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Nulidad de contrato

Nulidad del contrato

Es importante la distinción entre nulidad de pleno de derecho y anulabilidad. La nulidad es aquella imperfección del contrato que impide a éste producir sus efectos propios, mientras que la anulabilidad es aquella otra imperfección menos enérgica -derivada, sobre todo, de determinados vicios de capacidad o de voluntad- que da lugar a una acción de nulidad o de impugnación, la cual, si es ejercitada con éxito, produce la destrucción del acto con fuerza retroactiva.

Derechos reales, obligaciones y contratos

¿Cuándo es nulo un contrato?

El contrato será nulo cuando:

  • a) Falta alguno de los elementos esenciales a su formación (artículo 1261CC: "No hay contrato sino cuando concurren los requisitos siguientes: 1º Consentimiento de los contratantes. 2º Objeto cierto que sea materia del contrato. 3º Causa de la obligación que se establezca"), o sea:
    • Defecto absoluto de consentimiento.
    • Defecto de concurrencia de dos o más voluntades distintas y autónomas.
    • Defecto en el objeto por ausencia, falta absoluta de determinación o ilicitud.
    • Ausencia o ilicitud de la causa (artículo 1275 CC).
    • Inobservancia de las formalidades prescritas con carácter de requisito esencial.
  • b) Cuando el contrato se ha celebrado en violación de una prescripción o prohibición legal, fundada sobre motivos de orden público( artículo 6.3CC,: "los actos contrarios a las normas imperativas y a las prohibitivas son nulos de pleno derecho, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención".

¿Qué supone la nulidad?

Distinguimos entre efectos generales y especiales por ilicitud de la causa o del objeto.

Generales

En términos propios cabe decir que el contrato inexistente o nulo con nulidad absoluta no produce efecto jurídico alguno como tal. Pero en un sentido relativo puede hablarse de efectos de la nulidad, señalándose como tales los siguientes:

  • a) El contrato nulo no produce el efecto pretendido por las partes y, por tanto, no engendra, ni modifica, ni extingue la relación obligacional a que el mismo se refiera.
  • b) En principio, no es necesario que sea objeto de impugnación ni que se declare judicialmente su nulidad, más como dicho contrato ha provocado una apariencia de realidad o validez, es necesario o conveniente destruir esa apariencia si constituye obstáculo para el ejercicio de un derecho. La nulidad radical o absoluta del contrato puede ser invocada tanto por las partes como por terceros. No se prevé en el Código Civil la posibilidad de apreciación de oficio por los Tribunales de la nulidad absoluta, pero el Tribunal Supremo admite la posibilidad de su apreciación de oficio condicionada a ciertos supuestos.

    Como criterio, rige que los Tribunales decretarán la nulidad, aunque no se hubiera alegado o se hubiera efectuado con deficiencias de carácter formal, sólo y cuando la sinalagmática contractual se refiera a pactos o cláusulas que manifiestamente sean ilegales, contrarias a la moral, al orden público, o constitutivas de delito. Así se declara, entre otras, en la STS de 28 de febrero de 2004. También se ha dicho (STS de 31 de mayo de 2005), que la nulidad de oficio tiene lugar cuando se trata de actos nulos de pleno derecho conforme al artículo 6.3CC. La declaración de nulidad de los contratos impone que quien la inste se vea perjudicado o afectado en alguna manera por el contrato. (SSTS de 14 y 15 de diciembre de 1993, y 21 de noviembre de 1997).

  • c) El contrato nulo no puede ser objeto de confirmación ni de prescripción sanatoria (Artículo 1310CC)d) Si hubiere sido ejecutado el contrato en todo o en parte, procede la reposición de las cosas al estado que tenían al tiempo de su celebración (Artículo 1303CC) El precepto tiene como finalidad conseguir que las partes afectadas vuelvan a tener la situación personal y patrimonial anterior al efecto invalidador (STS de 30 de diciembre de 1996).

La obligación de devolver no necesita de petición expresa de la parte, pudiendo ser declarada por el Juez en cumplimiento del principio iura novit curia (STS de 22 de noviembre de 2005). El artículo 1307 CC dispone que: "siempre que el obligado por la declaración de nulidad a la devolución de la cosa, no pueda devolverla por haberse perdido, deberá restituir los frutos percibidos y el valor que tenía la cosa cuando se perdió, con los intereses desde la misma fecha. Como la obligación de restitución es una obligación recíproca, el artículo 1308 establece que mientras uno de los contratantes no realice la devolución de aquello a que en virtud de la declaración de nulidad esté obligado, no puede el otro ser compelido a cumplir por su parte lo que le incumba".

La nulidad alcanza a los negocios que se encuentran en una situación de dependencia del declarado nulo.

