guiasjuridicas.es - Documento
El documento tardará unos segundos en cargarse. Espere, por favor.
Miedo insuperable

MIEDO INSUPERABLE

I. CONCEPTO

La definición del término "miedo insuperable", se halla íntimamente relacionada con el concepto de culpabilidad y de imputabilidad como elemento del delito, necesario para responsabilizar penalmente a su autor. La culpabilidad, cuyo prepuesto se encuentra en la imputabilidad del sujeto, constituye el conjunto de condiciones que determinan que el autor de una acción típica y antijurídica sea criminalmente responsable de la misma.

El "miedo insuperable" se encuadra en el Código Penal de 1995 como una circunstancia que exime, exonera, de la responsabilidad criminal del sujeto activo del delito, al excluir su culpabilidad o su imputabilidad, atendiendo a las diferentes corrientes doctrinales, basándose en el principio de la no exigibilidad de otra conducta distinta a la realizada.

La Jurisprudencia clásica consideró que bajo el término "miedo insuperable" debe entenderse aquel estado emocional, de mayor o menor intensidad, producido por el temor fundado de un mal efectivo, grave e inminente, que sobrecoge el espíritu, nubla la inteligencia y domina la voluntad.

La Jurisprudencia asigna al miedo insuperable la producción de una reacción vivencial anómala de honda raigambre instintiva, como circunstancia liberadora de la responsabilidad criminal en cuanto que la voluntad se mueve por resortes lindantes con el automatismo, bajo un impacto de temor o pánico que la inhibe fuertemente, afectando de modo intenso a la capacidad de elección (Sentencia del tribunal Supremo: 3 de diciembre 1991).

El concepto legal de esta eximente de la responsabilidad criminal se extrae de la propia regulación que realiza en Código Penal en su articulo 20.6 al disponer "Que están exentos de responsabilidad criminal: el que obra impulsado por miedo insuperable de un mal igual o mayor".

II. NATURALEZA JURÍDICA

La naturaleza jurídica del miedo insuperable ha suscitado una polémica doctrinal de gran entidad atendiendo a los diferentes corrientes existentes. Así, el miedo insuperable, se ha venido entendiendo, bien como causa de justificación, bien como causa de inimputabilidad o simplemente como causa de inculpabilidad, incluso como inexigibilidad de otra conducta, o, en algún caso, de falta de acción.

Sin duda la tesis de mayor acogida a sido la de considerar la eximente del miedo insuperable como una causa de exclusión de la culpabilidad por la honda perturbación anímica sufrida por el sujeto, que priva de plenitud de libertad a la determinación de su voluntad motor que a su vez trae fundamento en la imposible inexigibilidad de otra conducta, ya que quien actúa en ese estado subjetivo de temor mantiene sus condiciones de imputabilidad, pues el miedo no requiere una perturbación angustiosa sino un temor a que ocurra algo no deseado.

III. REGULACIÓN NORMATIVA

El libro I del Código Penal dedicado las disposiciones generales sobre los delitos y faltas, las personas responsables, las penas y las medidas de seguridad, en su Capitulo II, bajo la rubrica "De las causas que eximen la responsabilidad criminal" regula el miedo insuperable. Así:

El articulo 20, en su párrafo 6º, dispone: "Están exentos de responsabilidad criminal el que obre impulsado por miedo insuperable."

