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Los misterios del señor Burdick

Los misterios del señor Burdick

Editorial Wolters Kluwer,

LA LEY 1047/2014

Autor: Chris Van Allsburg

Ilustrador: Chris Van Allsburg

Traductora: Odette Smith

Editorial: Fondo de Cultura Económica

Lugar: México DF

Año: 1996

Edad: 9-11

Género: Álbum ilustrado

Materias: Aventuras. Fantasía. Niños y niñas protagonistas

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Síntesis argumental

Se trata de un álbum singular que consta de catorce ilustraciones en blanco y negro, y en la página de enfrente de cada una de ellas, acompañándola, un título y una breve frase, que parece tomada de alguno de los momentos álgidos de la historia.

Buscando la complicidad de los lectores, Chris Van Allsburg nos cuenta en la presentación el origen de las ilustraciones que nos vamos a encontrar más adelante. En la oficina de un editor se presentó en cierta ocasión un tal señor Burdick. Trae una carpeta con catorce dibujos para catorce cuentos que dice haber escrito. Al editor le encantan las ilustraciones y le pide al autor los cuentos correspondientes. Este queda en llevárselos al día siguiente, pero el editor nunca más volvió a tener noticias del dibujante: hasta la fecha, sigue siendo un misterio.

Como lo son también estas ilustraciones. Casi todas, inquietantes; algunas, muy pocas, divertidas. A veces, el desasosiego y el miedo están producidos por la propia ilustración; pero hay ocasiones en las que esta sensación está provocada por las sugerencias del título o del epígrafe que Van Allsburg ha colocado al lado de la ilustración, y que actúa como desencadenante de ideas en nuestra mente. Las imágenes tienen la virtud de llevarnos más allá del mundo que nos muestran. Construidas con la sabiduría técnica del autor y empujadas por la materia vaporosa de la fantasía, desplieguen las velas de nuestra imaginación invitándonos a navegar por mares desconocidos y misteriosos.

Valoración crítica

Es este un libro para mirar detenidamente y disfrutar con sosiego. Para dejarse arrastrar por las sugerencias de las imágenes y por las insinuaciones de los títulos, y tratar de imaginar un antes o un después a las frases que los acompañan.

Las escenas, como fotogramas congelados de una película, son muy diversas.

La aparente tranquilidad de una habitación en la que un niño duerme. Algo que se mueve amenazante bajo la alfombra del cuarto. Una piedra lanzada al agua suspendida en su trayectoria. Un enorme trasatlántico que se adentra en los estrechos canales venecianos arrollando a su paso los edificios. Un vagón nave que surca las aguas sobre unos raíles que se pierden en el horizonte quién sabe hacia qué isla. El aire denso de un cuarto trastero y la visita inesperada que anuncia el tirador de la puerta. Un arpa a la orilla de un manantial. Una niña que se ha quedado dormida con un libro del que brota la hiedra. Una monja que levita sobre una silla en la nave de una catedral gótica ante la mirada expectante de dos clérigos. Una alcoba de visillos ondulantes de cuyas paredes de papel pintado se echan a volar unos pájaros. Una mansión que despega como una nave espacial hacia la noche estrellada.

Son escenas en las que el espectador siente la llamada de un mundo encantado allá en el horizonte lejano y la invitación a vivir las más excitantes aventuras; pero, también, la claustrofobia angustiosa de los espacios cerrados, el desasosiego de las sombras inquietantes. Imágenes ante las que uno experimenta la tentación de cantar, como cuando siendo niños pasábamos junto al cementerio para entretener nuestro miedo. En otras, es la confusión y el desconcierto de luces y destellos sorprendentes lo que nos inquieta.

Las ilustraciones, en blanco y negro, y la gama infinita de los grises intermedios, descubren la fascinación que en nosotros ejerce la ausencia de color. Cuesta trabajo creer que estas minuciosas y sugerentes imágenes sean obra exclusivamente de un lápiz y un carboncillo. Los motivos, extraños y fantásticos, sugerentes e inquietantes, parecen tomados de uno de esos momentos en los que la imaginación se deja arrastrar por sus ensoñaciones, pesadillas y fantasmas. En un momento preciso, detenemos la película que pasa por la mente; y ahí están, con la precisión del sueño que nos obsesiona.

Pero su singularidad no acaba en este clima onírico. Cuentan además con ingredientes como la distorsión y la ambigüedad, creando confusión entre lo fantástico y lo real; a ello contribuye la precisión casi fotográfica con que Van Allsburg reproduce los personajes y los objetos; y la maestría con que juega con las luces y las sombras.

Propuestas didácticas

1. Invención de títulos

El libro se presta a la realización de muchas e interesantes actividades, tanto de escritura como de creación plástica. Comenzar proyectando algunas de las ilustraciones del libro y jugar a buscarle título a cada una de ellas, como si fuera la portada de un nuevo libro; o, también, como si fuera el cartel de una película a la que debemos poner título.

2. Creación de historias

Posteriormente, desarrollar la historia que a cada cual le haya resultado más sugerente.

3. El arte de contar

Dar a cada chico una ilustración y, después de observarla detenidamente, cada uno deberá hacer de manera oral una descripción detallada de la misma al resto de los compañeros. Los demás aportarán ideas para construir el argumento de posibles historias a desarrollar por escrito.

4. Inicio, nudo y desenlace

Dar a cada alumno una ilustración del libro acompañada de su título y su epígrafe. Deberá escribir un relato corto en el que incluya de manera literal dicho epígrafe; y como en los cuentos clásicos, debe tener un inicio, un desarrollo y un desenlace.

Otra posibilidad: divididos por parejas, uno debe inventar lo que sucedió antes y el compañero lo que sucedió después.

5. Mezclando historias

Posteriormente, formar parejas de alumnos. Mediante sorteo, a cada pareja se le adjudicarán dos imágenes con sus respectivos títulos y textos. Entre los dos, entremezclando los materiales de ambas historias, construirán un nuevo relato.

6. Lectura de historias

Mientras se proyectan las imágenes correspondientes, cada pareja leerá su historia al resto de la clase. Las historias escritas pueden colgarlas en el cuaderno de bitácora o en el blog de la clase.

7. Escritores noveles

Sugerir a los alumnos que entren en el blog de Lengua y Literatura del Colegio Aula XXI. En él encontrarán un buen número de relatos escritos a partir de la lectura de Los misterios del señor Burdick (http://aula21lenguayliteratura.blogspot.com.es/2011/10/los-misterios-del-senor-burdick).

José Luis Polanco

Vínculos con otras fichas

Otras referencias bibliográficas

  • Ellabbad, Mohieddin (2008): La libreta del dibujante. Santa Marta de Tormes (Salamanca): Lóguez.
  • Junakovic, Svejtlan (2006): Gran libro de los retratos de animales. Pontevedra: OQO.
  • Poulin, Stéphane (2005): Bestiario. Vigo: Faktoría K de Libros.
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