Especiales por ilicitud de la causa o del objeto

La obligación de restitución encuentra como excepciones las establecidas en los artículos 1305 y 1306CC, para los casos de que la causa y el objeto del contrato sea constitutivo de delito o falta o simplemente ilícita y que haya culpa de los dos o de uno solo de los contratantes.

a) Caso de causa u objeto ilícito si el hecho constituye delito o falta. Establece el artículo 1305 CC que: "Cuando la nulidad provenga de ser ilícita la causa u objeto del contrato, si el hecho constituye un delito o falta común a ambos contratantes, carecerán de toda acción entre sí, y se procederá contra ellos, dándose, además, a las cosas o precio que hubiesen sido materia del contrato, la aplicación prevenida en el Código Penal respecto a los efectos o instrumentos del delito o falta. Esta disposición es aplicable al caso en que sólo hubiere delito o falta de parte de uno de los contratantes; pero el no culpado podrá reclamar lo que hubiese dado, y no estará obligado a cumplir lo que hubiera prometido".

b) Caso de causa torpe, si el hecho no constituye delito o falta. Se aplica el artículo 1306CC: "Si el hecho en que consiste la causa torpe no constituyere delito ni falta, se observarán las reglas siguientes: 1ª Cuando la culpa esté de parte de ambos contratantes, ninguno de ellos podrá repetir lo que hubiera dado a virtud del contrato, ni reclamar el cumplimiento de lo que el otro hubiese ofrecido. 2ª Cuando esté de parte de un solo contratante, no podrá éste repetir lo que hubiese dado a virtud del contrato, ni pedir el cumplimiento de lo que se le hubiera ofrecido. El otro, que fuera extraño a la causa torpe, podrá reclamar lo que hubiera dado, sin obligación de cumplir lo que hubiera ofrecido"

¿Afecta la nulidad a terceros?

Todas las titularidades que se apoyan en el contrato se verán afectadas, y la obligación de restitución de la cosa, alcanzará al tercer adquirente siempre que haya sido demandado y no esté protegido por el artículo 34 de la Ley Hipotecaria, o por el artículo 464CC, o, en general, cuando no haya adquirido a título oneroso y de buena fe. Por una aplicación analógica del artículo 1307 CC cabe sostener que el que enajenó a un tercero protegido, restituirá el valor de la cosa en el momento de la enajenación.

¿Caduca la acción de nulidad?

La acción de nulidad no está sometida a ningún plazo de ejercicio y debe ser considerada como imprescriptible. El paso del tiempo no puede convalidar un contrato inicialmente nulo. Sin embargo, los efectos restitutorios están sometidos al plazo normal de prescripción de las acciones personales de cinco años (artículo 1964CC).

¿Puede plantearse por vía de excepción?

Sí, la nulidad también puede hacerse valer por la vía de excepción frente a quien demanda en base a un contrato nulo absolutamente (SSTS de 15 de febrero de 1980, 25 de mayo de 1987, 6 de octubre de 1988, 7 de junio de 1990, y 22 de diciembre de 1992). También la excepción es imprescriptible. En Sentencia de 3 de junio de 1996, el T. Supremo declaró que la nulidad radical de un contrato puede aducirse por vía de acción o excepción, lo que no ocurre en los supuestos de resolución contractual, que sólo puede formularse por vía de acción -lo que exige reconvenir- y no por vía de excepción.

¿Y la anulabilidad?

¿Qué es?

La anulabilidad es aquella otra imperfección menos enérgica derivada, sobre todo, de determinados vicios de capacidad o de voluntad que da lugar a una acción de nulidad o impugnación, la cual, si es ejercitada con éxito, produce la destrucción del acto con eficacia retroactiva.

Esta especie de nulidad es la regulada en Capítulo IV, Título II, Libro IV del Código Civil.

¿Qué determina la anulabilidad?

Son las causas contenidas en el artículo 1300CC:

  • a) Vicios del consentimiento (Violencia, intimidación, error y dolo)

    El Tribunal Supremo ha declarado que para que el error en el consentimiento invalide el contrato es indispensable:

    • - Que recaiga sobre la sustancia de la cosa que constituye su objeto o sobre aquellas condiciones de la misma que hubieran dado lugar a su celebración.
    • - Que no sea imputable al que lo padece.
    • - Que el error cometido por uno de los contratantes sea excusable. El error será inexcusable, y por tanto no viciará el consentimiento, si pudo ser evitado utilizando una diligencia media o regular.
    • - Que exista un nexo causal entre el mismo y la finalidad que se pretende con el contrato concertado.

    Igualmente ha declarado el Tribunal Supremo que la apreciación del error sustancial en los contratos ha de hacerse con un criterio restrictivo, cuando de ello depende la existencia del contrato, debiendo tener un sentido excepcional muy acusado, ya que el error implica un vicio del consentimiento, y no la falta de él.

  • b) Falsedad de la causa.

    La jurisprudencia permite en estos casos que la acción de nulidad sea ejercitada por los terceros y sin sujeción al plazo de 4 años, propio de la acción de anulabilidad.

  • c) Defecto que capacidad que no implique falta de consentimiento.

    Por esta razón son anulables los contratos llevados a cabo por los incapaces de obrar o por las personas que poseen una capacidad de obra limitada, así como aquellos en que no se hayan reunido los complementos o suplementos de capacidad necesarios.

