.

Gestión empresarial

Concepto

El stock es un conjunto de materiales, componentes tanto de elaboración propia como adquiridos en el exterior, productos en curso y terminados, herramientas, repuestos de la maquinaria y otros elementos que se mantienen ordenadamente agrupados en un lugar determinado, ya sea fijo o bien en movimiento hacia los centros de distribución, a la espera tanto para su utilización en el proceso de producción como para su venta. Esto le permitirá a la empresa continuidad en sus operaciones.

La diversidad de elementos que se pueden encontrar en un almacén dificulta, en gran medida, las decisiones referentes a los inventarios, ya que existen multitud de conflictos de intereses entre ellos. El problema será, por lo tanto, determinar el nivel de stock o almacén adecuado para cada una de las necesidades procurando que no suponga unos costes excesivos. Los elementos que habrá que tener en cuenta en el momento de establecer una correcta política de inventarios serán los costes, los plazos y la demanda.

Lo almacenes se hayan presentes en la mayoría de las empresas tanto industriales o fabriles como en las empresas comerciales o de distribución. Las mencionadas en primer lugar mantienen un almacén o stock compuesto tanto de materias primas para su incorporación en el proceso productivo como de los productos terminados que posteriormente se venden en el mercado, así como de otros múltiples elementos. Por el contrario, las empresas comerciales almacenarán exclusivamente productos terminados que, sin sufrir ninguna modificación cualitativa, se venderán en un futuro.

Será necesario que estos almacenes se gestionen para que no se produzcan paros innecesarios y, para ello, los directores de operaciones establecerán unos sistemas, procedimientos o métodos adecuados para llevar a cabo su planificación y control. Dentro de estos sistemas existen dos elementos que ayudarán a controlar los artículos almacenados como son la clasificación de los artículos del inventario (Método ABC) y la exactitud de los registros.

A continuación pasaremos a desarrollar los diferentes modelos de inventarios, pero antes debemos describir la diferencia entre demanda independiente y dependiente, ya que existen varios métodos de gestión de inventarios para cada una de ellas.

En la primera de ellas, las demandas de varios productos no están relacionadas entre sí y, por lo tanto, el cálculo de las cantidades necesarias de cada uno de ellos se podrá hacer de forma separada. Esto es, el concepto de "demanda independiente" se refiere a la demanda de los productos elaborados o terminados preparados para la venta.

Por el contrario, en el caso de existir demanda dependiente nos encontraremos con que las necesidades de cada artículo surgen directamente de las de otro, es decir, al demandarse un producto, se estarán demandando otros a su vez, directamente relacionados con él. Normalmente, las organizaciones calculan las cantidades que deben fabricar de los artículos dependientes basándose en sus ventas y en los datos que le proporcione el departamento de investigación de mercados.

Gestión de stocks con demanda independiente

Para gestionar los stocks con demanda independiente vamos a apoyarnos en dos tipos de modelos, los dinámicos determinísticos y los dinámicos probabilísticos.

Modelos dinámicos determinísticos

En ellos se parte de la premisa de que todas las variables que se utilicen son conocidas con certeza y constantes, que la demanda diaria existente será continua y uniforme, que el coste de renovación no va a depender del volumen de pedido y que el coste de posesión es proporcional a la cantidad y al período de tiempo que los productos se encuentren almacenados. Dentro de estos podemos diferenciar entre modelos de cantidad fija de pedido y los de período fijo.

a) Modelos de cantidad fija de pedido: se basan en el cálculo del lote a emitir y en ellos se realizará el pedido cuando en el almacén se llegue al punto de pedido (Pp) y la cantidad de pedido (Q) siempre será la misma. Es importante para el desarrollo del modelo conocer que el tiempo transcurrido entre la realización del pedido y su recepción es conocido como tiempo de suministro y, por el contrario, el tiempo de suministro que transcurre entre dos pedidos es denominado período de reaprovisionamiento. No hay un modelo que se pueda utilizar en todas las ocasiones, por lo tanto, se tendrá que adecuar el modelo que se quiera utilizar a las distintas situaciones de cada caso.