De la anterior regulación se extraen los siguientes requisitos de necesaria concurrencia para su la apreciación de esta figura (Sentencias del Tribunal Supremo: 631/02,11 abril; 172/03, 6 febrero)

  • a) Que el sujeto obre impulsado por un miedo insuperable:
    • - Es decir, será necesario la presencia de un temor que coloque al sujeto en un estado emocional de tal intensidad que le prive del normal uso de su raciocinio, y provoque la anulación de su capacidad para autodeterminarse.
    • - Asimismo se exige que el miedo este inspirado en un hecho efectivo, real y acreditado, y sea insuperable por el sujeto, o lo que es lo mismo, invencible, en el sentido que no sea controlable por el común de las personas. Para calibrar la insuperabilidad del miedo, la Jurisprudencia acude a conceptos tales como "al común de los hombres y a la generalidad de las personas", y es por ello por lo que la circunstancia de que tratamos no es aplicable a los timoratos, pusilánimes o asustadizos que se sobresaltan y atemorizan ante cualquier contratiempo.
    • - Que el temor sea el único móvil de la acción.
  • b) Que el temor anuncie un mal igual o mayor que el causado con su conducta.

    Este requisito legal marca el límite objetivo puesto por el legislador, para prevenir los abusos que de la circunstancia pudiera hacerse en beneficio de sujetos fácilmente impresionables. Entendiéndolo de este modo, la jurisprudencia actual ha optado por al supresión de este requisito, es decir, suprime la ponderación de males, toda vez con ello se trata de eliminar la concepción objetiva que tenía el miedo insuperable en el Código Penal anterior, decantándose así por una concepción más subjetiva, y pormenorizada de la eximente, partiendo del hecho incontrovertible de la personal e intransferible situación psicológica de miedo que cada sujeto sufre de una manera personalísima (Sentencia del Tribunal Supremo: 722/03, 12 mayo; 340/05, 8 marzo).

    La posibilidad de conversión de esta eximente en atenuante privilegiada no ofrece, hoy día, duda alguna, por lo que faltando algún requisito de los que integran dicha circunstancia podrá aplicarse la eximente incompleta. Si bien se ha de analizar en cada caso concreto si el sujeto podía haber actuado de otra forma, y si se le podía haber exigido una conducta diferente a la realizada por efecto de la presión del miedo. Si el miedo era insuperable, habrá una eximente de responsabilidad del sujeto, en cambio si el miedo era superable, pudiendo el sujeto haber actuado de otra manera, pese a sufrir miedo, la exención será incompleta (Sentencias del Tribunal Supremo 340/05, 8 marzo). En todo caso, no puede faltar la existencia de un estado emocional en grado bastante que disminuya la capacidad de elección, grado de disminución que será el módulo diferencial entre la eximente incompleta y otras atenuantes pasionales (Sentencias del Tribunal Supremo: 3 marzo 1987 y 16 diciembre 1988).

    La doctrina del Tribunal Supremo ha considerado que la simple dificultad social o personal con otro no constituye una situación equivalente al miedo insuperable, tales dificultades meramente sociales carecen de entidad para disminuir la culpabilidad del sujeto, toda vez la asunción de presiones deben ser consideradas normales en nuestra sociedad.

IV. DIFERENCIAS CON OTRAS FIGURAS AFINES

  • a) Respecto a la "fuerza irresistible", (véase "Fuerza irresistible") la misma consiste en una violencia física, que anula la voluntad del sujeto, mientras que en el miedo insuperable, la violencia moral, en que consiste el miedo, coacciona la voluntad del sujeto sin llegar a anularla de modo completo.
  • b) Respecto a la "legítima defensa" (véase "Legítima defensa") en un caso es causa de justificación y quien obra en tal situación se comporta con arreglo a derecho, mientras que en el caso del "miedo insuperable", quien obra impulsado por miedo, no actúa legítimamente, sino antijurídicamente, aun cuando resulte exento de responsabilidad criminal por razón de su inculpabilidad.
  • c) Por último, la diferencia entre el estado de necesidad y el miedo insuperable radica en que, en aquélla, el sujeto obra impulsado por un estado de necesidad, lo cual supone que el mal causado haya sido inevitable por otros procedimientos menos dañosos, pero es compatible con la más perfecta serenidad de ánimo. Por su parte, el miedo insuperable radica en un estado emotivo especial y sin duda porque en esa situación psicológica no es posible la reflexión.
Subir