  • d) Falta de consentimiento del otro cónyuge.

    La falta de consentimiento del otro consorte, cuando sea necesario de acuerdo con el régimen jurídico de la sociedad conyugal, para los actos realizados por uno de los cónyuges.

¿Cómo ejercitar la acción de anulabilidad?

a) Duración de la acción de anulabilidad.

La acción de nulidad sólo dura cuatro años (Artículo 1301 CC: "En los casos de intimidación o violencia, desde el día en que éstas hubiesen cesado.

En los de error, o dolo, o falsedad de la causa, desde la consumación del contrato.

Cuando la acción se refiere a los contratos celebrados por los menores o incapacitados, desde que salieren de tutela.

Si la acción se dirigiese a invalidar actos o contratos realizados por uno de los cónyuges sin consentimiento del otro, cuando este consentimiento fuere necesario, desde el día de la disolución de la sociedad conyugal o del matrimonio salvo que antes hubiese tenido conocimiento suficiente de dicho acto o contrato").

b) Legitimación activa y pasiva.

Según el artículo 1302 CC "pueden ejercitar la acción de nulidad de los contratos los obligados principal o subsidiariamente en virtud de ellos. Las personas capaces no podrán, sin embargo, alegar la incapacidad de aquellos con quienes contrataron; ni los que causaron la intimidación o violencia, o emplearon el dolo o produjeron el error, podrán fundar su acción en estos vicios del contrato".

Los contratos celebrados por los menores o incapacitados podrán ser anulados por sus representantes legales.

Legitimados pasivamente lo serán todos los afectados por la acción de nulidad, es decir, en principio, la otra parte contratante o sucesores y causahabientes.

c) Extinción de la acción de anulabilidad.

Puede tener lugar:

  • - Por el transcurso del plazo de cuatro años (artículo 1301 CC).
  • - Por la confirmación del acto anulable.
  • - Por la pérdida de la cosa objeto del contrato, cuando se hubiese perdido por dolo o culpa del que pudiera ejercitar aquélla. Si la causa de la acción fuere la incapacidad de alguno de los contratantes, la pérdida de la cosa no será obstáculo para que la acción prevalezca, a menos que hubiese ocurrido por dolo o culpa del reclamante después de haber adquirido la capacidad (artículo 1314 CC).

El plazo de 4 años es de caducidad (SSTSde 3 de marzo de 2006 y 5 de octubre de 2007).

¿Qué supone la anulabilidad?

a) Principios generales.

1. En tanto que no sea anulado, a virtud de acción o excepción, el contrato anulable surte todos los efectos propios de un acto válido2. Declarada su nulidad deja de producir sus efectos, considerándose como si desde un principio no hubiera existido.

El efecto de la nulidad relativa que, una vez declarada, no es otro que el de hacer desaparecer las consecuencias del contrato conlleva que:

  • Si el contrato no ha sido consumado todavía, las partes quedan libres.
  • Si lo hubiera sido, en todo o en parte, están obligados los contratantes a restituirse mutuamente cuanto hubieren recibido por virtud del contrato.

b) Excepciones al principio de la restitución.

  • 1. Siempre que el obligado por la declaración de nulidad a la devolución de la cosa, no pueda devolverla por haberse perdido, deberá restituir los frutos percibidos y el valor que tenía la cosa cuando se perdió, con los intereses desde la misma fecha (artículo 1307 CC).
  • 2. Mientras uno de los contratantes no realice la devolución de aquello a que en virtud de la declaración de nulidad esté obligado, no puede el otro ser compelido a cumplir por su parte lo que le incumba (artículo 1308 CC).
  • 3. Cuando la nulidad proceda de la incapacidad de uno de los contratantes, no está obligado el incapaz a restituir sino en cuanto se enriqueció con la cosa o precio que recibiera (artículo 1304 CC).

¿Puede confirmarse el contrato anulable?

La confirmación es un medio de subsanar el contrato anulable mediante la renuncia a la acción de nulidad hecha por quien podría invocar el vicio o defecto de aquél.

Sólo son confirmables los contratos meramente anulables, y puede hacerse expresa o tácitamente. Se entenderá que hay confirmación tácita cuando, con conocimiento de la causa de nulidad y habiendo ésta cesado, el que tuviese derecho a invocarla ejecutase un acto que implique necesariamente la voluntad de renunciarlo.

La confirmación purifica al contrato de los vicios de que adoleciera desde el momento de su celebración.

Recuerde que…

  • Distinguimos entre nulidad y anulabilidad en función de los elementos que hayan faltado en la formación del contrato.
  • La nulidad afecta a los elementos esenciales del contrato y determina la inexistencia del mismo.
  • La anulabilidad se refiere a determinados vicios de capacidad o de voluntad que, en principio, son susceptibles de subsanación.
  • La acción de nulidad es imprescriptible, mientras que la acción de anulabilidad puede ejercitarse sólo durante cuatro años.
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