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Estudios higiénicos

Estudios higiénicos

Prevención de riesgos laborales

Concepto

Los estudios higiénicos tienen como fin la medición de ruido, gases, vapores, polvos, humos, etc. en los centros de trabajo, con el fin de conseguir un lugar laboral apropiado y que no implique graves riesgos para la salud de los trabajadores. Para ello el artículo 7 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales dispone que las Administraciones Públicas competentes en materia laboral desarrollarán funciones de promoción de la prevención, asesoramiento técnico, vigilancia y control del cumplimiento por los sujetos comprendidos en su ámbito de aplicación de la normativa de prevención de riesgos laborales, y sancionarán las infracciones a dicha normativa, en los siguientes términos:

  • a) Promoviendo la prevención y el asesoramiento a desarrollar por los órganos técnicos en materia preventiva, incluidas la asistencia y cooperación técnica, la información, divulgación, formación e investigación en materia preventiva, así como el seguimiento de las actuaciones preventivas que se realicen en las empresas para la consecución de los objetivos previstos en esta Ley.
  • b) Velando por el cumplimiento de la normativa sobre prevención de riesgos laborales mediante las actuaciones de vigilancia y control. A estos efectos, prestarán el asesoramiento y la asistencia técnica necesarios para el mejor cumplimiento de dicha normativa y desarrollarán programas específicos dirigidos a lograr una mayor eficacia en el control.
  • c) Sancionando el incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales por los sujetos comprendidos en el ámbito de aplicación de la presente Ley, con arreglo a lo previsto en el capítulo VII de la misma.

Las funciones de las Administraciones Públicas competentes en materia laboral que se señalan en el apartado anterior continuarán siendo desarrolladas, en lo referente a los trabajos en minas, canteras y túneles que exijan la aplicación de técnica minera, a los que impliquen fabricación, transporte, almacenamiento, manipulación y utilización de explosivos o el empleo de energía nuclear, por los órganos específicos contemplados en su normativa reguladora.

Higiene industrial

Podemos definir la Higiene Industrial como el conjunto de técnicas que estudia el medioambiente físico, químico o biológico del trabajo para prevenir el desarrollo de enfermedades profesionales.

El trabajador está inmerso en un medioambiente que viene condicionado por las características del proceso productivo y de su puesto de trabajo. Ese medioambiente puede dar lugar a la aparición de enfermedades.

La Higiene Industrial constituye el conjunto de técnicas desarrolladas para conseguir la prevención de enfermedades derivadas del trabajo. El objetivo que persigue es intentar que la enfermedad no aparezca. Los riesgos higiénicos son muy difíciles de estudiar porque no se ven y sus consecuencias no suelen ser inmediatas, pero aunque no podamos ver que hay un riesgo, puede existir. La mayoría de las enfermedades no presentan síntomas evidentes hasta pasar mucho tiempo, incluso años, por lo que es fundamental abordar el problema desde una posición prevencionista, ya que es la única forma de conseguir un estado óptimo del trabajador al finalizar su vida laboral.

No todos los puestos de trabajo tienen riesgo desde el punto de vista higiénico; dependerá de si existen contaminantes en el lugar de trabajo. Habrá, por lo tanto, que considerar los siguientes factores:

  • La concentración del agente contaminante en el ambiente de trabajo, ya que si se mantiene dicha concentración por debajo de determinados niveles el riesgo estará controlado.
  • El tiempo de exposición: a mayor tiempo, mayor será el riesgo.
  • Las características personales de cada individuo: el contaminante no actúa igual en todos, ya que pueden existir personas hipersensibles a determinadas sustancias.
  • La presencia de varios agentes contaminantes a la vez incrementa el riesgo.

Se pueden distinguir tres tipos de riesgos higiénicos ambientales del medio laboral: físicos (ruido, vibraciones), químicos (gases, vapores, humos, polvo, ...) y biológicos (agentes patógenos). Se investiga y analiza cuantitativa y cualitativamente los contaminantes físicos y químicos presentes en el ambiente de trabajo.

Fases para realizar un estudio higiénico

Para realizar un estudio higiénico primero se debe realizar el diseño de procedimientos y/o registros de aplicación. En segundo lugar, el estudio de factores higiénicos y propuesta de evaluación de diferentes factores higiénicos. A continuación se procederá a la propia evaluación de contaminantes físicos; en ella se incluirá: la identificación de los riesgos, estrategia de muestreo y mediciones de los siguientes contaminantes físicos, como pueden ser: el ruido, la iluminación, las vibraciones, etc. Se deberá hacer también una evaluación de contaminantes biológicos y químicos, y por último se realizarán los respectivos informes de evaluaciones.

La evaluación higiénica es el proceso por el que se llega a una opinión sobre el grado de peligro para la salud, proveniente de un agresivo industrial que se produce durante las operaciones industriales. Existen dos tipos de evaluación higiénica: ambiental y biológica.

En el control de los riesgos higiénicos hay que tener presente que la dificultad estriba en que las enfermedades laborales son de configuración lenta y progresiva, e incluso pueden llegar a ser irreversibles. Es necesario el control de los riesgos físicos, químicos y biológicos a pesar de las dificultades que supone en muchas ocasiones su evaluación y la determinación de las incidencias adversas en los trabajadores expuestos.

En las principales operaciones industriales es muy común que los trabajadores estén expuestos a diversos agentes químicos. Existen diferentes riesgos higiénicos en lo que a esta temática se refiere: del metal, soldadura, fundiciones, plásticos, madera, etc. Por este motivo no hay un estudio higiénico estandarizado, es decir, común para todos los centros laborales. Por el contrario, teniendo en cuenta las características de cada uno de ellos y los agentes biológicos, físicos o químicos que se encuentran en cada puesto de trabajo, esos estudios se deben adaptar. Se realizarán por el técnico o profesional muestreos específicos para cada contaminante.

