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Precontrato de trabajo

PRECONTRATO DE TRABAJO

LA LEY 654/2007

Definición

El precontrato es aquél contrato jurídico que está constituido por el compromiso de celebrar en un futuro un contrato de trabajo. Se trata de un contrato jurídico independiente del contrato de trabajo desde el momento en que concurren oferta, esto es, declaración negocial recepticia firme hecha con ánimo de obligarse por parte del empresario y consistente en obligarse a dar trabajo en un futuro, y la aceptación por parte del trabajador. Es frecuente que se introduzcan en el precontrato elementos accesorios como condiciones (finalización de procesos de formación por el trabajador, adquisición de autorizaciones o licencias para trabajar, existencia de vacantes...) o término cierto.

El precontrato obliga a las dos partes desde su perfeccionamiento, de manera que tanto el incumplimiento de la promesa de dar trabajo por parte del empresario llegado el término o una vez cumplida la condición o la renuncia del trabajador arbitraria a iniciar el trabajo generarán responsabilidades resarcitorias.

El orden jurisdiccional competente para conocer de los conflictos derivados de precontratos es el social.

Referencias normativas

— CC: artículos 1254 a 1314

Interpretación jurisprudencial

— STSJ Castilla y León de Burgos de 2 de febrero de 2006, rec. 1077/2005, referencia LA LEY 14141/2006: «la promesa de trabajo, compromiso de contrato o contrato preliminar o pacto preparatorio, consiste en una declaración negocial recepticia de carácter firme e irrevocable por la que el promitente se compromete a dar trabajo a alguien, obligación, que por su propia naturaleza, no tiene carácter puro sino condicional. La jurisprudencia ha admitido expresamente la posibilidad de celebrar precontratos de trabajo aunque esta figura no se encuentre específicamente prevista en el ET, señalando que el silencio debe ser suplido por las disposiciones previstas en el artículo 1255 del Código Civil, que permite la libertad de pactos en materia contractual, con el límite que no sean contrarios al orden público. Y por ello es perfectamente posible remitir una oferta de trabajo que se aceptada. Igualmente se indicaba que la promesa de contratar realizada por el empleador tiene carácter vinculante y obligatorio para el supuesto que se cumpla la condición a la que dicha promesa se vinculaba, de tal manera que si la promesa de contrato resulta incumplida dará lugar al ejercicio de acciones encaminadas a pedir su cumplimiento y junto a ellas, como complementarias o subsidiarias el de otras dirigidas a las correspondientes indemnizaciones de daños y perjuicios.»

— STSJ País Vasco de 21 de diciembre de 2004, rec. 2046/2004, referencia LA LEY 268732/2004: «no estamos ante un precontrato o promesa de contrato, sino ante un auténtico contrato, en la medida en que concurren ya los requisitos precisos para ello (art. 1261 CC): consentimiento de los contratantes, objeto cierto (los servicios a prestar (...) y su concreta remuneración, junto a las concretas condiciones de esas prestaciones, así como la referida obligación indemnizatoria por la demora) y causa de esas obligaciones (mutuamente, los servicios y su remuneración; en cuanto al pago hasta el inicio de aquéllos, esa dilación)". Cuando se pacto en el momento de la celebración del contrato que no "se iniciara en esa fecha la prestación de servicios, sino en otra posterior, pendiente de concretar, si bien que fijando entonces una fecha límite para su comienzo. Tal circunstancia no obsta a la existencia del contrato de trabajo, ya que éste es de naturaleza consensual y, por tanto, existe desde que se asume por ambas partes la realización de las obligaciones constitutivas del mismo (la práctica del deporte en las referidas condiciones), si bien difiere a un momento posterior su concreta ejecución o nacimiento».

— STSJ Madrid de 14 de octubre de 2004, rec. 2983/2004, referencia LA LEY 213657/2004: «A)Aunque no contiene el Estatuto una regulación del precontrato de trabajo, la posibilidad de concertarlo debe ser admitida. El silencio de dicha norma ha de ser suplido, a tenor del artículo 4.3 del Código Civil, por lo previsto en las disposiciones de éste, que en su artículo 1.255 y concordantes admite una amplia libertad contractual que permite que las partes se comprometan a un ulterior otorgamiento del contrato, mediante una oferta en tal sentido aceptada.

B) Los efectos del incumplimiento del contrato por parte de la empresa en el Estatuto de los Trabajadores, no tienen en el incumplimiento del precontrato otro valor que el de un punto de referencia, meramente orientativo, para, en unión de otros factores, de mayor relieve, determinar los efectos del incumplimiento a tenor de lo artículos 1.101 y concordantes del Código Civil —Sentencia del Tribunal Supremo de 15/03/91—.