— Modelo de cantidad económica de pedido simple: este modelo fue desarrollado por F.W. Harris en 1915, siendo Wilson, un consultor y asesor de empresas, quien extendió en gran medida su uso. Es por esto por lo que el modelo de cantidad económica de pedido simple también es conocido como el modelo de Wilson. En él se parte del conocimiento con certeza tanto de la demanda como de los tiempos de suministros y los costes unitarios, y se supone que se consume siempre la misma cantidad de artículos y que no existen costes de ruptura. Cuando se cumplen estas características nos encontramos con una evolución temporal del almacén en unidades físicas en forma de dientes de sierra que a continuación expresaremos. Nos podemos encontrar con dos situaciones distintas: que no exista stock de seguridad (figura 1) y que exista stock de seguridad (figura 2). En ambas expresiones la Q determinará el tamaño del lote o el pedido, la Pp expresará el número de unidades físicas que se encuentran en el almacén cuando realizamos el pedido y, por último la L nos indicará el plazo de entrega.

— Modelo básico de pedido fijo: La única diferencia que existe con el modelo anterior es que el lote o pedido llega a la empresa por partes, de una forma progresiva y a un ritmo constante (p) y no a la vez como aparecía en el caso anterior.

b) Modelo básico de período fijo: se basa en el cálculo del tiempo óptimo entre pedidos (T), es decir, cuándo es el mejor momento para la realización del pedido. Su gestión consiste en la realización de pedidos transcurrido un período de tiempo constante, calculando el tamaño del lote posteriormente. El modelo básico de período fijo parte del conocimiento con certeza de la demanda, el tiempo de suministro y el coste, no se utiliza stock de seguridad, el suministro es instantáneo y no puede existir ruptura de stock. El tamaño del pedido siempre va a ser igual a la cantidad consumida durante el tiempo transcurrido entre la emisión de un pedido y la recepción del siguiente. Por lo tanto, el único problema de este modelo será buscar una T que minimice el coste total.

Modelos dinámicos probabilísticos

En estos modelos se parte de dos hipótesis fundamentales. La primera de ellas es que la demanda variará siguiendo una determinada ley de probabilidad y, la segunda, que el tiempo no será conocido ni constante. Partiendo de lo anteriormente mencionado, nos podemos encontrar con el riesgo de que se produzca una ruptura de stock. Para poder asegurarnos un cierto porcentaje de entregas a los clientes cuando la demanda supere la previsión media o cuando se produzcan retrasos en el suministro de los pedidos, deberemos crear un stock de seguridad.

Gestión de stocks con demanda dependiente

Como mencionamos anteriormente, en estos casos, la demanda no va a estar sujeta a la condiciones del mercado. Por lo tanto, no se va a tener que prever, sino que va a tener que ser calculada.

Uno de los métodos más utilizados es la planificación de las necesidades de materiales o también conocido como sistema MRP. Este método nace como una técnica informatizada para la programación de la producción y la gestión de inventarios, y parte del Programa Maestro de Producción (MPM) que calcula la cantidad de materias primas y componentes, casi con exactitud, necesarios para fabricar los productos finales requeridos.

Recuerde que...

  • Existen dos elementos que ayudarán a controlar los artículos almacenados: la clasificación de los artículos del inventario (Método ABC) y la exactitud de los registros.
  • El concepto de "demanda independiente" se refiere a la demanda de los productos elaborados o terminados preparados para la venta
  • Para gestionar los stocks con demanda independiente existen dos tipos de modelos: los dinámicos determinísticos y los dinámicos probabilísticos.
  • Modelos dinámicos determinísticos: todas las variables que se utilicen son conocidas con certeza y constantes, la demanda diaria existente será continua y uniforme, el coste de renovación no va a depender del volumen de pedido y el coste de posesión es proporcional a la cantidad y al período de tiempo que los productos se encuentren almacenados.
  • Modelos dinámicos probabilísticos: se parte de dos hipótesis fundamentales. La primera es que la demanda variará siguiendo una determinada ley de probabilidad y, la segunda, que el tiempo no será conocido ni constante
Subir