Es muy importante identificar los diferentes contaminantes químicos que pueda haber en un centro laboral para saber con exactitud qué grado de exposición hay a los mismos. Además de los contaminantes químicos hay otros factores que influyen en los trabajadores, como son: las condiciones de trabajo; el tiempo de exposición, es decir, tiempo al que está expuesto el trabajador al contaminante, y por último la susceptibilidad individual, características individuales de cada trabajador: edad, sexo, estado de salud, etc.

Uno de los estudios higiénicos que se pueden realizar es, por ejemplo, en el puesto de soldadura. Para realizarlo hay que tener en cuenta:

  • a) El material base, que en ocasiones va recubierto con sustancias protectoras contra la corrosión.
  • b) El metal de aportación con sus correspondientes sustancias protectoras de soldadura (gases, escorias, fundentes, desoxidantes, etc.).

Cabe citar, por su relevancia, la sentencia 262/2003 de la Audiencia de Alicante, de 30 de junio, por el denominado síndrome Ardystil, una grave afección pulmonar como consecuencia de la inhalación de productos químicos. En ella se condenó a la propietaria de una industria en Alicante por la muerte de seis trabajadores. A su vez, también se condenó al Inspector de Trabajo por su inhibición. El Tribunal condenó a diez días de arresto menor y multa a los otros seis empresarios por un delito de seguridad contra los trabajadores por no adoptar medidas de higiene y seguridad en los centros de trabajo.

En el supuesto que se enjuiciaba el Tribunal declaró como hechos probados que el método de trabajo utilizado por los trabajadores consistía en pulverizar con pistolas neumáticas las mezclas de colorantes sobre las telas. Las empresas carecían de aspiración localizada sobre las mesas de trabajo, así como de ventilación forzada para la renovación del aire de los locales y el uso de mascarillas para proteger las vías respiratorias de los trabajadores no se hacía cumplir o simplemente no existían o eran insuficientes. Asimismo, para limpiar las manchas de pintura de las telas se usaban otras pistolas cargadas con disolvente, el 1.1.1. tricloroetano, producto peligroso y cuya comercialización se prohibió a partir de la Convención de Montreal, en 1995.

En este caso se manipularon productos químicos sin tener los conocimientos necesarios para ello. Las condiciones laborales (falta de higiene y medidas preventivas de seguridad generales y particulares) y el uso continuado de las mezclas producían reacciones químicas que liberaban al ambiente tricloroetano, decano, xileno y fosgeno.

Recomendaciones para reducir el riesgo

  • Trabajar siempre con la menor concentración tóxica posible.
  • Utilizar el contaminante el tiempo estrictamente necesario.
  • Acudir a los reconocimientos médicos periódicos.
  • No utilizar varios contaminantes a la vez, si puede evitarse.

En muchos casos es necesario llevar a cabo un estudio detallado para establecer medidas concretas. En este caso, la Higiene Industrial actúa de la siguiente manera:

  • 1. Identificación del contaminante.
  • 2. Cuantificación del contaminante (determinación de la dosis).
  • 3. Comparación con valores de referencia establecidos de antemano y aceptados por la comunidad científica.
  • 4. Adoptar las medidas correctoras si se supera o se está muy cerca de los valores de referencia.

Conclusión

La evaluación de riesgos higiénicos se aborda por medio de una metodología general común para los distintos agentes contaminantes a los que pueden estar expuestos los trabajadores. Esta metodología presenta aspectos diferenciales según si se trata de exposiciones a agentes químicos, físicos o biológicos, sobre todo en ámbitos como la identificación de contaminantes y los criterios de valoración empleados, y también en lo que concierne a los diversos contenidos de las Guías Técnicas del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) establecidas en cada caso.

Por lo que respecta a la evaluación de los riesgos higiénicos por exposición a agentes químicos y físicos, es necesario determinar, por un lado, la intensidad de la exposición y, por el otro, el tiempo de exposición de los trabajadores a estos agentes.

Para evaluar esta exposición a agentes químicos es necesario utilizar unos criterios de evaluación, unos valores límite ambientales que figuran en el documento del INSHT “Límites profesionales para la evaluación de la exposición a agentes químicos en el trabajo” y, en cualquier caso, en las disposiciones que establece el Real Decreto 374/2001, sobre la protección de la salud y la seguridad contra los riesgos relacionados con los agentes químicos en el trabajo, y en la Guía para la evaluación y prevención de los riesgos presentes en los lugares de trabajo relacionados con los agentes químicos del INSHT (GTAQ).

En el caso de los agentes físicos, los criterios utilizados deben ser específicos de acuerdo con la naturaleza de cada uno de los agentes y, en cualquier caso, deben ser adecuados a la normativa vigente y a las guías para la evaluación de la exposición a cada uno de los agentes, en el caso de que el INSHT las haya elaborado y publicado.

El proceso de evaluación de los riesgos higiénicos por exposición a agentes biológicos consiste en identificar los agentes biológicos a los que puede estar expuesto el trabajador y clasificarlos en uno de los cuatro grupos que establece el Real Decreto 664/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo, las posibles vías de entrada de estos riesgos y las condiciones de trabajo. La Guía técnica para la evaluación y prevención de riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos proporciona apoyo técnico para facilitar esta tarea.

La secuencia de fases seguidas para abordar la problemática de los riesgos higiénicos en la empresa es la misma en cualquier otra disciplina, es decir, se siguen los principios preventivos del artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: Evitar los riesgos; evaluar los riesgos que no se puedan evitar; combatir los riesgos en su origen; adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras a atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud; tener en cuenta la evolución de la técnica; sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro; planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo; adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual; dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

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