C) Cuando se demuestra que existió una relación jurídica precontractual o prenegocial, equivalente a un precontrato de trabajo, dicho acuerdo entre empresa y trabajador tiene naturaleza laboral —y no civil— (sentencias de 9 de marzo y 2 de mayo de 1984); habiéndose admitido tal posibilidad en nuestro derecho (Sentencia de 17/03/79), y si dicho precontrato se incumple por la empresa, ésta incurre en culpa "in contraendo" (sentencia de 16 de diciembre de 1976); y por imperativo de lo previsto en los artículos 1.101 y 1.103 y concordantes del Código Civil, está obligada a la indemnización de los daños y perjuicios causados al trabajador (sentencia de 30 de octubre de 1988).

D) Para condenar al pago de daños y perjuicios es preciso que se pruebe su existencia y que fueron originados por el acto ejecutado u omitido (sentencias de 29 de noviembre de 1926; 20 de marzo de 1933; 9 de enero de 1952 y 10 de abril de 1954); en todo caso, los Tribunales tienen la facultad de moderar la indemnización correspondiente; tal y como prevé el artículo 1.103 del Código Civil (sentencias de 3 de abril de 1996; 14 de mayo de 1955); es preciso que el trabajador alegue adecuadamente en su demanda las bases y elementos claves de la indemnización que reclama (sentencias de 9 de junio de 1993; 22 de julio de 1996 y 20 de enero de 1997); rigiendo en estos casos la culpa contractual o precontractual el principio general de que la prueba incumbe al demandante según dispone el artículo 1.214 del Código Civil, y que puede resumirse en los brocardos "incumbit probatio que dicit non qui negat", "negativa non sunt probanda" y "actore non probante reus est absolvendus" — sentencia de esta Sala de 18 de mayo de 2000—.

E) La reclamación de daños y perjuicios por parte del trabajador sólo será viable cuando éste se hubiera puesto a disposición del empresario con objeto de reclamar el cumplimiento del precontrato; puesto que el trabajador debe mostrar su declaración de voluntad de cumplir con su obligación de trabajar; como se desprende del carácter sinalagmático de la obligación salarial prevista en el artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores —sentencia de 21 de julio de 1992—.»

— STSJ Cantabria de 12 de mayo de 2004, rec. 1462/2003, referencia LA LEY 13704/2004: «La figura del precontrato, admitido tanto en la doctrina científica como legal, goza de una enorme variedad porque constituyéndose en el "inter negocial" depende tanto de la naturaleza del negocio jurídico o contrato a que se ordena como de los diversos modos como las partes encauzan y lleven a efecto la contratación. En general y por lo que a esta rama social del Derecho se refiere, la relación jurídica precontractual o prenegocial, dirigida a un "contrahere" futura, se estima equivalente a un precontrato de trabajo, que participa de su naturaleza laboral y tiene causa propia.

El incumplimiento del precontrato da lugar a la indemnización por daños y perjuicios.

En el supuesto litigioso, no niega la empresa condenada la existencia del precontrato ni su incumplimiento, sino la realidad del daño, puesto que el actor ha trabajado para otra empresa y ha percibido los salarios de su categoría.

A tal efecto, la sentencia del Tribunal Supremo de 15 marzo 1.991, sostiene que "el incumplimiento del precontrato, al ser determinante del cese en un empleo estable, para ponerse a disposición de la nueva empresa, puede producir efectos mucho más onerosos que el incumplimiento del contrato una vez iniciado, pues al no otorgarse el proyectado tras el cese voluntario en el anterior, queda el trabajador sin la protección del Seguro de Desempleo, con cese, además, en la situación de alta en la Seguridad Social, de consecuencias imprevisibles para el mismo y su familia. Así ha de reconocerse que los efectos del incumplimiento del contrato por parte de la empresa en el Estatuto de los Trabajadores, no tienen en el incumplimiento del precontrato otro valor que el de un punto de referencia, meramente orientativo, para, en unión de otros factores, de mayor relieve, determinar los efectos del incumplimiento a tenor de los artículos 1101 y concordantes del Código Civil.»

Bibliografía

— MARÍN CORREA, J. M., «Precontrato de trabajo con cláusula penal», Actualidad Laboral, 518/2004, Tomo 2, pág. 1837

— MARTINEZ GIRON, J., «El precontrato de trabajo: límites normativos y práctica judicial», Actualidad Laboral, XLV/1994, Tomo 3, pág. 657

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